ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 


COLOMBIA: EEUU NO NEGOCIARA CON TERRORISTAS FARC 

El gobierno de Estados Unidos reiteró el 27 de junio de 2005 que no negociará con los terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y que no se plantea autorizar ningún canje entre los tres norteamericanos que se encuentran secuestrados con dos de los más temibles asesinos de esa banda criminal, que se encuentran en su país tras ser extraditados por el gobierno colombiano. 

Las Farc, a través del número dos de la organización terrorista, el sanguinario Luis Edgar Devia Silva (alias “Raúl Reyes), hicieron la propuesta del canje durante una entrevista con “Noticias Uno” de Colombia, que fue emitida el pasado 26 de junio y en la cual ese criminal dijo que “estamos dispuestos a hablar con el gobierno de ese país sobre los temas que puedan tener mutuo interés”. 

La organización terrorista más antigua de América Latina tiene en su poder a los indigenistas estadounidenses Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell, a los que secuestró el 13 de febrero de 2003, después de haber derribado el avión en donde se movilizaban por el departamento (provincia) del Caquetá, y durante el cual también murieron dos personas, el piloto norteamericano Thomas Jani y el mecánico colombiano Luis Alcides Cruz, que fueron asesinados a “sangre fría” por un grupo dirigido por Ricardo Palmera Pineda (alias “Simón Trinidad”), miembro de la cúpula directiva de las Farc. 

El pasado 11 de febrero, el gobierno estadounidense exigió a la banda terrorista la liberación de sus tres ciudadanos, que realizaban en compañía de varios colombianos una acción antidrogas en una región como la del Caquetá en donde las Farc dirigían –y lo siguen haciendo- todas sus operaciones delictivas, entre ellas el envío de cocaína hacia Estados Unidos y otros países del mundo. 

La recuperación de esos tres ciudadanos plagiados continúa siendo una prioridad al “más alto nivel” del gobierno del presidente estadounidense, George Bush, pero son las Farc las “responsables del bienestar y seguridad de todos los rehenes y el regreso sanos y salvo de Howes, Stansell y Gonsalves”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack. 

“En relación con nuestra política sobre concesiones a los terroristas, nuestra política sigue siendo la misma y se mantiene sin cambios. No lo hacemos”, indicó McCormack. Las Farc, en febrero de 1999, habían dado también muerte a otros tres norteamericanos, que estaban trabajando en una comunidad indígena de Colombia. 

El gobierno estadounidense tomó la decisión de no negociar nada con la banda terrorista, después del negativo resultado obtenido a finales de 1998 cuando el director de Asuntos Andinos del Departamento de Estado, Phil Chicota, dialogó con un portavoz de las Farc para que fueran liberados los tres indigenistas secuestrados. El resultado final fue el asesinato, tres meses después, de esos ciudadanos estadounidenses, por lo que se ordenó cancelar cualquier clase de contacto con la banda asesina. 

“Raúl Reyes” en sus declaraciones, al proponer el diálogo con Estados Unidos, como si la organización terrorista tuviese estatus político, afirmó que “las Farc le han hecho saber al gobierno estadounidense y al Departamento de Estado, que están dispuestas a conversar con ellos siempre y cuando públicamente hagan conocer en el periódico “El Tiempo”, de Bogotá (el más influyente de Colombia), que tienen la disposición de dialogar”. 

La exigencia de los criminales, además, estaba acompañada por otra de mucho más calado, pues el terrorista dijo que las Farc estaban dispuestas a “intercambiar a los tres ciudadanos estadounidenses en su poder por los `guerrilleros` Simón Trinidad y Sonia”.

Tanto Palmera Pineda como Omaira o Nayibe Rojas Cabrera –nombre verdadero de “Sonia”- fueron extraditados por el gobierno colombiano en diciembre y marzo pasados para responder, entre otros, por los delitos de tráfico de drogas y, el primero, además, por el secuestro de los tres estadounidenses que aún permanecen en poder de la banda criminal.

