APOLONIA

Procede de las mismas raíces que Apolinar, es decir, de Apolo, divinidad greco-romana polifacética y multiforme, padre del dios de la medicina, Asclepio; dios de la luz del sol y de la claridad, protector de las artes y de la belleza. Se apunta como etimología posible, que sea un compuesto del prefijo apo (apó), lejos, más ollumi (ól.lymi), perecer, que nos daría como significado global "el que aleja la muerte", apelativo dado a Apolo en agradecimiento por haber salvado a Atenas de una peste. Existen otros intérpretes que lo relacionan con el verbo apollumi (apól.lymi), destruir, y también con la voz germánica Apfel, manzana. Es tal la fama de esta divinidad, que su nombre dio lugar a multitud de derivados, entre ellos: Apolíneo, Apolino, Apolodoro, Apolófanes, Apolonio, Apolinar, Apolinarfo y el más difundido de todos, Apolonia, nombre de 18 ciudades de la anigüedad y nombre también de mujer.

Santa Apolonia fue una virgen de Alejandría, que padeció el martirio el año 249, bajo el reinado de Decio, quien teniendo que luchar por una parte contra los godos que presionaban en las fronteras, y por otra contra la descomposición interna del imperio y contra la corrupción, decretó la séptima persecución de los cristianos, severísima. Las expropiaciones que acompañaban a cualquier condena despertaron la codicia de muchos y menudearon las denuncias. Apolonia, fue una víctima más de esta persecución. Los gentiles le arrancaron salvajemente los dientes para obligarla con este tormento a abjurar de su fe (por eso se la invoca contra el dolor de muelas). Al no conseguir su objetivo, la pusieron ante una hoguera y la amenazaron con arrojarla a las llamas si no sacrificaba a los dioses del imperio; y ella, sin esperar a que cumpliesen su amenaza, se arrojó al fuego. Su fiesta se celebra el 9 de febrero. La iconografía la representa con las tenazas en recuerdo del especial martirio que sufrió.

Al ser el dios Apolo un conspicuo representante masculino, se prodigó poco en su forma femenina, habiendo sido, en cambio, durante la época clásica, un nombre masculino especialmente apreciado. De ahí los muchos Apolonios que han pasado a la historia, como Apolonio de Rodas (295-230a. J. C.),discípùilo de Calímaco, que publicó Las argonáuticas. Apolonio de Pérgamo, matemático y astrónomo griego (262-180 a. J. C.), discípulo de Arquímedes, que escribió un tratado acerca de las secciones cónicas. Apolonio de Tralles, escultor griego (s. I). Apolonio Molon, retórico griego (s. I a. J. C.), dedicado a la enseñanza en Rodas y maestro de Cicerón. Apolonio de Atenas, escultor griego (s. I. a.J. C.) . Apolonio de Tiana (Capadocia-Éfeso), filósofo neopitagórico (n .97) , al que se considera como una mezcla de mago, visionario y taumaturgo y que, a su muerte, se le erigieron estatuas y templos como a un dios. Apolonio de Atenas, escritor griego del sigo I. Apolonio el Sofista, retórico alejandrino (s. III).

Nombre portador de fuerza y de belleza el de Apolonia por su altísimo origen, por la santa que le dio lustre, por las ciudades que así se llaman. ¡Felicidades!