
ELVIRA
Este nombre fue muy popular en los finales
del primer milenio y principios del segundo. Su origen más probable es el compuesto
germánico Athal-wira, que significa "guardián noble". Sin embargo, no se
descarta la influencia del topónimo Illiberis, que actualmente denominamos Elvira. Es una
importante ciudad donde se celebró el concilio del mismo nombre. Estaba cerca de una
alquería que se llamaba entonces Garnatha, que poco a poco fue creciendo y
desplazando en importancia a la antgua capital, hasta convertirse en la actual Granada.
Santa Elvira fue abadesa del monasterio de
Oerhen, en Alemania, construido en el siglo VII por Dagoberto I de Austrasia y San
Modoaldo. La primera abadesa fue Santa Modesta. Ocurrió en relación con este monasterio
que ingresó en él la hija de Dagoberto II, Irmina, como resultado de habérsele muerto
el marido, el conde Hermán, el mismo día de la boda. Al ingresar donó al monasterio su
cuantiosa dote de desposada. Eran monjas benedictinas, aunque durante algún tiempo fueron
agustinas. Santa Elvira mereció el honor de los altares por su decisiva contribución a
la restauración de la disciplina monástica.
En España este nombre lo llevaron varias reinas y
princesas, incluida una hija del Cid Campeador, que se llamaba doña Elvira (la otra era
doña Sol). Entre las princesas medievales podemos citar a la leonesa Elvira (m. 982),
hija de Ramiro II y hermana de Sancho I , A la muerte de éste, al que había aconsejado
en varias ocasiones, era religiosa en el monasterio de San Salvador de León, construido,
según se dice, expresamente por su padre para ella. Tuvo que abandonar el claustro para
ejercer la regencia en la minoría de su sobrino Ramiro III, junto con la reina madre,
Teresa. Durante su gobierno, Galicia se hizo prácticamente independiente y el conde de
Castilla, Fernán González, empezó la emancipación de sus estados respecto del reino de
León. Entre las reinas leonesas cabe citar a Elvira García (m. 1027), hija del conde
castellano García Fernández, casada con Vermudo II. A la muerte de su marido, y durante
la minoría de su hijo Alfonso V, se hizo cargo del gobierno, junto con el conde Menendo
González. Rechazó varios ataques musulmanes y reconstruyó la ciudad de León, asolada
por Almanzor. Cuando Alfonso V alcanzó la mayoría de edad, se retiró a un convento.
Elvira Menéndez fue otra reina leonesa (m. 1052), nuera de Elvira García, a la que su
padre, el conde Menendo González casó con el futuro rey Alfonso V, de cuyo enlace
nacieron el futuro Vermudo III y Sancha, que fue reina de León y Castilla. Finalmente,
citemos a Elvira Nuña, también reina leonesa (m. 922), casada con Ordoño II, que pasó
a reinar en León, sucediendo a su hermano García. Fue madre de los infantes Alfonso y
Ramiro. También llevó este nombre el alfaquí y poeta hispanoárabe Abú Ishaq de
Elvira, autor de un poema antisemita, que alentó el progromo granadino de 1096.
Si bien este nombre tiene una menguada
representación en el cielo, en la tierra está representado al más alto nivel. Y suena
precioso. ¡Felicidades!