ANOCHE, CUANDO DORMÍA

         Anoche, cuando dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una fontana fluía
dentro de mi corazón.
Di, ¿por qué acequia escondida,
agua, vienes hasta mí,
manantial de nueva vida
en donde nunca bebí?

        Anoche, mientras dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que una colmena tenía
dentro de mi corazón,
y las doradas abejas
iban fabricando en él,
con las amarguras viejas

blanda cera y dulce miel.

        Anoche, mientras dormía,
soñé, ¡bendita ilusión!,
que un ardiente sol lucía
dentro de mi corazón.
Era ardiente porque daba
calores de rojo hogar,
y era sol porque alumbraba

y porque hacía llorar.

        Anoche, mientras dormía
soñé, ¡bendita ilusión,
que era Dios lo que tenía
dentro de mi corazón.

Antonio Machado (1875-1939)