NÉSTOR

De origen griego, su forma en esa lengua es Nestwr (Néstor); no ha sufrido por tanto ninguna variación al pasar a nuestro idioma. Figura entre los nombres más antiguos de nuestra cultura y no tiene ningún entorno léxico, por lo que no es posible saber su significado. No obstante, el héroe del que procede este nombre vale por sí mismo para llenarlo de sentido.

San Néstor, obispo. Vivió en la primera mitad del siglo III. Su diócesis de Perge de Panfilia fue objeto de especial persecución, al haber ido allí como presidente Polión, un fanático del culto a los dioses romanos; enemigo acérrimo, por tanto, de los cristianos. Habiendo llegado éste a la conclusión de que si acababa con el obispo, le sería más fácil erradicar el cristianismo de sus dominios, se ensañó con él y después de someterle al tormento del potro, lacerado todo su cuerpo por los garfios lo mandó crucificar, para que así estuviese más unido con su Dios, le dijo sarcástico Polión al pronunciar la sentencia. El santo obispo exhortó a sus fieles desde la cruz que permaneciesen fieles a su fe; y como puntualiza el martirologio, entregó su alma a Dios el año 254, a las tres horas después del amanecer del 26 de febrero, día en que se conmemora su martirio.

Se celebra además esta onomástica, el 4 de marzo (S. Néstor, obispo español, que sufrió martirio bajo Nerón), el 8 de septiembre (S. Néstor de Gaza,sufrió martirio junto con sus primos Eusebio, Nestabo y Zenón, en el año 362) y el 8 de octubre (S. Néstor de Tesalónica, indultado en el circo por vencer al mejor gladiador, fue luego decapitado, el año 306).

Néstor es uno de los héroes legendarios de la Ilíada. El menor de los 12 hijos que tuvieron sus padres, Neleo y Cloris. El único que, al no haber participado en la aventura de sus hermanos, que intentaron el robo de los bueyes de Gerión, se salvó de la matanza de los Neleidas, protagonizada por Hércules. Fue uno de los Argonautas, y en la guerra de Troya se distinguió tanto por su arrojo en los combates como por su buen consejo y su elocuencia. Los sitiadores de Troya sentían por él una gran veneración. En su juventud se distinguió en la guerra contra los arcadios y los eleos, así como en la de los lapitas y los centauros. Néstor es en la Ilíada y la Odisea el prototipo del anciano experimentado, prudente y comprensivo, cuyo consejo es tan decisivo en la guerra como las armas. Él convenció a Aquiles para que se uniese a la expedición contra Troya; él fue quien consiguió reconciliar al rencoroso Aquiles con Agamenón; él recibió la visita de Telémaco; él dijo, en cuanto vio la deslumbrante belleza de Elena, que comprendía que hubiese dado lugar a aquella cruel guerra.

El gran héroe sigue iluminando este nombre y manteniéndolo lleno de significado, de manera que ni los santos, con tener un esplendor poco frecuente, ni los demás personajes que así se han llamado, han conseguido desdibujar este paradigma de prudencia y buen consejo que es inevitable evocar al decir "Néstor". ¡Felicidades!