
NICASIO
Del verbo griego nikaw
(nikáo) que significa "vencer", se forma el nombre
propio NikasoV (Níkasos) que aparece
ya en Tucídides (471 a. C.) y quiere decir "vencedor", "victorioso".
Es la forma griega de los nombres latinos Vicente y Víctor (de vínvere - victus), que
tienen el mismo significado.
San Nicasio nació en Reims, dode
vivía con su hermana Eutropia, cuando el clero y el pueblo le eligieron por una nimidad
para ocupar la sede episcopal de su ciudad natal en el año 394. Al no haberse implantado
aún del todo el cristianismo en Reims, se conservaba en la ciudadela un templo erigido
por los romanos en honor de Venus y de Cibeles. Nicasio, en cuanto fue nombrado obispo, lo
lipió de ídolos, lo convirtió en iglésia y lo consagró a la Vrgen Santísima. La
actua catedral de Reims se constrruió en 1212 sobre las ruinas del primer templo.
San Nicasio entendió lo importante que era para la
cristiandad ocuparse también en la construcción del templo, por lo que repartía todos
los recursos disponibles entre los pobres y la edificación del templo.
Tuvo que luchar contra el arrianismo. Tuvo que hacer
frente a una larga peste. Tuvo que mantener la serenidad entre sus feligreses, yendo de
puerta en puerta para reconfortarlos, cuando entraron las tropas de los vándalos en la
ciudad, de las que acabó siendo víctima. Fue un excelente pastor, que dio la vida por
sus feligreses. Sufrió el martirio junto con Jocondo y su hermana Eutropia el 14 de
Diciembre del año 406.
El martirologio romano menciona otro San Nicasio en
el siglo lll, en Lion, de donde salieron tantos varones apostólicos a predicar el
Evangélio por toda Francia. Consiguió notables conversiones. Fue preso por los paganos y
decapitado cerca de Rocca-Guyon.
Es éste un nombre que se prodiga poco, muy selecto
por tanto, y que tiene la fuerza intrínseca que procede de su significado. Con un valor
añadido: que se ha elegido la forma griega con preferencia a la latina, para darle mayor
nobleza. Si a ello añadimos que a causa de estas características es de esa clase de
nombres que se han convertido en patrimonio familiar que se transmite de generación en
generación, para que no se pierda la virtud que en él han ido acumulando los
antepasados, motivos tiene más que suficientes, quien lleva este nombre, para lucirlo con
orgullo. ¡Felicidades!