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ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
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DECENIO
ALFABETIZACION PARA 861 MILLONES DE PERSONAS
El "Decenio de la Alfabetización"
(2003-2012) proclamado en la sede de las Naciones
Unidas busca dar un "nuevo impulso" a
los esfuerzos realizados en el mundo entero para
"reducir los elevados y persistentes índices
de analfabetismo" y, por sobre todo, para
buscar que los actuales 861 millones de seres
humanos puedan aprender a "leer y
escribir".
"La alfabetización, fuente de
Libertad", tema del decenio, se proclamó
durante una ceremonia realizada el 13 de febrero
en la sede de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU), por su secretario General, Kofi
Annan; el Director General de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia
y la Cultura (UNESCO), Koichiro Matsuura, y el
presidente de Mongolia, Natsagiin Bagabandi.
De conformidad con las estadísticas de la Unesco,
el 20 por ciento de los adultos en el mundo -cuyo
gran total alcanza a 861 millones de personas, y
de este, dos tercios mujeres- no sólo son
analfabetos sino que tampoco participan plenamente
en la organización y actividades de las sociedads
de las que forman parte.
A
esa espeluznante cifra se agrega que 113 millones
de niños están sin escolarizar y, por
consiguiente, no tienen acceso a la enseñanza
elemental.
En América Latina y el Caribe el 11 por ciento de
su población -39 millones de personas- son
analfabetos, pero es en Africa Subsahariana, Asia
Meridional o Occidental, los Estados Arabes y
Africa del Norte donde se encuentra el mayor
porcentaje de personas que no saben leer y
escribir: nada menos que el 70 por ciento de los
analfabetos del mundo.
En los países de Asia Oriental y el Pacífico el
porcentaje equivale al 14 por ciento de su población
en ambas regiones -186 millones de personas-,
aunque el analfabetismo no sólo es un
"problema exclusivo de los países en
desarrollo".
El
Estudio Internacional sobre la Alfabetización de
Adultos, realizado en la segunda mitad de la década
de los 90, para comparar las competencias básicas
en lectura y escritura en doce naciones
industrializadas (Alemania, Australia, Bélgica,
Canadá, Estados Unidos, Irlanda, Nueva Zelandia,
Países Bajos, Polonia, Reino Unido, Suecia y
Suiza), demostraron la existencia de problemas
relacionados con la alfabetización.
Las conclusiones señalaron que, como mínimo, el
25 por ciento de los adultos de esos doce países
"no alcanzaba el nivel de aptitud que se
estima necesario para hacer frente a las
exigencias de la vida cotidiana y laboral en los
Estados Miembros de la Organización de Cooperación
y Desarrollo Económicos (OCDE).
El gran
reto en este recién proclamado decenio es
el de reducir a la mitad el número de analfabetos
adultos desde ahora hasta el año 2015, para
alcanzar el objetivo que estableció el Foro
Mundial sobre Educación, celebrado en el año
2000 en Dakar.
Según la Unesco, si no se intensifican los
esfuerzos, el 15 por ciento de los adultos del
mundo -al menos 800 millones de personas- seguirán
siendo, para entonces, analfabetos.
Pese a todo, la Unesco señaló que las actuales
cifras sobre analfabetismo evidencian un
"progreso considerable" respecto a los
índices en el decenio de los 50 cuando, por
entonces, el 44 por ciento de los adultos en el
mundo no sabían leer ni escribir.
Para el Director General de la Unesco, este
decenio de la alfabetización no puede
considerarse como una iniciativa aislada sino como
parte integrante del movimiento mundial
"encaminado a lograr la Educación para Todos
(EPT) y del programa de desarrollo para este nuevo
siglo".
"El éxito del decenio de la Alfabetización
dependerá de la creación de asociaciones sólidas
y de la movilización de los gobiernos, los
organismos de las Naciones Unidas, las
organizaciones no gubernamentales, las comunidades
locales, el sector privado y los individuos",
señaló Koichiro Matsuura.
Con el objeto de garantizar el propósito para
alcanzar la alfabetización para todos, la Unesco
preparó un Plan Internacional de Acción, en su
calidad de ente coordinador del Decenio.
Los
seis puntos básicos del plan, son: Cambiar las
políticas; elaborar programas flexibles adaptados
a las distintas necesidades de las personas; crear
capacidades para reforzar el cuerpo de
profesionales dedicados a la alfabetización;
realizar trabajos de investigación para entender
mejor los problemas y la manera de tratarlos;
hacer participar a las comunidades; y realizar
actividades de seguimiento y evaluación para
calibrar los progresos.
Ya la Unesco realiza con éxito el programa de
Desarrollo de Alfabetización y la Educación no
Formal en Afganistán -país en donde solamente
saben leer y escribir el 51 por ciento de los
hombres de más de 15 años y únicamente en 21,9
por ciento de las mujeres del mismo grupo de edad.
Como bien lo dijo Matsuura, "todos somos
conscientes de la exigencia de asumir una
responsabilidad recíproca y la necesidad de
cobrar conciencia de la universalidad". Por
ello es urgente "construir el diálogo, el
entendimiento y la armonía". Esto es, expresó,
"un derecho fundamental del ser humano".
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