Es una de las funciones de la mente. Del verbo
pendere / pensum, que significa pender, colgar y que hace
referencia a la "romana", ese instrumento de pesar que usaban los romanos, que
consistía en una barra horizontal de uno de cuyos extremos pendía
aquello que se quería pesar.
Del verbo péndere deriva pondus, que significa
"peso", nombre a partir del cual se forma otro verbo, ponderare, que
tiene que ver con péndere, pero a través de su derivado pondus, con un
significado especializado ya en el peso y el pesaje, pero sin que pierda el primero su
capacidad de expresar también relaciones de peso. De este último derivamos los términos
"ponderar", "ponderación" y "ponderado" que han sido
sustraídos totalmente del área del pesaje de que proceden, para emplearse exclusivamente
para designar operaciones y cualidades de la mente. Ponderada es la persona que sopesa
cuidadosamente las cosas antes de decidirse.
Volviendo atrás, al pensum, que en rigor
significaría "aquello que ha sido colgado para ser pesado", tenemos un par de
derivados que aunque cueste creerlo son primos hermanos. Tanto, que en muchos momentos
coinciden ambos en la misma palabra: son pienso y pensamiento.
(Recordemos la expresión "ni por pienso", que significa
"ni lo pienses"). El pienso (además primera persona del
presente del verbo pensar) es la comida "pesada" que se da a los animales. Es
decir que este término hace referencia al pesaje, en el que incidirá con más fuerza la
palabra "ración", (de la que deriva "razón", y de la que me ocuparé
otro lunes). De ahí se deduce que el significado original estricto de pensar
es "pesar" y que los pensamientos son una sucesión de
"pesajes" indispensables para tomar una decisión. A partir de ahí una cosa impensable
sería aquella que por su excesivo peso no cabe en nuestro sistema de pesaje, e
imponderable (palabra más refinada) aquella que por su ligereza tampoco puede
ser pesada, porque nuestro sistema de pesaje no alcanza a tanta sutileza.
Es imposible abarcar en una página toda la extensión de este
campo léxico y sus derivaciones, por lo que dejo aquí apuntadas las palabras que quedan
pendientes, es decir colgadas (esta palabra la hemos sacado de col.locare). Será
preciso tratar el tema de los pensionistas desde esta perspectiva, la de
"colgados", dependientes por tanto. Y el tema de la in-dependencia también
desde la perspectiva de cómo están colgados y cómo se quieren descolgar los que aspiran
a la independencia. Nos quedan las pendientes, los pendientes y los suspensos. Lo que
tienen en común es que todos están colgados.