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VENEZUELA: EEUU DENIEGA ENTREGA DE
POSADA CARRILES
El gobierno de Estados Unidos denegó el pasado 28 de mayo de 2005 la
entrega al de Venezuela del “anticastrista” Luis Posada Carriles,
acusado de realizar varios atentados, entre ellos uno contra un avión
cubano de pasajeros, en el que murieron 73 personas, por haber
presentado una solicitud “claramente inadecuada”, en la que no se
detallaba la exactitud de los delitos que se le imputan.
La decisión originó el inmediato rechazo del régimen presidido por el
“desquiciado dictador”, que en señal de protesta obligó a decenas
de venezolanos a marchar el 28 de mayo por las principales calles de
Caracas lanzando consignas contra Estados Unidos y exhibiendo pancartas
en donde se “exige” la entrega de Posada Carriles, que fue detenido
en Miami el pasado 17 de mayo y está acusado de haber entrado
ilegalmente al país.
Esta detención se originó en hechos totalmente ajenos a los
relacionados con la incompleta petición venezolana, ya que Posada
Carriles está arrestado bajo la acusación de haber ingresado
ilegalmente, en marzo pasado, a Estados Unidos, y para el próximo 13 de
junio se ha fijado la realización de una vista judicial en relación
con su arresto. Este ciudadano cubano-venezolano, que cuenta con 77 años
de edad, sufre una enfermedad irreversible.
El pasado 22 de mayo, el “desquiciado dictador”, en su aburrido y
prolongado programa dominical “Aló, presidente”, había amenazado a
Estados Unidos con romper las relaciones diplomáticas si no le
entregaba a Posada Carriles, a lo que de inmediato se le respondió que
“ni el gobierno ni la justicia estadounidenses aceptan amenazas ni
ninguna clase de presiones”.
“Será la justicia y no amenazas (como romper las relaciones) o ex
abruptos, lo que se tendrá en cuenta a la hora de decidir la suerte de
Posada Carriles”, señaló el portavoz del Departamento norteamericano
de Estado, Richard Boucher, quien añadió que “en lo que respecta a
la situación o cualquier otra cuestión pendiente ante los tribunales
estadounidenses se decidirá según los argumentos legales”.
“Si Estados Unidos no extradita a Luis Posada Carriles nos veremos
obligados a reconsiderar nuestras relaciones diplomáticas”, afirmó
el “desquiciado dictador”, quien también dijo que “habría que
evaluar si vale la pena tener embajada en Estados Unidos (y) si vale la
pena que Estados Unidos tenga embajada aquí”.
Pero, a la vez y a la misma hora, centenares de venezolanos también
salieron el 28 de mayo a las principales vías caraqueñas para
solicitar la liberación de presos políticos que el gobierno del
“desquiciado dictador”, Hugo Chávez, al igual que lo hace el de
Cuba, mantiene en inmundas cárceles por el solo delito de no comulgar
con sus prácticas violentas, la violación de los derechos humanos y la
continua persecución a la libertad de prensa y de opinión.
A través del “Rasputín” José Vicente Rangel, vicepresidente
venezolano, el gobierno dictatorial anunció que llevará la negativa de
Estados Unidos para entregar al “anticastrista” Posada a “todas
las instancias internacionales” con el objeto de presionar a la
justicia norteamericana, porque él tiene la falsa creencia que esta
funciona como en Venezuela a base de “enchufismo, amiguismos y muy
poca capacidad y conocimiento del Derecho, además de ser fácilmente
comprable y corruptible por el propio régimen chavista”.
Según el “Rasputín”, el gobierno hará conocer la decisión de la
justicia y el gobierno estadounidenses a la Organización de Estados
Americanos (OEA), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la
Corte Internacional de Justicia de La Haya, entre otras instancias.
Igualmente Rangel anunció que en menos de una semana, el gobierno
dictatorial entregará a Estados Unidos la “solicitud de extradición”
de Posada Carriles, que está argumentada en cerca de 700 páginas y que
será enviada debidamente traducida al inglés, “para facilitar la
acción de la justicia de ese país”.
