ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 


VENEZUELA: CHAVEZ ENVUELTO EN CORRUPCION EMPRESA PETROLEOS 

Brotó la corrupción en la empresa Petróleos de Venezuela S. A. (Pdvsa) con la misma fuerza con la que el “oro negro” sale de un pozo y dentro de ella quedó envuelto el Jefe del Estado, Hugo Chávez, a quien se acusa de “tapar” el recién descubierto desvío de fondos que ha originado a la economía del país pérdidas, al menos, equivalentes a 2.469 millones de dólares. 

El 2 de junio de 2005 varios ex directivos de Pdvsa y otros economistas denunciaron una auténtica “falta de eficiencia y transparencia” en la más importante empresa del país, que a través de las ventas del “oro negro” recibe los principales ingresos de divisas para Venezuela, lo que a principios de mayo fue corroborado por el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, quien reconoció que habían “existido desviaciones de capital y casos de corrupción”, aunque eso sí, se abstuvo de precisar si el gobierno había ordenado investigar esos delitos. 

Para el ex directivo del Banco Central de Venezuela (BCV) José Guerra, son millones de dólares los que se están desviando y no entran a las arcas de esa entidad, aunque los responsables de la empresa estatal tratan de encubrir esas acciones delictivas acusando de los problemas a la “vieja Pdvsa”. 

De conformidad con la denuncia de Guerra, entre el año pasado y en lo transcurrido de 2005, el BCV ha dejado de percibir 6.852 millones de dólares porque en el primer trimestre del actual año las exportaciones petrolíferas produjeron unos ingresos totales por 9.652 millones de dólares, de los que 2.067 se utilizaron en fondos de desarrollo, importaciones y pago de servicios. 

De los restantes 7.585 millones de dólares, únicamente ingresaron al BCV, 5.116 millones, lo que a su juicio “no tiene ninguna explicación lógica”, habida cuenta que esta entidad es la “única depositaria del tesoro nacional”, y debe recibir la totalidad del dinero que producen las ventas del petróleo. 

También en 2004 los ingresos totales ascendieron a más de 32.000 millones de dólares, de los que cerca de 8.000 millones se utilizaron en gastos internos, pero el BCV únicamente obtuvo ingresos por valor de 20,5 millones de dólares, por lo que Guerra se pregunta a donde fue a parar la diferencia. 

La respuesta de la actual directiva de la empresa, integrada en su totalidad por “chavistas” que fueron designados a comienzos del año pasado tras la huelga general de 63 días que se desarrolló en el país para buscar la salida del “desquiciado dictador”, es que los fondos que no fueron ingresados en el BCV “corresponden a los pagos realizados a las empresas transnacionales” que trabajan en la Faja Petrolífera del Orinoco, “debido a complejos mecanismos heredados de los contratos elaborados por la vieja Pdvsa”, según un informe que aparece en su página de Internet. 

Tras esa huelga generalizada que no se mantuvo debido a las presiones ejercidas por el gobierno y directamente por Chávez, que lanzó amenazas a diestro y siniestro, además de ejercer violencia a través de los “batallones bolivarianos” integrados por matones armados, fueron despedidos más de 20.000 empleados a los que los actuales directivos encuadran en la “vieja Pdvsa”. 

En Venezuela se preguntan ahora si los “chavistas” que ahora dirigen la empresa “tienen alguna idea” de la producción real de petróleo de la “nueva Pdvsa” y si también en esas cifras “Chávez está mintiendo como siempre lo acostumbra”, porque sostiene que alcanza a 3,2 millones de barriles diarios, mientras la Agencia Internacional de Energía (AEI) y otras fuentes del exterior indican que únicamente llega a 2,65 millones de barriles/día. 

El “desquiciado dictador” ha reconocido que su país está produciendo 100.000 barriles diarios por debajo de lo habitual, pero “para nada es cierto que la producción cayó, que Venezuela no pueda cumplir sus compromisos”. Y para “explicarse mejor” recurrió a su habitual “lenguaje cantinflesco”, al señalar que “ahora dicen los golpistas petroleros que es porque ellos se fueron, que ellos eran los únicos que podían manejar esa empresa. No. Casi la desbaratan, además el plan que tenían era para privatizarla. No volverán. Pdvsa hoy está en manos de la patria”. 

La réplica de la “vieja Pdvsa” llegó por parte de Mauricio González, ex gerente del área de perforación para quien esa amplia disminución de la producción tiene reconocidos factores como los de “la reducción de la inversión, la disminución de taladros en servicio, escaso cuidado de los pozos y la ausencia de conocimiento especializado”. 

