
MACARIO
MakarioV (Makários) significa
en griego "bienaventurado", "feliz", "dichoso". Las
Bienaventuranzas se llaman en griego Makarismoi (Makarismói). Makarioi oi ptocoi tw
pneumati... (Makárioi oi ptojói to pnéumati...) Bienaventurados
los pobres de espíritu... Así empiezan las bienaventuranzas. Aparece como nombre propio
ya en Tucídides (hacia el 450 antes de Cristo), pero muy esporádicamente. A partir del
cristianismo y por influencia sobre todo de las bienaventuranzas, que son como el código
de la felicidad de los seguidores de Cristo, en Grecia sobre todo, este nombre suena muy
bien y se prodiga mucho, porque se percibe con claridad la grandeza de su significado.
San Macario (m 334) fue obispo de
Jerusalén desde el año 314 hasta su muerte. Le tocó dirigir un obispado que sería tan
decisivo para la historia de la cristiandad como el de Roma. En el transcurso de su
episcopado se descubrió la llamada Vera Cruz (la cruz en que fue crucificado Jesucristo),
que constituyó el inicio de la recuperación de los Santos Lugares y de la creación en
los mismos de los más importantes lugares de culto de la cristiandad, por ser los que
guardaban más vívido el recuerdo del nacimiento, la vida, la pasión y la muerte de
Cristo. Inició San Macario esta magna obra que continuarían sus sucesores, con la
preparación de los planos de la Basílica del Santo Sepulcro, que no pudo culminar.
Participó en el concilio de Nicea de 325.
Entre los más de 30 santos de este nombre que
venera la Iglesia, destaca San Macario el Egipcio, llamado también el
Grande, que fue discípulo de San Antonio Abad y ejemplo preclaro para la vida
eremítica que entonces empezaba a tomar cuerpo. Se retiró a la Tebaida. Fundó y
dirigió una serie de pequeños monasterios en el desierto de Nitria denominados "las
celdas". Se distinguió por su candor. Sufrió destierro por luchar contra el
arrianismo. Se convirtió en un importante referente de la vida eremítica, de manera que
se ocupan de relatar su vida y ponderar sus virtudes, Paladio, Rufino, Casiodoro,
Sócrates, Sozomeno y Nicéforo Calisto, es decir todos los hagiógrafos de la iglesia
oriental. Murió el año 391.
San Macario el Alejandrino, llamado
también el Joven, nació el año 306. Fue mercader en Alejandría, pero pronto,
atraído por la fama de San Antonio Abad, cambió su oficio por el desierto. Coincidió
allí con su homónimo el Egipcio, al que acompañó al destierro. Se distinguió
por su gran ascetismo y se le atribuye una de las primeras reglas monacales. Murió el
395, a los 99 años de edad. Su fiesta se celebra el 15 de enero.
MakarismoV (Makarismós), que significa
"felicidad" es la palabra que usan los griegos para felicitar. Eso explica que
suene tan bien en aquella cultura el nombre de Macario. ¡Felicidades!