Gerencia en Acción
¿CUAL
CARTA QUIERES HACER REALIDAD? (I)
Chichí Páez
“Nos encontramos al
borde del abismo, o mejor aún, en la cima de un volcán que puede
entrar pronto en erupción” Simón Bolívar, 1820
Recientemente vía Internet recibí un correo en donde estaban
redactadas dos cartas fechadas imaginariamente en diciembre de 2004, por
una autora anónima; dirigida a un amigo de ella que se encuentra fuera
de Venezuela. Los escenarios del país descritos en dichas misivas son
diametralmente opuestos. Cuya realidad está directamente relacionada
con los resultados del próximo proceso del reafirmazo.
En esta oportunidad transcribiremos la primera de ellas y la próxima
semana la segunda. Luego de leerlas, ustedes decidirán cuál prefieren
que sea realidad.
Carta N1.-
Caracas, diciembre de 2004
Mi querido amigo:
Hola, espero que estés bien, yo se que lo estás, porque en la
distancia sólo recibes las noticias de lo que han convertido a nuestro
País, pero afortunadamente no estás viviendo en carne propia el dolor
que ahora yo estoy sintiendo… Como te habrás dado cuenta, tengo meses
que no envío un mail (este lo pude enviar en la laptop de un amigo que
la pudo conservar y se conectó a un servidor clandestino) y es porque
simplemente los servicios usuales CANTV, TELCEL y SUPERCABLE fueron
suspendidos por uno de los tantos “Decretos Presidenciales” que han
estado destruyendo nuestra forma de vida.
Mami, está bien, logré enviarla a Miami, antes del decreto que evita
nuestra salida. Yo estoy viviendo sola. Gracias a Dios que mi
apartamento es pequeño y no es atractivo de invadir. Mi sueldo, aunque
sigue siendo el mismo en bolívares ya no vale nada y si acaso, me
alcanza para gastos de electricidad, agua y condominio. El teléfono
fijo y el celular me lo cortaron por falta de pago y ¿cómo carrizo voy
a pagar una v…. que dolarizaron, si simplemente no hay dólares desde
hace casi dos años?
Mi carro tuve que venderlo a precio de gallina flaca para poder sacar
del País a mi mamá. Mi papá está súper deprimido, porque después
de dar clases toda su vida, lo despidieron si razón alguna.
Pero lo más cumbre e indignante es hacer mercado, imagínate que sólo
hay una cadena de mercados, que no llegan ni a abasto, y la única forma
de adquirir productos es con unos tickets que dan mensualmente… Si
vieras la calidad de los alimentos te mueres, pero cómo se hace, hay
que seguir viviendo. Los templos e iglesias los cerraron y ahora tengo
que rezar en casa. De la tele, ni te cuento, luego de la aplicación de
la “Ley Mordaza”, quedaron dos canales, uno más vendido que otro,
los comerciales institucionalistas (BASURA), entre programas que varían
de doctrinarios hasta películas viejísimas que no entretienen en lo
absoluto, así que simplemente no veo televisión. Te preguntarás: ¿Qué
hago con mí tiempo libre? Bueno aparte de dormir; en los pocos ratos
libres en que lo puedo hacer, leo muchísimo (menos mal que tengo
guardada mi colección de libros de autores latinoamericanos e
ingleses), por lo menos así me olvido por un rato de todo lo que está
pasando a mi alrededor… Ah! Y por supuesto, veo y vuelvo a ver las
fotos y los recortes de periódicos del primer semestre de 2003, ¡qué
época!, ¿Cómo dejamos perder ese ímpetu, esa energía, esa pasión
con la que luchamos?, porque yo, como muchos venezolanos, no tengo nada
que arrepentirme, fui a todas las marchas, acaté el paro, tragué
bombas lacrimógenas, fui al Firmazo, participé en Asambleas de
Ciudadanos, pertenecí a la Red de Energía Positiva, apoyé el Referéndum
Revocatorio… y de repente todo acabó, faltó apoyo de nuestra misma
gente, demasiada pasividad, demasiada comodidad, demasiados intereses
personales, demasiados “sapos”… una minoría oficialista pudo
vencer a la MAYORÍA OPOSITORIA.
Y yo me preguntó ¿qué pasó? ¿Por qué a nosotros? Y me vienen los
recuerdos de la oposición criticándole constantemente a sí misma de
la Fuerza Armada que de “tan institucionalista”, terminó
reemplazada por la Fuerza Bolivariana Armada (que no son más que los círculos,
pero con uniformes), de los diputados opositores de la Asamblea
(trataron de ser tan democráticos que los fregaron), del Tribunal
Supremo de Justicia, cuyos magistrados fueron “destituidos” por la
aprobación de la Ley del Tribunal Supremo, por cierto aprobada por la
Asamblea con sus trampas y vicios, la opinión internacional que nunca
nos ayudó, y lo más triste, perdona que insista en esta y no te
sientas mal por lo que voy a decir, yo se que a ti no te quedaba
alternativa porque estabas amenazado, hizo falta gente (los que fueron
pasivos y los que se fueron del país), hizo falta más calle, hicieron
falta más b….
Ahora, es poco lo que podemos hacer, este va a ser el primer año que en
casa no hay hallacas (ni siquiera delgaditas), ni gaitas (todas fueron
prohibidas, porque tu sabes, la Gaita Zuliana es una forma de protesta y
como eso ahora está prohibido, pues también nos las quitaron), muchos
menos alegría, cómo vamos a estar alegres con tantas persecuciones, no
se conforman con haber destruido a PDVSA, sino que han hecho la vida
imposible a sus líderes. A los militares disidentes que han podido
capturar los han hecho presos al igual que a los comunicadores sociales,
acabaron con los partidos políticos, con los sindicatos, con los periódicos
de mayor trayectoria (menos con uno que se vendió y prostituyó, como
siempre lo ha hecho su dueño), con los programas radiales de opinión y
lo más grave, definitivamente, nos quitaron las ganas de vivir.
Ahora te tengo que dejar, porque el llanto no me permite seguir escribiéndote.
Un beso, tu siempre amiga.
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