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MARIO

Es un nombre primitivo, del cual deriva Mariano y su femenino Mariana. Parece más bien que los orígenes etimológicos nos llevan hacia Marte, el dios de la guerra, al igual que Marco.Pero por su gran proximidad al nombre de María, son muchos los que prefieren considerarlos como masculinos de María, de ahí que algunos Marios y Marianos celebren su santo el 15 de agosto

El nombre apareció en Roma antes de nuestra era, con Cayo Mario, el general y cónsul romano, llamado Cayo el Joven, sobrino e hijo adoptivo del otro Cayo Mario, que defendió los derechos del pueblo y las atribuciones del llamado tribuno de la plebe, hasta ser al final vencido por Sila el año 82 a. J. C.

San Mario, un comerciante persa que fue a Roma con su esposa Marta y con sus dos hijos a venerar las reliquias de los mártires y los sepulcros de los apóstoles Pedro y Pablo en tiempos del emperador Claudio II. Después de atender a su devoción se dedicaban a socorrer a los cristianos que estaban en las cárceles, hasta que un día fueron apresados también ellos por mandato del emperador. En vistas de que no podía hacerles renegar de su fe, los entregó a Musciano para que les diese muerte después de atormentarlos; éste hizo apalear a Mario y a sus dos hijos delante de Marta, y después mutiló sus miembros y abrasó sus costados con hachas encendidas. Llevados por fin al arenal en la via Cornelia, les cortó la cabeza. Ocurría esto en el año 270. Su fiesta se celebra el 19 de enero. La Iglesia conmemora otros siete santos con este nombre.

Cayo Mario, elegido por siete veces cónsul de los romanos, fue el primero que utilizó a los llamados proletarios como soldados profesionales, unidos sólo a su jefe y que únicamente buscaban el botín de guerra. Venció a Yugurta y destrozó a cimbrios y teutones en el año 102 a. J.C., germanos que habían invadido Italia y sembrado el terror en sus ciudades. Participó en la llamada guerra social y combatió asimismo a Mitrídates, rey del Ponto.

Entre los hombres de letras es obligado citar a Lucio Mario Máximo, historiador latino (m. 230), que escribió biografías de los emperadores romanos, de Nerva a Heliogábalo, siguiendo de continuación a las obras de Suetonio. Aunque sus libros se han perdido, tenemos noticia de ellos por la Historia augusta. Claudio Mario Víctor fue un poeta latino cristiano del siglo V, que compuso un poema épico titulado La verdad, en el que seguía la acción del Génesis hasta la destrucción de Sodoma y Gomorra. Y finalmente, Cayo Mario Victorino, escritor latino (300-362), que enseñó retórica en Roma, de tal prestigio que consiguió que en el Foro se le alzase una estatua. Con sus traducciones de Porfirio y Plotino influyó en la orientación neoplatónica de san Agustín. También tuvieron importancia sus estudios sobre Aristóteles que, a través de Boecio, influyeron en los tratadistas de lógica de la Edad Media. A los setenta años se convirtió al cristianismo- Desde su nueva fe escribió un tratado contra Arrio y comentarios a las cartas de san Pablo.