CANTARES DEL PUEBLO

I

Yo tengo una lima sorda
que me lima el corazón:
suspirando me anochece,
llorando me sale el sol.

XII

Se encontraron y se hablaron,
y dijo el tiempo al querer:
esa soberbia que tienes
yo te la castigaré.

XXXII

Yo me arrimé a un pino verde
por ver si me consolaba;
y el pino, como era verde,
de verme llorar, lloraba.

XXXIX

Una niña me engañó
y me llevó junto a un trigo.
¡Cuándo volverá la niña
a gastar bromas conmigo!

Augusto Ferrán (1835-1880)