Procede del gentilicio con que se designaba a
los habitantes de Gabio, antigua ciudad del Lacio de la que se mantuvo largamente la
memoria en Roma porque sus habitantes se distinguían por vestir de manera distinta "Gabino
ritu cinctus" literalmente "ceñido" según el "rito" gabino;
parece que el gabinus cinctus era una especie de faja con que se ceñían el cuerpo
y las piernas. Gabinatus era el que llevaba el antiguo vestido de Gabio. Gabini eran
los habitantes de Gabio. Gabinia era nombre de mujer.
San Gabino era padre de santa Susana mártir y hermano del
papa san Cayo (283-296), al que ayudó en las funciones del pontificado. Estaba
emparentado con el emperador Diocleciano; pero las tensiones que generaba en el imperio
romano la creciente decadencia eran tan grandes y fue tan dura la persecución que se
desató contra los cristianos, a quienes se acusaba de ser los causantes de todos los
males, que de nada le valió el parentesco con el emperador para librarse. Acusado de ir
contra la religión oficial del Estado, fue requerido para que demostrase que la
acusación era falsa, sacrificando a los dioses del imperio. Como se negase a renegar de
su fe en Cristo, fue decapitado. Esto ocurría el año 296. Sus reliquias se veneran en la
iglesia de la Santísima Trinidad de Lyón (francia). Su fiesta se celebra el 19 de
febrero.
San Gabino era soldado romano, miembro de la noble familia
de los Sabelinos. Fue convertido a la fe de Cristo por la predicación en la cárcel de
los santos Proto y Genaro, de cuya custodia era responsable. Movido por la fe y por la
gratitud, les dejó en libertad. Pero no tardaron en ser prendidos de nuevo y junto con
Gabino fueron decapitados en Torres (Cerdeña) un 25 de octubre, día en que la Iglesia
celebra su fiesta. Fue en tiempos del emperador Diocleciano, alrededor del año 300.
En la provincia de Oviedo, municipio de Langreo, parroquia de San
Esteban de Ciaño queda huella de este nombre en el caserío Gabino Felgueroso.
Y un recuerdo más remoto todavía lo tenemos en el cónsul
romano Aulus Gabinius, nacido hacia el año 100 a.C., que restituyó a la
plebe el derecho de elegir a los generales y les aseguró la posibilidad de elegir entre
la paz o la guerra. Fue tribuno de la plebe (67). Consiguió que se votara la ley que daba
a Pompeyo poderes dictatoriales durante tres años para combatir a los piratas (lex
gabinia). En el 64 participó en la campaña de Siria, provincia de la que fue
procónsul. Siendo cónsul en el 58 contribuyó al exilio de Cicerón. Murió el año 47
a. C.
Este antiquísimo nombre se conserva en algunas familias como un
patrimonio distintivo que se transmite de abuelos a nietos para que la pérdida del nombre
no se lleve consigo la pérdida de los valores que con él ha acumulado la familia de
generación en generación. ¡Felicidades!