Posada Carriles, uno de los más acérrimos enemigos políticos del
dictador cubano, Fidel Castro, fue absuelto en Venezuela de ser el autor
del atentado contra un avión de Cubana de Aviación, cuyos hechos se
remontan a 1976, cuando la aeronave sobrevolaba Barbados y explotó en
el aire ocasionando la muerte de 73 personas.
Igualmente está acusado por el régimen dictatorial de la Isla, en
donde como es de todos conocido no existe justicia independiente porque
esta la maneja directamente Castro, de varios de los atentados con
bombas en hoteles, ocurridos allí durante 1997, en uno de los cuales
falleció un ciudadano italiano, y de “querer atentar” contra la
vida del dictador que rige los destinos de Cuba.
La justicia venezolana, cuando ésta existía y era honesta porque todavía
no estaba corrupta por el “desquiciado dictador”, absolvió a Posada
Carriles en dos ocasiones, tras haber permanecido en la cárcel entre
los años 1976 y 1985, cuando salió de Venezuela mientras se estudiaba
un recurso de la Fiscalía.
Según el gobierno estadounidense, el rechazo de la petición venezolana
se debió a que el régimen presidido por el ex golpista Hugo Chávez
“no había suministrado suficiente información en relación con los
hechos y las circunstancias de su participación en los delitos que se
le imputan”.
El dictamen del Departamento estadounidense de Justicia fue muy claro:
“No contiene (la solicitud venezolana) información alguna sobre la
evidencia en contra del acusado, requerida para la emisión de una orden
de arresto”.
Asimismo, el gobierno del “desquiciado dictador” –calificativo que
le otorgó el presidente del Partido Popular español (PP), Mariano
Rajoy-, tampoco mencionó un hecho claro como es el relativo a que
Posada Carriles “había sido absuelto por un tribunal militar en un
proceso previo”, lo que ha debido incluirse por ser una verdad y la
cual quiso ocultar malintencionadamente el gobierno venezolano.
Este hecho es mucho más relevante porque de acuerdo con lo informado
por un funcionario del Departamento de Justicia, “la solicitud no
explica el impacto legal que esa absolución tendría en el caso bajo
ley venezolana”. Nadie cree que fue un “olvido jurídico” del
gobierno dictatorial sino que se ocultó de manera premeditada. En ese
ocultamiento, según fuentes judiciales, se sospecha que tuvo una gran
participación e influencia el “desquiciado dictador”.
Para las autoridades judiciales norteamericanas, la acusación
venezolana a Posada Carriles de “traición a la Patria” no
constituye, ni mucho menos, un delito extraditable de conformidad con el
tratado de extradición que tienen firmado ambos países, y ese fue otro
de los argumentos exhibidos por el régimen del país suramericano para
solicitar su entrega, que, como era de prever, cuenta con el apoyo de
Cuba, que también pidió que el dirigente y político
“anticastrista” sea enviado a Venezuela.
Es indudable que una justicia integrada por jueces y magistrados de baja
capacidad intelectual y de pocos conocimientos jurídicos que, además,
acepta las presiones de un “desquiciado dictador”, que a esta
condición une la de ser un inculto y un patán, no puede argumentar válidamente
sus peticiones y de ahí el rechazo estadounidense para entregar a
Posada Carriles, al no encontrar méritos válidos a la solicitud que le
hizo llegar el gobierno suramericano.
Ante la negativa de Estados Unidos para entregar al dirigente opositor
cubano-venezolano, surge de inmediato el interrogante: ¿Será capaz
Hugo Chávez de romper las relaciones diplomáticas con la única
potencia mundial? Ahora sí va a quedar al descubierto y de manera pública
y notoria, por si existía alguna duda, que es un charlatán y un
“desquiciado dictador” y que su palabra no vale nada. Además, que
no es sensato y que tampoco está cuerdo.
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