San Anastasio. El primer santo que menciona el santoral
con este nombre vivió a finales del siglo VI en Persia. Abrazó la vida religiosa ,
dedicándose durante varios años a la contemplación en el que se llamaría en su honor,
monasterio de San Anastasio. Queriendo hacer algo más por la fe de Cristo, obtuvo permiso
para dejar el monasterio e ir a Cesarea a predicar el Evangelio. Su actividad y la
eficacia de su predicación se hizo tan notoria que fue apresado y torturado con el vano
intento de hacerle renegar de su fe. Al no conseguirlo, el gobernador mandó darle una
muerte ignominiosa: la horca. Aceptóla contento Anastasio, porque a su Maestro le
aplicaron también la muerte más ignominiosa que entonces existía: la cruz. Fue el 628
el año de su martirio.
La Orden de los Hermanos Hospitalarios de San Anastasio, fundada
en el siglo XII y extinguida el año 1790 fundó en Roma su principal hospital, el de San
Gervasio y prestó unos servicios inestimables a la sociedad en una época en que no
abundaban instituciones de este género.
En España tuvimos un San Anastasio en los inicios del siglo IV.
Nació en Lérida y en su juventud fue soldado de una de las legiones que los romanos
tenían en España. Anastasio era el cabecilla de un grupo de hasta 75 soldados que se
distinguían por su conducta cristiana, que incomodaba profundamente a los romanos, porque
chocaba frontalmente con sus principios y creencias. Sabedor Daciano, el prefecto de
Tarragona, de este foco de lo que él consideraba corrupción en el ejército, mandó
encerrarlos y someterlos a tortura, para hacerles abjurar de sus creencias. Finalmente,
aceptando la derrota, mandó ejecutar a Anastasio junto con el resto de sus compañeros.
Fue en el año 305.
Cuatro Papas llevaron este nombre, de los cuales dos merecieron
el honor de los altares, y dos emperadores de Orienteamén de otros personajes
importantes.
Es éste un nombre distinguido, por ser de origen griego, con una
carga significativa de primerísimo orden (la humanidad sueña en la Resurrección) y
ennoblecido por dignísimos personajes. ¡Felicidades!