ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 


ORIENTE MEDIO: ANP INCAPAZ PARA COMBATIR TERRORISTAS

La incapacidad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y de su presidente, Mahmud Abbas (alias “Abú Mazen”), para combatir con energía a los miserables grupos terroristas palestinos, originó un nuevo atentado suicida en la localidad israelí de Netanya, que dejó un saldo de cuatro mujeres israelíes muertas además del sanguinario kamikaze, y no menos de 40 heridos, obligando al ejército judío a bloquear el 13 de julio de 2005 a Cisjordania y la franja de Gaza y a reocupar la ciudad de Tulkarem.

Un asesino joven perteneciente a la banda terrorista Yihad Islámica, se inmoló el 12 de julio de 2005 a la entrada del centro comercial Hasharon, de Netanya, 40 kilómetros al norte de Tel Aviv, acabando con la vida de personas inocentes, cuyo único delito es haber nacido israelíes. 

Fue este el segundo atentado terrorista contra este centro comercial, tras el realizado en mayo de 2001, y también el segundo cometido en 2005, después del ocurrido el pasado 25 de febrero en una discoteca de Tel Aviv, en donde murieron cinco israelíes y el sanguinario kamikaze.

La Yihad Islámica, una banda de criminales radicales sin Dios ni Ley, inmediatamente se adjudicó el atentado, lo que obligó al Primer Ministro de Israel, Ariel Sharon, a ordenar la nueva ocupación de Tulkarem y advertir a Abbas que si su gobierno no toma las medidas conducentes para impedir los atentados y no controla debidamente a los grupos terroristas, le corresponderá al ejército hebreo actuar con toda la contundencia.

Acusó a la ANP y al propio Abbas de “no hacer nada contra los grupos radicales y terroristas”, ordenando “actuar con la máxima firmeza contra los radicales palestinos”, a la vez que una portavoz militar declaró en Tulkarem que “hemos impuesto un bloqueo a los territorios hasta nueva orden”.

Sharon quiere seguir adelante con el proceso de evacuación de los territorios ocupados, previsto para comenzar el próximo 17 de agosto, pero pide, a la vez, la “total colaboración” del gobierno palestino para evitar que se trastoquen los planes y que, contra su propio deseo, tenga que ser suspendido indefinidamente.

Además de la Yihad Islámica, en Palestina operan las bandas terroristas Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), la más sanguinaria, cruel y numerosa de la región que pretende convertirse en un Estado independiente, y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, brazo armado del partido gobernante Al Fatah.

Abbas, precisamente, invitó a los grupos terroristas, y en especial al de Hamás, a formar parte del gobierno palestino, lo que originó comentarios adversos no solo en Israel y Estados Unidos sino, sorprendentemente, en la Unión Europea (UE), que es proclive a defender los intereses de la ANP, la mayoría de las veces en detrimento de Israel, y cuyos gobiernos miembros, en su gran mayoría, apoyan directa o indirectamente el antisemitismo, fundamentado en el odio hacia los judíos.

Los terroristas de Hamás, como tenían la obligación de dejar las armas y reconocer al Estado de Israel, resolvieron rechazar la oferta de Abbas de integrarse al gobierno, porque de lo contrario dejarían de “hacer el suculento negocio” que tienen con el terrorismo y de seguir captando imbéciles kamikazes para continuar con sus execrables delitos.

Israel, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Silvan Shalom, señaló que “cualquier diálogo, incluido aquel a nivel más ínfimo con las organizaciones terroristas, les da legitimidad y aumenta su motivación para el terrorismo”. De esta forma condenó los contactos diplomáticos europeos con dirigentes de las organizaciones terroristas palestinas. Una misión europea se entrevistó recientemente, entre otros, con el alcalde de Kalkilia, que pertenece a la banda Hamás.

Aunque para la Unión Europea (UE), Hamás “permanecerá en la lista de organizaciones terroristas”, como declaró el Alto Representantes de Política Exterior y Seguridad, Javier Solana, quien inició el pasado 11 de julio una gira por Israel y Palestina para entrevistarse con sus principales dirigentes políticos, lo cierto es que no presiona a su socio palestino para que actúe con contundencia contra sus criminales dirigentes.

