Procede del arameo Marta, señora
(masculino Mar, señor), que está asimismo presente en el persa Marza. Se
trata de un nombre bíblico del Nuevo Testamento, que se popularizó a partir de Francia
durante las Cruzadas, a partir de las cuale creció la devoción a santa Marta, hermana de
Lázaro y de María Magdalena. Sin embargo, nunca tuvo la misma popularidad entre las
comunidades judías y protestantes. Se redescubrió este nombre en el siglo XIX en Francia
y en Bélgica; se puso de moda hacia 1890 y luego decayó, aunque ha renacido con gran
fuerza a partir de la segunda mitad del siglo actual.
Santa Marta, hermana de Lázaro y de María Magdalena. (Su
fiesta, el 29 de julio). Se la cita en el Nuevo Testamento como testigo de la
resurrección de su hermano Lázaro (San Juan 11-12) y se cuenta cómo dio hospitalidad a
Jesús, y que éste la reprendió incluso por la exagerada solicitud con que se afanaba en
su servicio (San Lucas, 10, 38-43: "Aconteció que yendo de camino entró Jesús en
una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Ésta tenía una hermana que
se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta
se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te importa que mi
hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo:
Marta, Marta, estás preocupada y acongojada con muchas cosas. Pero sólo una cosa es
necesaria; y María ha escogido la parte buena, que no le será quitada." Siguieron
sus pasos Santa Marta virgen y mártir, patrona de Astorga, cuya fiesta se celebra el 23
de febrero; y otras tres santas con este mismo nombre, cuyas festividades se celebran el
19 de enero, el 1 de febrero y el 20 de octubre.
Se la representa iconográficamente con acetre e hisopo, hollando
la cabeza del dragón, a quien sujeta con cadenas, o lo asperja con agua bendita. Sus
atributos son: la escoba, el, cucharón y las llaves, todos ellos símbolos de las amas de
casa. Se la presenta en varias escenas: Cristo en casa de María y Marta,
tema preferido por los artistas de los siglos XVI y XVII, sobre todo en escenas de
bodegón, como en Rubens, Velázquez, Seghers, Vermeer de Delft. También en la Resurreción
de Lázaro presenciada por Marta (Giotto, Nicolás Froment). Otra escena es la de Marta,
navegando con Lázaro y María, desembarca en Marsella, de Lucas Moser, o Marta
dominando el dragón en Tarascón, en un capitel de San Trófimo de Arles del siglo
XII, o en el retablo de Iravals del siglo XIV, y en la iglesia de Santiago, de Tarascón,
por Van Loo (siglo XVIIII).
Marta es también el nombre de un bello animal de la
familia de los mustélidos que vive en los árboles. Es carnívoro, de cabeza pequeña,
cuerpo delgado, cola larga y pelaje suave y espeso, es feroz y salvaje. Se alimenta de
pájaros, huevos y ardillas. Su piel es sumamente apreciada por su suavidad. En esta
mascota tienen las que lucen el nombre de Marta, la cara opuesta de la humilde y servicial
Santa Marta, que bueno es disponer de ambos modelos. ¡Felicidades!