DOROTEA
Nombre de origen griego, se extendió también en
Occidente a causa del gran prestigio que tiene todo lo griego en la cultura latina;
prestigio que se inició cuando los romanos anexionaron Grecia a su imperio y que hasta el
presente no ha cesado. De ahí que sean apreciados los nombres de origen griego no sólo
en la ciencia, sino también en las personas. Dorotea significa "Don de
Dios". El primer elemento, dwron (dóron) significa "regalo",
"don", "obsequio"; la segunda parte viene de qeoV (zeós),
que se transcribe theós y que en femenino nos da -tea. Este nombre tiene
también la forma masculina Doroteo, más corriente en griego que la femenina, pero poco
usada entre nosotros.
Santa Dorotea, como Santa Inés,
Santa Cecilia, Santa Ágata, aunque no está citada en el canon de la misa, es de las
santas cuyo martirio tuvo gran impacto en la cristiandad. Vivía Dorotea en Cesarea de
Capadocia a finales del siglo III. El imperio romano, bajo Diocleciano, estaba sometido a
fuertes tensiones por los levantamientos frecuentes de las provincias. Se culpaba a los
cristianos de cuanto ocurría y se organizó una de las más sangrientas persecuciones
contra ellos. En Cesarea gobernaba el prefecto Apricio, quien prendió a Dorotea, que no
se recataba de comportarse en público como cristiana. Rechazaba a todos sus pretendientes
diciéndoles que ya había elegido un esposo, Cristo, y que esperaba reunirse pronto con
él en un hermoso jardín plantado de manzanos y rosales. Apricio era muy eficaz en la
reconversión de cristianos al paganismo: hizo colocar en las cárceles y en los
tribunales altares para que los acusados sacrificasen allí mismo a los dioses de Roma, si
querían quedar libres y escapar al martirio. Consiguió incluso reconvertir a las
hermanas de Dorotea. Estaba convencido, pues, de que a través de ellas conseguiría
doblegarla. Pero he aquí que, contra lo que esperaba el gobernador, fue Dorotea la que
convirtió a sus hermanas. Enfurecido el gobernador, mandó darles una muerte cruel y
condenó también a Dorotea a ser degollada. En el camino del patíbulo, cruzóse con ella
el abogado Teófilo, que le dijo con sorna: "¿Me harías el placer, cuando entres en
el jardín de tu esposo, de mandarme de aquellas manzanas y rosas de que siempre
hablas?" Y dorotea respondió: "Lo haré, cuenta con ello". Cuando ya el
verdugo estaba dispuesto a cortarle la cabeza, pidió unos minutos para hacer oración,
que le fueron concedidos. Durante la oración se le presentó un hermoso niño llevando un
cesto con tres manzanas y tres rosas como no se habían visto nunca. Pidióle Dorotea al
niño que se las entregase a Teófilo, quien vencido por el milagro, se convirtió
también y sufrió martirio. Fue finalmente decapitada Dorotea el 6 de febrero del 304.
En su iconografía están siempre presentes las
manzanas y las rosas, y el niño con el cestillo. En la iglesia de Santa Dorotea en Roma,
el 6 de febrero se bendicen manzanas en memoria de las que se hizo traer la santa para
Teófilo. He ahí una bella tradición ligada a una hermosa leyenda, que da realce a un
nombre de gran virtud. ¡Felicidades!