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CUBA: OTRA VEZ LA DICTADURA A LA
CAZA DE DISIDENTES
La feroz dictadura que preside Fidel Castro en Cuba reinició su “caza
de disidentes” y nuevamente tres de estos fueron a dar a las
tenebrosas prisiones de la Isla tras ser detenidos el 19 de julio de
2005, después de las manifestaciones celebradas en La Habana el pasado
día 13 como protesta por la violación de los derechos humanos y la
falta total de garantías constitucionales.
Al conocer este reincidente acto de violación de los derechos humanos,
la Unión Europea (UE) expresó, el mismo 19 de julio, su “total
consternación por el modo en que las autoridades cubanas acabaron
forzosamente con las protestas” y pidieron al dictador poner en
libertad a los tres nuevos detenidos, al igual que a los otros 61, del
grupo de los “75”, que todavía permanecen encerrados en
infrahumanas condiciones.
De nuevo, el activista de 41 años Marcelo López Bañobre,
vicepresidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación
Nacional (CCDHRN) fue detenido en el centro de La Habana y trasladado,
provisionalmente, a una estación policial. Nadie sabe cuál es la
acusación que ahora esgrime el tenebroso gobierno “castrista” para
privarle otra vez de su libertad.
López Bañobre, que formó parte de la “expedición de los 75”
entre dirigentes opositores, economistas y periodistas que fueron
arbitrariamente detenidos el 20 de marzo de 2003 bajo la falsa acusación
de “atentar contra la seguridad del Estado y colaborar con Estados
Unidos” y condenados el 6 de abril del mismo año a penas de prisión
de entre 12 y 29 años, había quedado en libertad en noviembre de 2004,
cuando ante la presión internacional, especialmente la de la Unión
Europea (UE), el dictador ordenó la salida de las pocilgas, allí
denominadas cárceles, de 14 personas.
Argumentando la “figura jurídica” de la licencia “extra penal”,
Castro dio órdenes a sus esbirros jueces para que liberaran a López Bañobre,
que había sido condenado en abril de 2003 a 15 años de presidio, así
como al poeta y periodista Raúl Rivero Castañeda, que recibió una
pena de 27 años de detención y a otros doce disidentes.
Esa licencia “extra penal” se encuadra dentro de una figura jurídica
de excepción que está establecida en el Código Penal cubano y que se
aplicó a los 14 disidentes liberados porque sufrían problemas de
salud. Para el presidente de la CCDHRN, Elizardo Sánchez, la nueva
detención de López Bañobre “demuestra la situación de inseguridad
jurídica en que estamos y la precariedad de la licencia extra penal”.
En la nueva “caza de disidentes”, la arbitraria policía
“castrista” detuvo también el 19 de julio a Luis Angel Medina,
miembro del Partido Liberal de Cuba adscrito a la corriente de oposición
“Todos Unidos”, que también está ilegalizado por el régimen, y a
quien se capturó en Marianao, al oeste de La Habana, y a Analka Páneca,
activista del Partido 30 de Noviembre, que como todas las organizaciones
políticas de la Isla son ilegales por decisión de la dictadura, en su
vivienda del municipio de San Miguel del Padrón.
Al entregar a la prensa internacional la lista de estos detenidos y con
ella su protesta por la inconcebible actitud de la dictadura, el
presidente de la CCDHRN manifestó que en la actualidad existe en Cuba
“un clima de tensión creciente” por lo que la captura de esos tres
activistas forma parte de “una serie de redadas que lleva a cabo el
gobierno en estos días”. Sánchez señaló, igualmente, que “hay
muchos policías en las calles, vestidos de civil y uniformados”.
A Analka Páneca se le detuvo bajo la acusación de “tener relación
con las protestas del 13 de julio”, manifestó Sánchez. Esas
protestas se realizaron en la capital cubana la víspera de la celebración
de un nuevo aniversario del asalto al Cuartel Moncada, ocurrido el 14 de
julio de 1953 y con el cual se dio comienzo a la “Revolución
Cubana”, comandada por Castro y que derrocó del poder al entonces
presidente Fulgencio Batista.
