
AQUILINO
Derivado del latín aquila, que
significa águila. Por la simbología de poder y altura que se ha asignado al águila,
especialmente entre los romanos, sirvió esta soberbia ave para denominar desde el águila
imperial de las legiones, hasta el Ave Fénix, el ave de Júpiter, que renace de sus
cenizas.
También del águila proceden los Aquilios,
familia romana cuyo origen patricio o plebeyo se discute, que dejó su impronta en el
derecho romano: Fórmula Aquilia, Lex Aquilia, Stipulatio Aquiliana y en la
historia: Aquilio Mario, cónsul el siglo II a.C., su hijo Aquilio Mario Nepus, también
cónsul, que cayó luchando contra Mitrídates, Aquilio Sabino, célebre jurisconsulto al
que se consideró el Catón de su siglo.
Del águila procede el viento llamado Aquilón,
denominación que corresponde también al norte, al polo ártico. A este viento los
griegos lo llamaban Bóreas.
San Aquilino, cristiano de a pie en el norte de
África, fue uno de los más destacados mártires que hicieron los vándalos en el siglo
VI. Éstos llegaron allí procedentes de España, donde habían sido casi aniquilados por
los visigodos, al mando del rey Walia. No obstante, comandados por Geserico, y ayudados
por bandas de los propios godos, arrebataron al Imperio romano de Occidente la costa
septentrional de África, con su capital Cartago. Las adversidades y las derrotas a las
que habían sobrevivido hizo de ellos unos soldados especialmente rudos que descargaron en
los cristianos el odio que habían ido acumulando en cada derrota. Su afán destructor era
espeluznante. Aquilino, con otros muchos norteafricanos, sufrió martirio a manos de estos
vándalos. Su fiesta se celebra el 4 de enero.
Otro San Aquilino menciona el santoral, éste
clérigo de la catedral de Colonia, en el siglo XI. Destacó por su caridad para con los
pobres. Vendió todos sus bienes para socorrerlos, e incluso aceptó una canongía con el
fin de disponer de más recursos para los pobres. Vivió más pobremente que el más pobre
de sus pobres.
Fue trasladado a París, donde continuó sus obras
de caridad. Los fieles le atribuían numerosos milagros, por lo que su fama de santidad no
cesaba de crecer. En un viaje que realizó a Milán fue asesinado por unos desalmados el
año 1100, un 29 de enero, día en que se celebra su fiesta.
Otros tres santos con este nombre conmemora la
Iglesia. Uno mártir, también en el norte de África, cuya fiesta se celebra el 18 de
julio. Otro San Aquilino mártir en Fossombrone (Italia), cuya fiesta se celebra el 14 de
febrero y por último, San Aquilino de Isaura, población del Asia Menor, al pie del monte
Tauro, que sufrió martirio a manos de los romanos. Su fiesta se celebra el 16 de mayo.
Los Aquilinos tienen un soberbio animal heráldico y
unos humildes santos que velan por ellos. ¡Felicidades!