
HONORATO
San Honorato, patrón de los panaderos
És un nombre latino (Honoratus)
que significa en primer lugar "persona a la que se honra por sus merecimientos".
Y como derivado de éste, llegamos al significado de "honrado" que nos es más
familiar. Tuvo que ser en los primeros tiempos del cristianismo un sobrenombre bastante
frecuente, convertido luego en nombre, puesto que aparecen en el santoral hasta ocho
santos así llamados, sin contar el femenino Honorata, con cuyo nombre tenemos una santa
(hermana de San Epifanio) que murió en Pavía el año 1500 y San Honorio, nombre de la
misma raíz latina y que suele asimilarse con el de Honorato.
En la cripta de San Saturnino de Toulouse se encuentra expuesto
un breve relato de la vida de San Honorato, de este tenor: "San Honorato, segundo
obispo de Toulouse nació en Hispania, en la provincia llamada Tarraconense. Fue
convertido y bautizado por San Saturnino, el primer obispo de Toulouse, al que sucedió en
la sede episcopal después del martirio y muerte de éste. Honorato consagró obispo a San
Fermín, que fue el primero en ocupar la silla episcopalde Amiens y que era, como él
mismo, uno de los más ilustres convertidos de Pamplona". En la catedral de Amiens
hay una figura esculpida en piedra de San Honorato en compañía de San Fermín.
San Honorato de Lerins nació en las Galias. Fue
convertido al cristianismo por su hermano Venancio, al que profesaba un admirable amor
fraternal, que se incrementó todavía más a raíz de su conversión. Viajando ambos
hermanos por Grecia, acaeció la muerte de Venancio. Fue tal el dolor que abrumó a
Honorato por esta separación, que no pudiéndolo sufrir decidió retirarse a la vida
monástica, para lo cual fundó en la isla de Lerins un monasterio que rigió tan sabia y
santamente, que dio a la Iglesia muchos hombres célebres por su santidad y sabiduría.
Del monasterio pasó al obispado de Arlés. Escribió varias obras (entre otras las reglas
del monasterio), de las que se conserva tan sólola Exhortación que hizo al
prefecto de las Galias en el lecho de su muerte.
En el principado de Mónaco, el nombre de Honorato es el que más
príncipes han llevado, seguido del de Rainiero, por ser éste un nombre muy apreciado en
todo el sur de Francia.
Es el de Honorato un nombre de belleza intrínseca, cuyo valor es
directamente percebtible. De esos que comprometen a ser consecuente con su significado,
que posiblemente hayan elegido por eso los panaderos como santo patrón, para hacer
ostentación de honradez. Un nombre, por tanto, para llevarlo convencido de que ejercerá
su acción benéficasobre cuantos lo llevan. ¡Felicidades!