ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 


BOLIVIA: GOBIERNO MESA CADA VEZ MAS CERCADO POR RADICALES  

    El gobierno boliviano presidido por Carlos Mesa se encuentra cada vez “más cercado” por los radicales y nar co traficantes, mientras que el “capo” co calero Evo Morales envalentonado porque nadie le persigue co n la ley en la mano para que vaya al sitio donde debe estar, la cárcel, pues goza de inmunidad parlamentaria, lanzó un “ultimátum” al Congreso bajo la amenaza de realizar medidas de fuerza si no co nvoca a una Asamblea Constituyente.  

    Indudablemente, Mesa es ya en la práctica un “presidente florero”, incapaz de solucionar los acuciantes problemas que tiene el país pero, de manera especial, totalmente inoperante para evitar que los “ co caleros”, sindicalistas, políti co s de extrema izquierda y los indígenas sigan originando a Bolivia co ntinuas parálisis, bajo el argumento que “no ordenará a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que actúen co ntra sus co mpatriotas”. ¿Cuál es la causa exacta que le hace olvidar la ley para reprimir a través de ella los desórdenes?  

    A diario, las fuerzas radicales y de nar co traficantes se están tomando las principales ciudades del país, cuyas calles se llenan de manifestantes, instigados para co meter actos de violencia por parte de los anarquistas Morales, también miembro del Movimiento Al Socialismo (MAS), Abel Mamami y Julián Loayza, director y jefe de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (FEJUVE), respectivamente, y Jaime Solares, presidente de la Central Obrera Boliviana (COB).  

    Igualmente en esas acciones subversivas encubiertas de pretendida legalidad participan Felipe Quispe (alias “Mallku”), secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), y otros, muy po co s, del mismo pelambre, cuyo úni co interés es doble: despojar del poder a Mesa y enterrar la débil democracia que se vive en el país.  

    Además, la Asamblea Provisional Preautonomista de Santa Cruz de la Sierra (APPSCS), que pretende la separación del país para co nvertirse en “territorio independiente”, echó más leña al fuego, al decidir el 21 de mayo la co nvocatoria para el 12 de agosto próximo de un referendo sobre autonomía política y administrativa de este departamento, lo que de inmediato imitaron las autoridades y grupos empresariales, sindicales y de presión de la provincia de Tarija.  

    Mesa, que tras haber co laborado en el “golpe de opinión” dado co ntra el presidente legítimo Gonzalo Sánchez de Lozada, del que fue vicepresidente, por lo que éste se vio obligado a abandonar la presidencia el 17 de octubre de 2003, luego de presentar su renuncia al Congreso, ha sido desde entonces un auténti co muñe co atado de las manos por el poder legislativo y permanentemente a co sado por las fuerzas subversivas co mandadas por Morales, “Mallku” y Solares.  

    No sólo por estar en esa situación sino también por su in co mpetencia, Mesa resolvió entregar a los “santacruceños” la soberanía de la provincia, plegándose a las exigencias que a través del políti co radical Rubén Costas plantearon al gobierno central el pasado 9 de enero, cuando realizaron numerosas protestas que determinaron que el mandatario provisional tomara la decisión, el 27 del mismo mes, de co nvocar la Asamblea Constituyente encargada de aprobar la autonomía, pero el Congreso la anuló.  

    Ahora es Morales quien co n su habitual altanería, su incultura –es un indígena semianalfabeto- y su matonería hizo la exigencia al Parlamento de co nvocar esa Asamblea Constituyente so pena de “tomar medidas radicales” por parte de los productores de la hoja de co ca –principal materia prima para la elaboración de la peligrosa co caína- y, según él, de otros sectores sindicales y sociales.  

    Este “mafioso” sostiene que “cuando se trata de los intereses de la oligarquía (el Parlamento) en un día resuelve los problemas, pero cuando se trata de hacer modificaciones profundas, co n principios de equilibrio, no quiere”. Morales forma parte del grupo de 38 diputados que tiene el MAS en el Congreso.  

    Otro de los problemas graves que subsisten en Bolivia tiene relación co n los hidrocarburos, cuya ley aprobada por el Congreso no quiso sancionar Mesa, por lo que tal función co rrespondió al presidente del órgano legislativo, Hormando Vaca Díez, quien la firmó el pasado 17 de mayo, pero todos los dirigentes anarquistas la rechazan porque quieren que el impuesto a la producción equivalga al 50 por ciento, mientras la nueva disposición lo fijó en el 32 por ciento, ya que solo estaba en el 10 por ciento.  

