SIMEÓN

Según la Biblia, (Gén. 29. 33 ) dijo la madre de Simeón, Lía, al nacer el niño, hijo de Jacob, uno de los 12 jefes de tribu de Israel: "Dios me ha escuchado". Y ése fue el nombre del niño y su significado. Según otra etimología, Simeón significa "el que obedece", "el que cumple lo que promete". Dos personajes bíblicos importantes llevaron este nombre, por lo que ha tenido entre nosotros notable difusión.

San Simeón. Hermano del apóstol Santiago el Menor, obispo de Jerusalén, a quien sucedió en el episcopado de esta ciudad. Por ser hijo de Cleofás y de una hermana de la Virgen María, era primo carnal de Jesús, y por eso en el Evangelio se le llama "hermano" de éste. Cuenta San Epifanio que echó en cara a los judíos la muerte de Santiago (su hermano y predecesor en el episcopado), reprochano su crueldad en términos muy enérgicos. Durante su episcopado, el emperador Tito asedió y tomó Jerusalén (año 70), refugiándose San Simeón en Pella, más allá del Jordán. Terminada la guerra volvió a Jerusalén y rigió aquella diócesis hasta su martirio, en tiempo ya de Trajano, que le condenó, a pesar de su provecta ancianidad, a la crucifixión si no renegaba de su fe. La Iglesia recuerda su muerte el 18 de febrero. Otros santos con el mismo nombre se conmemoran el 5 de enero, el 8 y el 24 de marzo, el 21 de abril, el 1 de junio, el 1 y el 26 de julio el 3 de septiembre y el 8 de octubre.

Simeón hijo de Jacob, cabeza de la tribu del mismo nombre, nos lo caractriza la Biblia como un personaje especialmente irascible y justiciero: estando en medio de los cananeos, el rey de éstos se enamoró de Dina, hija de Jacob y a causa de un equívoco la desfloró. Los cananeos estuvieron dispuestos a unirse con Israel por respeto y amor a Dina. Les puso Jacob como condición que se circuncidasen. Entonces, aprovechando Simeón y Leví las grandes dificultades de movimiento que tenían los cananeos por el dolor de la circuncisión, se alzaron contra ellos y los pasaron a cuhillo. Fue también Simeón el que cuando fueron a Egipto en busca de víveres, se quedó José como rehén, encerrándole en la cárcel hasta que volvieran el resto de sus hermanos con su padre y con su hermano menor.

Simeón anciano sacerdote judío, contemporáneo de Jesús, a quien Dios había revelado que no moriría sin ver antes al Mesías. Cuando fue María a presentar a Jesús al templo, era Simeón quien atendía al culto, por lo que tomando a Jesús en brazos entonó el bello himno que empieza: "Ahora puedes dejar ir en paz a tu siervo según tu palabra".

Otros grandes personajes han llevado el nombre de Simeón, entre ellos un zar de Bulgaria, un zar de rusia, un rey de Tesalia, varios filósofos, teólogos, prelados, monjes insignes por su santidad y por su saber, tratadistas de medicina, políticos de renombre. Bien avalado está, pues, este recio nombre, tanto en las sagradas escrituras y en el cielo, como en la historia. ¡Felicidades!