DAMIÁN

De Damia (Damía), diosa griega del crecimiento, se forma el adjetivo damianoV (damiános). Este es el origen más probable de este nombre, tanto más cuanto que el culto a Damia se extendió por toda Grecia y llegó hasta Roma, donde la diosa tenía el mismo nombre: Damia. No parece probable la etimología que hace derivar Damián del verbo damazw (damátzo), que significa domar, sojuzgar. Admite las variantes Damiana y Damiano.

San Damián, hermano de San Cosme. Dos santos inseparables. Habían nacido en Arabia, de padres cristianos, según narra Gregorio Turonense. Estudiaron medicina en Siria y la ejercieron después en Egea (Cilicia). A su gran conocimiento y pericia profesional, se unía la fe que practicaban y predicaban, con lo que el fruto de su trabajo fue espectacular. Donde no llegaban ellos con su ciencia, llegaba Dios premiando su fe y la de los enfermos que a ellos acudían. Trataban siempre de forma gratuita a sus pacientes, por eso se les dio el sobrenombre de anárgiros, que significa "gratuitos", que trabajaban sin exigir dinero a cambio. (an / an = sin argurion / argýrion = plata, dinero). La conducta y los éxitos de los santos médicos atentaba contra los intereses del imperio, que consideraba peligroso todo lo bueno que proviniese de los cristianos, cuya persecución arreció durante el reinado de Diocleciano. Se les citó ante Lisias, procónsul de Siria, quien se empeñó por todos los medios en hacerles sacrificar a los dioses del imperio. Torturados, atados de pies y manos, permanecieron invulnerables a todos los tormentos y, finalmente, fueron decapitados. Era el año 287. Se les venera desde el siglo V, se les cita en el canon de la misa y son patronos de los médicos cirujanos. Su fiesta se celebra el 27 de septiembre.

San Pedro Damián
(1007-1072) fue un prelado italiano de familia pobre, que ingresó en el monasterio camaldulense de Fonte Avellina y que se dedicó a la reforma de la clerecía, obra por la que se interesaron los papas Gregorio VI, León IX y Esteban IX. Incluso este último le obligó a aceptar el título de cardenal obispo de Ostia el año 1057. San Pedro Damián contribuyó a que se eligiera como papa a Alejandro II en 1061 y se relacionó también con Hildebrando, que sería el futuro pontífice Gregorio VII. Más tarde abandonó el claustro y llevó a cabo misiones diplomáticas y disciplinarias en Francia, Florencia, Germania y Ravena. Combatió en todo momento la simonía (compra de cargos eclesiásticos) y la inmoralidad de los clérigos, así como fue el defensor de la alianza entre el papado y el Imperio germánico. Entre sus obras destaca el Gomorrhianus, descripción, con el mayor realismo, de los vicios eclesiásticos de su época. Fue declarado Doctor de la Iglesia el año 1828. Su fiesta se celebra el 21 de febrero.

Otras fechas de celebración de esta onomástica son el 23 de febrero, 16 de marzo, 12 de abril, 11 de junio y 26 de octubre. Grandes son el prestigio y la solera del nombre de Damián y son de primera magnitud los valedores que tiene en el cielo. ¡Felicidades!