EULALIA

De los muchos nombres de origen griego que forman nuestro santoral, el de Eulalia está entre los que han adquirido carta de naturaleza en nuestra lengua. Como Eugenio, Eusebio, Eulogio y muchos más, incorpora el prefijo eu (eu), que significa bien, propicio, favorable. El segundo elemento, lalia (lália), del verbo lalew (laléo) significa hablar. El conjunto de los dos elementos nos da para el nombre de Eulalia el significado de "Bien hablada", "Elocuente", "Convincente". Sus variantes son Olalla, Olaya, Olaria, Olaja, Olea, Laia. El nombre se introdujo en la Galia gracias a la Cantilena de santa Olaya, el más antiguo poema conocido en lenguia de oil. Esto no obstante, donde más se ha desarrollado este nombre ha sido en España, a causa de las dos santas Eulalias, la de Mérida y la de Barcelona, lo que dio lugar a que este nombre se desarrollase más abundantemente en esta última ciudad, en especial con la variante catalana de Laia.-

La virgen y mártir Santa Eulalia de Barcelona padeció martirio bajo la persecución de los emperadores Diocleciano y Maximino. El más antiguo historiador de la santa es el poeta Prudencio que, en su Peristéfanon, himno III, deja clara constancia de las características del martirio: su cuerpo es cruelmente lacerado y desgarrado con garfios y uñas aceradas, y a continuación le aplican hachas encendidas en todos los desgarros con el fin de hacerla abjurar de su fe. Pero resistió valerosamente el dolor terrible que le causaba el fuego aplicado a las heridas, hasta que cedió su cuerpo al dolor, liberando definitivamente su alma. Ocurría esto el 12 de febrero del año 304. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia llamada de Santa María de las Arenas, desaparecida posteriormente a causa de un incendio. Luego la dominación árabe, en algunos momentos de la cual había cesado totalmente el culto cristiano en Barcelona, hizo que se olvidase el lugar del sepulcro. Pero la fama de la santa se había extendido por toda la península y llegado hasta Narbona, cuyo obispo, Sigebodo, se desplazó a Barcelona el año 878 para conseguir alguna reliquia de la santa, sobre la que construir un templo en su diócesis. El entonces obispo de la ciudad, Frodoino, halló el sepulcro. Su culto en Barcelona es muy antiguo (lo atestigua la referencia al mismo en la Passio de communi, escrito compuesto en Zaragoza a fines del siglo VI). A raíz del hallazgo de sus reliquias, el culto a la santa se extenidió al resto de España y a Francia. Es copatrona de Barcelona, junto a la Virgen de la Merced.

Santa Eulalia de Mérida, sufrió el martirio en esta ciudad a principios del siglo IV. Sa fama llegó hasta las Iglesias de África, pues san Agustín la ensalzó en un sermón y aparece también en el martirologio cartaginés de principios del siglo VI. Su figura está presente en el cortejo de vírgenes de San Apolinar Nuevo de Ravena. Figura asimismo en la llamada Secuencia de santa Eulalia, una transcripción a la lengua vulgar de una secuencia latina en su honor. Es un poema de 29 versos, compuesto hacia 880 en la abadía de Saint-Amand (Nord) y es el monumento más antiguio conocido de la poesía en lengua francesa. Su fiesta es el 10 de diciembre.