“Simón Trinidad”, que el 31 de diciembre pasado fue entregado por el gobierno colombiano a las autoridades de Estados Unidos, después de la correspondiente autorización de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), deberá comparecer el próximo 17 de julio ante una Corte del Distrito de Columbia para responder por ese triple secuestro y el asesinato del otro ciudadano norteamericano.

En la misma entrevista, “Raúl Reyes” señaló que todas las personas que las Farc tienen secuestradas, entre ellas la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt Pulecio, policías, militares, civiles y dirigentes políticos o parlamentarios, se “encuentran bien de salud”.

“Todos los prisioneros se encuentran con buena salud, pero están frustrados por su presidente (de Colombia, Álvaro Uribe Vélez) porque no les merece la más mínima consideración, en la medida que no tiene interés en el intercambio humanitario. Solamente busca la forma de recuperarlos por la fuerza”, dijo también el terrorista.

Recientemente la ex reina de belleza y madre de Ingrid Betancourt, Yolanda Pulecio, propuso al gobierno el nombramiento de un “Comisionado de Paz” para realizar el canje entre personas secuestradas y terroristas presos, lo que según “Raúl Reyes”, le “parece bien” a la organización asesina.

En su cínica declaración, el sanguinario terrorista, acusado también de narcotráfico y del secuestro y muerte de decenas de personas, indicó que la criminal organización que dirige el analfabeta asesino Pedro Antonio Marín (alias “Manuel Marulanda Vélez” o “Tirofijo”), también se dispone atender “todos los temas que tengan ellos (gobierno de Estados Unidos) a bien conversar y que sean igualmente de nuestro interés, con mucho gusto los conversamos”. Como podrá comprobarse, sus declaraciones textuales muestran a una persona sin ninguna cultura, que se expresa de forma muy enredada.

Actualmente las Farc, de acuerdo con informaciones suministradas por las autoridades civiles y militares colombianas, tienen secuestradas a 63 personas, las que al parecer, se encuentran en diversas zonas del selvático departamento del Caquetá, en donde esa banda ha construido un auténtico “santuario”, en los 42.139 kilómetros cuadrados que “graciosa e inconstitucionalmente” les otorgó el ex presidente Andrés Pastrana Arango (1998-2002) durante el fallido “diálogo de paz” que mantuvo el gobierno con esa organización terrorista por espacio de 36 meses y 12 días. 

En Colombia, el gobierno de Uribe Vélez adelanta, en colaboración con Estados Unidos, que presta apoyo logístico y económico, el “Plan Patriota”, que consiste en una estrategia militar para “copar las selvas del país”, especialmente, a objeto de combatir a las tres bandas terroristas que operan allí, además de las Farc, el Ejército de Liberación Nacional (Eln) y las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), pero de manera especial contra la organización dirigida por “Tirofijo”.

El terrorista “Raúl Reyes” afirmó también en sus declaraciones a “Noticias Uno”, que “el Plan Patriota” ya fracasó, al igual que otras operaciones contra nosotros”, lo que no es del todo cierto, porque si bien uno de los objetivos ha sido el de capturar a los dirigentes de la banda no se ha logrado, sí se han podido controlar mucho más las acciones criminales que se han visto reducidas considerablemente.

El permanente “acoso militar” a que están siendo sometidos los miembros de las Farc busca también obligarles a participar en una negociación de paz, porque este terrorismo no es únicamente peligroso para Colombia sino para la propia paz del Hemisferio y “lo que se quiere es que los terroristas “se sienten a la mesa de negociaciones”. 

La gran mayoría de los colombianos desea que este país azotado por el terrorismo desde hace medio siglo pueda encontrar los caminos adecuados para la paz, pero si no es posible –como así parece- alcanzarla a través del diálogo, que la lucha militar se intensifique y que todos los jefes de la organización sean capturados o dados de baja. “Colombia está harta de vivir bajo el terror”.

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