HONORIO

Derivado del latín honor / honoris, significa honorable, digno de honor. Este nombre, así como los demás derivados de honor (Honoria, Honorato, Honorata, Honorino, Honorina), hacen su aparición en la onomástica romana, ya en nuestra era, formando parte del elenco de los nuevos nombres cristianos. Durante el primer milenio se llevó mucho. Hoy vuelven a él los que prefieren nombres que además de sonoridad y significado, tengan historia.

San Honorio mártir. Los Bolandistas le sitúan en Roma, durante la persecución de Diocleciano, alrededor del 300. Mientras el imperio romano, con todas sus legiones era incapaz de detener su decadencia, Honorio, con sola su palabra y su ejemplo atraía hacia la fe de Cristo a muchos romanos, y para dar ánimos a los neófitos se negaba en público a adorar a los ídolos y a comer de sus sacrificios. Denunciado, fue detenido e invitado a ofrecer un sacrificio a los dioses romanos en el altar que al efecto había en la misma cárcel. Como se negase, los verdugos le aplicaron torturas cada vez mayores. Pero Honorio cuanto más quebrantado y lacerado iba quedando su cuerpo, más inquebrantable tenía el espíritu. Por fin, y para evitar prolongar no su martirio, sino el ejemplo de firmeza que estaba dando a los presentes, fue decapitado. Se conmemora su martirio el 27 de febrero. Este mismo día honra la Iglesia a Santa Honorina Virgen. Se celebra también esta onomástica el 24 de abril, el 30 de septiembre, el 21 de noviembre y el 30 de diciembre.

Honorio (Flavio Augusto) (384-423). Heredero, junto con su hermano Arcadio, del imperio romano. A los dos años fue nombrado cónsul y césar. A los 11 años su padre, Teodosio el Grande, un año antes de morir (394) le proclamó emperador del imperio romano de occidente, dando en herencia a Arcadio el de Oriente, con lo que quedó consumada la división del imperio. La presión de los bárbaros era creciente, por lo que fue inevitable pactar con ellos. Durante su minoría, Honorio dejó el poder efectivo en manos del vándalo Estilicón, que contuvo con bastante eficacia las nuevas oleadas de bárbaros. Pero habiéndole convencido los intrigantes de que estaba traicionándole, mandó ejecutarlo. Gracias a Flavio Constantino, a quien asoció al imperio, pudo seguir conteniendo a los bárbaros y a su hermano. Pero a la muerte de éste los ostrogodos y los hunos embistieron en Panonia, y los vándalos en España. La inferioridad tanto de la estructura de poder como de la sociedad romana frente a los bárbaros, era evidente.

Honorio, papa. Desde el 625 hasta el 1287 cuatro papas eligieron este nombre. Honorio I (625-638) envió misioneros a Inglaterra y luchó contra las herejías con habilidad, para evitar el cisma. Honorio II (1124-1130) negoció el concordato de Worms, reanudó las relaciones con Inglaterra y participó en la investidura del emperador Lotario III. Honorio III (1216-1227) coronó al emperador Federico II y alentó la lucha contra los albigenses. Honorio IV (1285-1287)favoreció el desarrollo de las órdenes mendicantes. Este nombre tal como ha ido haciendo historia ha ido intensificando su noble significado. ¡Felicidades!