
YOLANDA
Forma parte de una nueva generación de nombres que se han
buscado expresamente para enriquecer la onomástica tradicional con nuevas aportaciones,
introduciendo una nueva sonoridad y unos nuevos referentes. La belleza de su sonoridad es
uno de sus denominadores comunes. El otro es la voluntad de saltarse las barreras
culturales, rescatando bellos nombres asociados a bellas historias y mitos foráneos que a
través de obras literarias de gran impacto se han incorporado a nuestra cultura. Esto
hace que la documentación sobre el significado y el origen de estos nombres sea muy
escasa, lo cual les añade el atractivo de lo enigmático.
Entre las brumas del norte aparece una Santa
Yolanda, hija del conde Veanden, que renunciando a la vida regalada que le
deparaba su condición de noble, y venciendo con obstinación la fuerte resistencia de su
también obstinado padre, ingresó en el convento de las dominicas de Marienthal. Los 25
años que duró su vida monástica fueron un ejemplo de vida religiosa, por lo que fue
elevada al honor de los altares. Su fiesta se celebra el 17 de diciembre.
Las enciclopedias nos dan cuenta de una emperatriz
con este nombre. Se trata de Yolanda de Flandes y de Hainaut, hija de
Balduino V, conde de Hainaut y de Flandes, que en 1193 casó con Pedro II de Courtenay. A
la muerte de su hermano Enrique ( !216), emperador latino de Oriente, los barones
eligieron emperador a Pedro, quien se dirigió a Roma para ser coronado (1217), mientras
Yolanda, su esposa, se dirigía a Constantinopla a hacerse cargo del gobierno del Imperio.
A la vuelta de su coronación, el emperador Enrique cayó en una emboscada que le tendió
Teodoro el Ángel sirviéndose del déspota de Epiro, quien le hizo prisionero para
luego ejecutarlo, siguiendo instrucciones de Teodoro. La emperatriz Yolanda llegó a
Constantinopla y gobernó el imperio con una habilidad que les faltó a muchos
emperadores. Casó a su hija María con Teodoro Láscaris, emperador de Nicea. Le sucedió
su hijo Roberto, conde de Courtenay y Couches. Murió en 1219.
El santoral menciona también una Beata
Yolanda, portuguesa. Profesó en la orden cel Císter en condición de hermana
lega, es decir que quiso estar entre el personal de servicio del monasterio. No obstante
su humilde condición de servidora de las otras monjas, se convirtió en la figura más
esplendorosa y admirada del monasterio, por lo que mereció ser elevada al honor de los
altares. Su fiesta se celebra el 28 de diciembre.
Pablo Milanés ha compuesto una bella canción de
amor, titulada Yolanda. Os la ofrecemos en la sección de poesía.
¡Felicidades!