En Palestina desde que nacen, los niños son inducidos por estas bandas criminales y radicales, además de dirigentes políticos, a odiar a los israelíes y los van preparando desde sus cunas para convertirse en auténticos asesinos. Al igual que ocurre con los islamistas, cuyos bárbaros dirigentes e indecentes clérigos hacen creer a los jóvenes que la civilización occidental está integrada por “infieles” y que matándolos podrán acceder al “paraíso”. Y es lógico que las gentes se pregunten: ¿Cuál Dios, de cualquier religión, incita al crimen y al terrorismo? Todos ellos no son más que unos fanáticos malignos e indeseables.

Claro está, esos monstruosos y despreciables seres irracionales, desde luego no van en primera línea ni se inmolan, porque para eso tienen a dementes o personas cuyos cerebros reducidos están debidamente controlados por ellos. Son los encargados de extender el odio y el terror por el mundo, inclusive matando a niños inocentes, como ocurrió en Irak, sin tener ninguna compasión. 

La ciudad de Tulkarem había sido entregada por Israel a Palestina hace menos de dos meses y volvió a ser ocupada porque desde ella partió el “hombre-bomba” que mató a las cuatro mujeres en Netanya. Durante el operativo militar resultó muerto un palestino y herido otro.

Como el gobierno israelí está dispuesto a cumplir su compromiso de entregar los territorios ocupados a la ANP, salvo que sigan los atentados terroristas, una misión oficial judía solicitó a Estados Unidos una ayuda económica –que puede ser donación o un préstamo a largo plazo- de 2.200 millones de dólares para evacuar a 8.000 colonos que habitan en 21 implantaciones de la región y en cuatro aisladas del norte de Cisjordania. El gobierno estadounidense otorga anualmente a Israel un total de 3.000 millones de dólares por concepto de asistencia económica y militar.

De acuerdo con la solicitud israelí, los 2.200 millones de dólares se destinarán para el pago del costo de la retirada, reinstalar en Israel las bases del ejército hebreo que se construyeron en la franja de Gaza, reforzar el dispositivo de seguridad en la frontera con Egipto y para el desarrollo de las regiones pobladas de Galilea (en el norte) y del desierto de Neguev (en el sur) del país.

Javier Solana, tras la visita oficial a Israel y Palestina, declaró a los periodistas que pudo apreciar que “el primer ministro hebreo, Ariel Sharon, se encuentra totalmente comprometido con la retirada de Israel de la franja de Gaza, a pesar de las dificultades que entraña la rebelión de los extremistas israelíes y las divisiones de su propio partido, el Likud”.

También volvió a criticar, a nombre de la UE, la construcción del Muro por parte del gobierno de Israel (conocido como el “muro de la vergüenza”), pues aunque advirtió que “este país tiene derecho a defenderse” de los ataques terroristas, “consideramos que es construido fuera del territorio israelí, no es propiamente legal y crea también problemas humanitarios”, ya que dejará aislados a 55.000 palestinos.

El gobierno de Abbas, por otra parte, ordenó el entrenamiento en Seguridad de 5.000 palestinos para la retirada israelí, y los cuales estarán encargados de “evitar posibles ataques” (que son casi seguros) de sus compatriotas contra las “fuerzas armadas hebreas encargadas de evacuar a los colonos”, de acuerdo con una información suministrada por el ministerio palestino del Interior.

Mientras el gobierno de alias “Abú Mazen” no entienda que a los terroristas se les debe aplicar el máximo de la ley y que no puede seguir permitiendo, como ocurrió en la desdichada época en que la ANP fue presidida por el fallecido Yaser Arafat, que gocen de la más completa impunidad y se puedan pasear muy orondos por todo el territorio palestino, es casi imposible que se consiga la paz con Israel.

Hasta ahora el cumplimiento de sus promesas electorales para combatirlos sin miramientos, han sido más que lentas, inexistentes, porque continúan utilizando el poder de las armas para matar y en vez de criticarlos abierta y decididamente cuando cometen los atentados en territorio israelí o disparan cohetes desde la misma Palestina, se limita a pedirles que “no lo vuelvan a hacer”, cuando sabe perfectamente el lugar donde se localizan los asesinos que ordenan esos ataques y pueden capturarlos para que ocupen el único lugar que merecen: la cárcel.

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