Es, por supuesto, una palabra superculta, como todas las palabras
"de libro" para denominar temas sexuales. Es el sustantivo de acción del verbo
latino polluo / polluere / pollutum, que significa "ensuciar
mojando". Este verbo es compuesto de pol (un prefijo transformado a partir de pro
y más razonablemente, de per), más el verbo luo / lutum, que podemos
identificar en diluir, ablución, etc; el contrario impoluto nos da
idea bastante aproximada del significado de "poluto". En todos estos términos
subyace la idea de "mancha húmeda", de "manchar mojando". El lodo en
latín se llama lutum, coincidiendo con la forma nominal del verbo luo.
Recogen los diccionarios una serie de expresiones en que el término polluere tiene
un claro valor metafórico, tal como en polluere famam (manchar la fama),
polluere sacra (manchar, profanar las cosas sagradas), iura polluere (violar,
manchar las leyes). El sentido original del término se mantiene intacto en la
metáfora. En todos los casos el significado de "manchar" está reforzado con el
de "transgresión" u "ofensa".
Con estos materiales se fraguó en los tratados de moral (que durante muchos siglos
estuvieron escritos en latín), la palabra pollutio (polución)
para denominar cualquier derrame de semen. Indicio claro de que en la moral
el sexo es cosa sucia, es impuro.
El invento no es de ayer ni de anteayer. En todas las religiones, y la judeocristiana
no es una excepción, se declara "impuro" todo aquello que se necesita someter a
regulación. Al estar ligado el sexo a la reproducción (teniendo en cuenta en ella sobre
todo la vinculación patrimonial del hombre con la mujer y con la prole), la ley lo
convierte en un privilegio del que sólo pueden gozar los que asumen su función
reproductora, declarando impuro todo acto sexual que se salga de esta
finalidad. En el caso de Onán, del que procede la palabra onanismo (con
la que se denomina absurdamente la masturbación), el delito no estuvo en el derramamiento
del semen en el suelo, sino en transgredir la ley que le obligaba a procurarle
descendencia a su hermano difunto. Ése era el delito. Con un importante componente
económico. Si su hermano quedaba sin descendencia, los bienes de éste quedarían para
él y sus descendientes.
El valor sexual de la palabra "polución" ha quedado relegado a los
diccionarios, habiendo pasado por influencia del inglés a la ecología para denominar la
contaminación atmosférica, aspecto que dejo para mañana, día de Saturno, dedicado a la
naturaleza.