Venezuela es el quinto productor mundial de petróleo y su economía está basada, en no menos del 80 por ciento, en los ingresos que se derivan de las exportaciones de este producto, y de acuerdo con lo afirmado por el presidente con su habitual delirio de persecución, el debate que se ha abierto en el país con las denuncias de corrupción y desvío de fondos en Pdvsa, se origina “en una nueva campaña en su contra”. 

Para el denunciante Guerra, si las cuentas fuesen claras en esa empresa estatal, las “dudas se despejarían”, porque según él, desde hace tres años “Pdvsa no publica sus estados de cuenta” y si lo hace, como es su obligación, aunque fuera una sola vez al año, se sabría “qué hace y qué no con los ingresos petroleros”. 

Mientras tanto, y con vistas a las elecciones generales de 2006, un candidato que no cuenta con sólido respaldo, el coordinador general del Partido Primero Justicia (PPJ), Julio Borges, lanzó su aspiración presidencial, bajo el lema “para acabar con el terremoto, que ha desmantelado todo”. 

Como es sabido, el “desquiciado dictador” pretende ser reelegido para un nuevo periodo y desde antes de celebrarse, el 15 de agosto de 2004, el referendo que le dio la sospechosa victoria por la infinidad de maniobras oscuras y la manipulación de los votos electrónicos, que al llegar a determinada cantidad de “no” se cambiaban automáticamente por “si”, realizadas por tres de los cinco miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE), dijo que seguiría en la Jefatura del Estado por muchos años, para tratar de imitar a su “padre y protector político”, el tirano dictador cubano, Fidel Castro. 

La oposición sospecha que la candidatura de Borges haya sido patrocinada por el gobierno dictatorial, a sabiendas que nadie la respalda, porque inmediatamente fue conocida, el “rasputín” venezolano y vicepresidente, José Vicente Rangel, haciéndose eco de ella, declaró a la prensa que era “excelente”. 

Según declaró Borges a varios periodistas internacionales, él aspira a contar con el apoyo y el respaldo de la oposición e, incluso, acepta participar en unas elecciones primarias para elegir al rival del “desquiciado dictador”, aunque opinó que “mi reto no es conservar la unidad de la oposición sino liderar un país entero”, lo que fue recibido con un poco de hilaridad por los partidos Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI), social-cristiano, y de Acción Democrática (AD), social-demócrata, que tacharon su candidatura de “prematura y, sobre todo, inconsistente”. 

Borges, al contrario de lo que piensan dirigentes de partidos políticos y organizaciones sectoriales, cree que desde ahora es necesario abrir el debate electoral y el abanico de candidaturas para enfrentar a Chávez y para ilusionar a la gente y considera que su nombre es “garantía de unidad” y que puede exigir al CNE que “expidan y sus miembros `chavistas` respeten, reglas claras para el proceso electoral que se avecina”. 

En Venezuela existe en todos los sectores de la sociedad, a excepción de los que siguen al “desquiciado dictador”, que son minoritarios, una amplia desconfianza en el CNE por el fraude que promovió y respaldó en el referendo de agosto del año pasado y que junto con Chávez y Rangel organizó, en reuniones clandestinas, como denunció la oposición, el presidente de ese organismo, Francisco Carrasquero, y que apoyaron los “rectores” Jorge Rodríguez y Oscar Battaglini, mientras se opusieron a la “acción delictiva”, el vicepresidente, Ezequiel Zamora, y la “rectora” Sobilla Mejías. 

El nuevo escándalo en que se ha visto envuelto Chávez desde luego no podrá investigarse, dado que la justicia venezolana está actualmente atada de “pies y manos” por el “desquiciado dictador”, que la maneja a su antojo. La desaparición de esa gran cantidad de millones que la “nueva” Pdvsa debía depositar en el BCV y que no lo ha hecho, demuestra que en Venezuela la corrupción cobra cada vez mayor protagonismo bajo el amparo gubernamental, mientras crecen en altísimos porcentajes la pobreza y la miseria. 

Definitivamente son los propios venezolanos quienes deberán señalar si quieren apoyar una “necesaria limpieza política” o prefieren continuar gobernados bajo signos tan desalentadores como son la dictadura, la corrupción, la mentira y las continuas amenazas y arbitrariedades contra la libertad de prensa y de opinión. El “bravo pueblo” deberá decidir si desea una patria renovada y que su país vuelva a ser bien respetado y reconocido internacionalmente.

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