Lo que parecía ser un acto libertario para acabar con un gobierno como
el de Batista, corrupto y atrabiliario, se convirtió en un auténtico
culto a la personalidad del ahora envejecido Fidel Castro y de la
formación de un grupo terrorista que tenía como segundo de a bordo al
sanguinario asesino argentino Ernesto “Ché” Guevara, dado de baja
en 1967 en Bolivia, cuando pretendía organizar una serie de atentados
para acabar con el régimen que presidía en este país el general Oscar
Barrientos.
Entre las 61 personas de las 75 detenidas en marzo de 2003 se encuentra
el periodista Mario Enrique Mayo, quien el pasado 14 de julio dio
comienzo a una “huelga de hambre” para protestar por las infames
condiciones que todos ellos soportan y quien dijo que se mantendrá en
ella “hasta alcanzar la libertad o la muerte”.
Precisamente el gobierno de Estados Unidos rindió un especial homenaje
a los opositores y disidentes presos, colocando en diciembre de 2004 un
enorme adorno navideño alegórico a la detención de esas 75 personas
en el edificio donde tiene su Oficina de Intereses, en el malecón de La
Habana. Ese símbolo iluminado servía como testimonio para pedir la
libertad de quienes injustamente han sido condenados en “remedos de
juicios” de menos de ocho horas de duración y en donde ni siquiera
tuvieron el elemental derecho de contar con un abogado defensor.
En todo el país, pero principalmente en La Habana, se observa ahora una
elevada presencia de la represora policía “castrista”, que Sánchez
consideró es “consecuencia del éxito de la manifestación realizada
por los cubanos que están ansiosos de vivir en libertad”.
Aunque la UE haya vuelto a expresar su condena por la continuación de
los actos contrarios a los derechos humanos, la detención de tres
personas y la violencia empleada por la temible policía “castrista”
contra los pacíficos manifestantes del 13 de julio pasado, ya es
ampliamente conocido por la comunidad internacional que el dictador hace
caso omiso a ellas y, antes por el contrario, reacciona insultando a
quienes le piden respeto a sus conciudadanos y el establecimiento de la
democracia en la Isla.
Europa, a través del “Club de los 25”, cometió el gravísimo
error, atendiendo una petición del gobierno español, íntimamente
vinculado con los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez, el tirano de
Venezuela, de levantar el pasado 31 de enero de 2005 las sanciones
impuestas al régimen totalitario cubano el 5 de junio de 2003.
Las mencionadas sanciones se impusieron porque el régimen dictatorial
no había liberado a los 75 presos políticos y con ellas se exigía,
que todos ellos saliesen de las pocilgas que Castro llama cárceles, y
que pudieran realizar una vida normal en Cuba sin ser perseguidos por no
estar de acuerdo con el gobierno ni que se les pisotearan sus derechos
humanos, como estaba ocurriendo por esas fechas y continúa sucediendo
actualmente.
Una vez consumado su más tremendo error político, la UE no ha sido
capaz de rectificarlo e imponer nuevamente las sanciones que merece Cuba
y ahora, como ya sucedió a principios de este año, Fidel Castro se ha
vuelto a reír a carcajadas y a señalar que la Comunidad del Viejo
Continente no le merece ningún respeto a él, ni a su gobierno, ni a la
Isla.
Todas las organizaciones políticas y disidentes de Cuba continúan
criticando a la UE y Elizardo Sánchez reiteró, con motivo de estas
tres nuevas detenciones, que “la Unión Europea tiene que darse cuenta
que Castro no les hace el más mínimo caso y que, incluso, con
insultos, rechaza la ayuda económica ofrecida tras el reciente desastre
natural que originó tantos y cuantiosos daños a la Isla”.
Por todos es sabido que Castro está recibiendo ahora una cuantiosa
ayuda económica de su “hijo político y gran protegido suyo”, el
dictador venezolano, Hugo Chávez, quien ha puesto a disposición del régimen
absolutista una enorme cantidad de los ingresos que obtiene el país
suramericano por las ventas de petróleo, según denunciaron en Caracas
miembros de la oposición. A cambio de ello recibe instrucciones de carácter
terrorista para que pueda mantenerse, por la fuerza, en el poder, como
lo ha venido haciendo el tirano de Cuba, desde 1953.
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