    Además de las grandes diferencias que existen entre Gobierno y Congreso, ahora el presidente de la COB, Jaime Solares, uno de los más peligrosos anarquistas, además de violento y desafecto a cualquier diálogo o entendimiento, propuso que Mesa sea expulsado de su cargo y el cierre del Congreso por su negativa a “estatizar los hidrocarburos”.  

    La principal acusación que Mesa recibe por parte de los dirigentes anarquistas es que “está entregado a las empresas petroleras multinacionales” y de no haber “hecho nada” para evitar el avance del proyecto de autonomía aprobado por Santa Cruz de la Sierra, que es “secesionista”. Morales calificó a quienes propugnan esa autonomía de ser “unos oligarcas que solo pretenden dividir a Bolivia”.  

    Si durante el siglo pasado, especialmente hasta los años 80, Bolivia se distinguió por su “cariño” a los golpes de estado, que determinaban co ntinuos cambios en la cúpula presidencial, en los últimos 20 de la anterior centuria, el ejército se limitó a cumplir el papel que le otorga la Constitución y respetó la voluntad popular de tener al frente de la Jefatura del país a dirigentes civiles.  

    Pero el deterioro de la situación, especialmente en los últimos cin co meses puede hacer que el “ruido de sables” vuelva a escucharse en el país, porque ya las fuerzas armadas lanzaron su advertencia: no van a aceptar decisiones en co ntra de la Carta Magna, especialmente la co nvocatoria del  referéndum para la creación de las autonomías aprobado por el Congreso, cuyo presidente Vaca Díez es un señalado defensor del secesionismo.  

    En un co municado, el ejército expresó el 23 de mayo su “preocupación por las tensiones regionales”, que co nsidera muy peligrosas para la unidad del país, al tiempo que “otorgó su pleno apoyo al gobierno legítimamente co nstituido” y dejó muy en claro que “garantizará el orden social” y pidió a todos los bolivianos que procuren en co ntrar las soluciones a sus diferencias a través de un diálogo que debe desarrollarse “dentro del mutuo respeto”.  

    Como a muchos les gusta pescar en río revuelto, todos los anarquistas se han aprovechado de las actuales circun stancias y tras recibir el apoyo de estudiantes universitarios, empleados del sector de la salud, del estado y de los mineros, anunciaron marchas co ntinuas por el centro de La Paz, que se han venido realizando desde hace varios días, para solicitar la nacionalización de los hidrocarburos y co ntra las autonomías que pretenden Santa Cruz de la Sierra y Tarija, porque no son co nstitucionales.  

    Igualmente en la capital política de Bolivia se desarrolló un “cabildo abierto” co n centenares de personas que llegaron desde Cara co llo, tras una marcha de 190 kilómetros, y el cual tomó decisiones para co ntinuar nuevas y diversas medidas de protesta, entre las que se cuentan los bloqueos de todas las carreteras y caminos y una huelga en la ciudad de El Alto, a po co s kilómetros de La Paz y que es, prácticamente, una “ciudad-dormitorio.  

    Como la situación del país actualmente está llena de problemas, sin soluciones co ncretas a la vista, co n grupos de mafiosos y radicales dirigiendo desde la sombra las manifestaciones que buscan los enfrentamientos sangrientos de los participantes   co n las autoridades militares y de policía, para echarles las culpas, y un presidente casi sin respaldo, además de incapaz, nadie prevé que Bolivia encuentre la senda de la paz y de la normalización en po co tiempo.  

    De momento, la mejor solución sería la de un adelantamiento de las elecciones previstas para el año próximo, pero el Congreso, por su enfrentamiento co n el gobierno y, en particular, co n Mesa, no quiere saber nada de este tema, por lo que la incertidumbre política y socio-e co nómica sigue a flor de piel, mientras un país pobre, que arrastra una elevada deuda externa y que prácticamente tiene paralizada la exportación de hidrocarburos, la que mayores ingresos de divisas le proporciona,   co ntinúa desangrándose. Es la mayor y más grave crisis que Bolivia soporta en los últimos 30 años.

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