Este nombre procede
del alemán, Gisil-berth, famoso con la flecha, arquero destacado. Ha sido muy
popular en Francia, donde muchas celebridades lo han llevado, como el músico Gilbert
Becaud, y ha pasado también a ser apellido. Admite las variantes Gisberto, Gisilberto,
Gisleberto, Giberto, Quildeberto.
San Gilberto de Meaux, llamado también Gisleberto, fue el
cuadragesimotercer obispo de Meaux, que entonces se llamaba Jatinum y era la
capital del pueblo de los meldi, de quienes tomaría el nombre esta capital, que
pasó a llamarse Meldi, de donde derivaría el nombre de Meaux. Vivió Gilberto a
caballo entre los siglos X y XI. Fue designado diácono por el obispo Ercanrando. Fue tan
ejemplar en su ministerio, que a la muerte del obispo, en 995, estuvieron de acuerdo tanto
el clero y el pueblo como el conde Odón para elegirle su sucesor. La nueva dignidad y las
responsabilidades de la diócesis no alteraron su bondad natural y su espíritu
conciliador. Se distinguió también por su ciencia. Murió el 13 de febrero del 1009.
San Gilberto de Neufontaines fue fundador y primer abad
del monasterio premonstratense de la misma localidad, llamado luego de San Gilberto, en la
diócesis de Clermont (Francia). Participó como caballero en la segunda cruzada,
capitaneada por Luis VII el Joven. Luchó valerosamente en Palestina; pero no
habiendo conseguido la cruzada sus objetivos, tuvo que retirarse con todo el ejército
cristiano en 1149. Al llegar a Neufontaines, de común acuerdo con sus esposa Petronila y
su hija Poncia abrazaron él y ellas la vida monástica en distintos monasterios, fundados
ambos por el mismo Gilberto. Murió en 1152.
San Gilberto de Sempringham (1083-1189), hijo de un
compañero de Guillermo el Conquistador, fundó en Sempringham un monasterio de mujeres,
en el año 1141, al que añadió luego otro de canónigos regulares. El papa Eugenio III
aprobó esta orden dúplice de gilbertinos y gilbertinas, que se extendieron con rapidez
por Inglaterra. Las mujeres vivían según la regla benedictina y los hombres eran
conversos o canónigos regulares, y sus estatutos recibían la inspiración de las
constituciones cistercienses. Llegó a tener 21 monasterios, aunque únicamente en
Inglaterra, y el rey Enrique VIIII la suprimió en el año 1538. Su fiesta se celebra el 6
de junio.