SOTERA

Del griego swthr (sotér), que significa salvador, libertador y de swthria (sotería), que significa salvación y también salud, nace el apelativo Soter de Júpiter, que pasaría a convertirse en nombre propio en su doble forma masculina y femenina, y que se corresponde exactamente con el nombre de origen latino Salvador, que también cuenta con el femenino Salvadora.

Santa Sotera nació en Roma. A juzgar por su nombre, que no es latino, sus padres eran libertos o hijos de libertos griegos, muy estimados como preceptores y pedagogos de las grandes familias. Vino al mundo Sotera a finales del siglo III, por lo que le tocó vivir una de las persecuciones más duras contra los cristianos, a quienes consideraba el emperador Diocleciano los mayores responsables de la descomposición del imperio. Hasta tal punto recrudeció en Roma la persecución, que los padres de Sotera decidieron enviarla a Palamós, un pueblecito de la costa mediterránea, cerca de Gerona, convencidos de que allí pasaría más inadvertida. Pero hasta allí la persiguió el edicto del emperador. Los soldados la descubrieron y la detuvieron acusándola de que practicaba ritos y cultos contrarios al interés del imperio. Conducida ante el pretor Daciano, éste quiso obligarla a sacrificar a los ídolos. Como se negase Sotera, quiso convencerla a bofetadas; pero cuanto más arreciaban éstas, mayor era la firmeza de la santa, por lo que acabó entregándola al verdugo para que la degollara. Ocurrió su martirio el 10 de febrero del 304.

Las afortunadas y afortunados que disfrutan de uno de estos cuatro nombres (Sotero y Sotera en versión griega; Salvador y Salvadora en versión latina), con legitimidad total pueden adoptar como propio el símbolo del pez e incorporarlo a su firma o a su rúbrica. Éste fue el símbolo del Salvador ya desde el primer siglo de nuestra era, por las iniciales de los principales atributos de Jesús: IesouV (Iesús) CristoV (Jristós) Qeou (Zeú) UioV (Hyiós), Swthr (Sotér) que juntos dan ICQUS (IJZÝS), que significa PEZ.

Las Soterias son una especie de olimpíadas de la cultura que se celebraban primero cada 5 años y luego cada año en Delfos, y acabaron extendiéndose a toda Grecia y a Roma. Se instituyeron en honor de Zeus Sotér y Apolo Pitio en memoria de la victoria obtenida sobre los bárbaros cuando atacaron a los griegos en esta ciudad y estuvieron a punto de profanar el templo de Apolo, santuario nacional de Grecia. Constaban las fiestas de concursos musicales, de canto, de danza, teatrales, hípicos y gímnicos.

Es éste uno de esos nombres que, como ocurre a veces con las personas, tras una apariencia poco llamativa esconden grandes cualidades y singulares atractivos. Al innegable valor de su significado añade el de su forma griega, que le da una nota de distinción. ¡Felicidades!