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NAZARIO

A través del griego NazwraioV (Natzoráios), variante que usa San Mateo alternativamente con NazarhnoV (Natzarenós) evoluciona este nombre hasta Nazario. Su significado es Nazareno, que es el nombre gentilicio de Jesús, pues Nazaret era su lugar de residencia. Es, por tanto, una forma indirecta (como ocurre con Emanuel / Manuel) de llevar el nombre de Jesús.

En los albores del cristianismo, a mediados del siglo III, un romano del orden ecuestre, de ilustre nacimiento por tanto, después de haberse distinguido sirviendo a Roma en el ejército, al que estaba dedicado desde su juventud, decidió abandonar las armas y dedicarse a la práctica de las virtudes cristianas. Al recibir el bautismo, cambió su nombre pagano (no quedó constancia de él) por el de Nazario, por dar mayor testimonio de su fe en Jesús Nazareno. Conocedores los emperadores Diocleciano y Maximiano de la religión que Nazario practicaba, le mandaron prender. Pero él diestro soldado, supo escapar de los que le perseguían, el tiempo suficiente para vender todos sus bienes y repartir el producto entre los pobres. Prendido por fin, fue conducido a presencia del juez, quien ante la imposibilidad de hacerle renegar de su fe, le hizo azotar cruelmente, a pesar de que era un ciudadano romano y no podía ser sometido a castigos humillantes, y le volvió a encerrar. Indignado el emperador Maximiano por esa terquedad de un soldado de Roma, se hizo cargo del caso personalmente, con la esperanza de que el respeto al emperador le haría cambiar de actitud. Como resultase todo inútil, mandó degollarlo y arrojar su cuerpo a las fieras. Los cristianos recogieron los restos en la vía Aurelia, que es donde tuvo lugar el martirio, y los trasladaron a Roma, a las catacumbas, donde fueron celosamente guardados. Su martirio tuvo lugar en el año 303 (diez años antes del cese de las persecuciones). Luego, hacia el año 765 fueron trasladados sus restos a Francia, donde fueron depositados en tres monasterios distintos.

Otros cinco santos con este nombre ha tenido la Iglesia: uno en Nicomedia, mártir también de los primeros tiempos del cristianismo; otro en Lerins, en tiempos de Lotario II. Fundó el monasterio de monjas de Arfne, pero la invasión agarena lo redujo a cenizas. Murió el 629. San Nazario obispo de Justinipolis (Istria), que murió en los últimos años del siglo VIII. San Nazario mártir de la persecución neroniana, que siendo de familia rica y noble se resistía a convertirse al cristianismo, pero gracias a las oraciones de su madre Santa Perpetua, discípula del apóstol San Pedro, se convirtió finalmente y se dedicó a viajar por Italia y Francia predicando el cristianismo. Sufrió el martirio en Milán el año 78. Y por último, Nazario abad, benedictino del monasterio de Cuxá, que murió el 12 de enero del 570.

Tanto por su origen y significado como por los santos varones que lo han llevado, el nombre de Nazario tiene virtud y belleza. ¡Felicidades!