ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 


PERU: CONGRESO RECHAZO JUICIO POLITICO A TOLEDO  

    Después de una extensa sesión, que se prolongó durante 16 horas, el Congreso de Perú rechazó el 20 de mayo de 2005 la realización de un juicio político contra el Jefe del Estado, Alejandro Toledo, decisión que no permite suspenderle o desalojarle de la presidencia, tal como lo quería y deseaba la oposición, que le había acusado, entre otras cosas, de “asociación ilícita”.  

    Los congresistas opositores habían acusado a Toledo de “asociación ilícita para delinquir y de delitos contra la fe pública” por haber inscrito al partido “Perú Posible”, con el cual triunfó en las elecciones de 2001, luego de haber falsificado presuntamente miles de firmas para que las autoridades electorales le permitiesen competir y disputar la presidencia al candidato de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), Alán García, quien había sido condenado por ese órgano legislativo por corrupción después de ocupar ese cargo entre los años 1985-1990.  

    El 3 de mayo pasado, la comisión parlamentaria que presidió el congresista de la oposición Edgar Villanueva, recomendó  la destitución de Toledo y una inhabilitación por diez años para ejercer cargos públicos a partir del año 2006 cuando concluirá su periodo constitucional.  

    Además de Toledo, también están acusados del fraude de firmas su hermana Margarita, quien se encuentra detenida, el actual presidente del Consejo de Ministros, Carlos Ferrero, el ministro del Transporte, José Ortiz, y el ex ministro de Interior Javier Reategui. A todos ellos y al propio Toledo se les tiene también abiertas diligencias por parte de la justicia ordinaria.  

    Toledo, al conocer el resultado de la decisión del Congreso, mostró su complacencia y a través de un portavoz del gobierno indicó que “como era de esperar no fueron encontradas anomalías en nuestro proceder, por lo que nos sentimos plenamente satisfechos, ya que nuestros enemigos políticos no pudieron triunfar con su calumniosa campaña”.  

    Pero si Toledo recibió, por una parte, una “buena noticia”, por otra tuvo la tradicional “mala” que, muy seguramente, le ocasionará más de un disgusto, máxime cuando la nueva acusación tiene que ver directamente con su propia vida personal, pues se indica que el mandatario tuvo “un romance” con una ex guardaespaldas de su esposa Eliane Karp.  

    La teniente Lady Bardales, además, está siendo investigada por la dirección de la Policía y el Congreso al sospecharse que su patrimonio ha aumentado considerablemente debido al tráfico de influencias y a la posible relación sentimental con el Jefe del Estado y que, consiguientemente, debe probar ante ambas instituciones las causas reales de ese enriquecimiento.  

     Conocida en Perú como “Lady B”, la teniente Bardales desempeñó durante varios meses el cargo de escolta de la esposa de Toledo,  y ahora es una policía que cuenta con diversas propiedades y un coche deportivo para su uso particular, todo por valor de 47.000 dólares, cuando su sueldo mensual asciende únicamente a 200 dólares, según datos policiales.  

     Indudablemente su poder ahorrativo para poder contar ahora con ese elevado patrimonio en un país pobre como Perú es digno de figurar en el influyente libro mundial de los “Récord Guinnes”, porque según las denuncias de la prensa del país andino, tal enriquecimiento se ha hecho evidente desde que “ingresó en el círculo de protección oficial de Toledo en 2003”.  

     Mientras el Congreso peruano adelanta una investigación y la propia teniente participó en una reunión a puerta cerrada en donde se le interrogó ampliamente, el ministro peruano de Interior, Feliz Murazzo, confirmó que la Inspectoría de la Policía también la está investigando por un presunto “enriquecimiento ilícito” y que también ante esa dependencia judicial del cuerpo armado tendrá que justificar plenamente de donde han salido los dineros que le permitieron en menos de dos años tener ese considerable aumento patrimonial.  

    Según declaró Murazzo a los periodistas, “no existe ningún afán de proteger ni encubrir a la ex miembro de seguridad del mandatario, pero hay que esperar los resultados de la investigación, que puede durar entre tres y cuatro meses”, por lo cual solamente hasta el último trimestre del presente año se podrá saber a ciencia cierta cual ha sido la magia utilizada por ella para ese desorbitado crecimiento patrimonial.  

    Además de convertirse en una policía con riqueza a pesar de su bajo sueldo, “Lady B” también ha influido, al parecer sobre Toledo, para que tres de sus familiares se hayan beneficiado y devengado del erario público a través de “cargos de privilegio y contratos en el sector estatal”, de conformidad con las mismas denuncias. Sin duda la ex guardaespaldas es de las que creen con absoluta firmeza que “familia que trabaja unida, permanece unida”, y máxime si el pago del trabajo corresponde a los fondos públicos.  

    En su declaración ante el Congreso, Lady Bardales afirmó que ella nunca fue “guardaespaldas del presidente sino de su esposa”, y de acuerdo con informaciones de la prensa, incluyendo la sensacionalista, fue Eliane Karp la que ante las sospechas de una posible  infidelidad de su marido con la teniente, decidió ordenar que fueran seguidos y vigilados.  

    También dijo a los congresistas que su patrimonio ha sido obtenido como “fruto de su trabajo” y que sus ingresos mensuales ascendían a 600 dólares en vez de los 200 que se le atribuyen. Asimismo indicó que las distintas propiedades de bienes raíces son producto de “una herencia familiar”, lo que fue cuestionado por la amplia mayoría de los diputados.  

    Las mismas versiones, favorables para el presidente, indican que su esposa conoció, como resultado de ese seguimiento, que no existía ninguna relación entre ambos y que la teniente era la pareja sentimental de un amigo de Toledo, de origen judío y, que aparentemente, ella había sido mal informada o tenía sospechas infundadas.  

    Pero dentro de la opinión pública y en los mismos círculos periodísticos, se recuerda lo ocurrido en 1989 cuando nació una hija, producto de una relación de Toledo fuera de su matrimonio. En 2003, ante las numerosas presiones políticas que recibió, tuvo que reconocerla, porque también en esa oportunidad estaba amenazado su cargo presidencial.  

    La prensa limeña también informa que Lady Bardales, aunque no tiene muchos años de servicio en la Policía, sí cuenta con más de 30 días de suspensión acumulados por “desobediencia a la autoridad y negligencia” y por la gravísima falta de haber atropellado a una mujer cuando conducía ebria.  

    Sin duda, su directa relación con Toledo, por haber sido guardaespaldas de su esposa o porque haya existido una relación sentimental entre ellos la ha favorecido, porque en cualquier cuerpo policial del mundo con una hoja de servicios en donde figuren tantas faltas, ya habría sido destituida. O si no, deben ser cesados los altos cargos del Cuerpo, por su completa negligencia.  

    Al presidente, que también le amargan las encuestas populares porque en los últimos meses su aceptación entre el pueblo ha oscilado entre un 10 y el 7 por ciento, cifra verdaderamente ridícula, no parece favorecerle ni los sondeos ni su gestión, y el país cada vez está más empobrecido, más endeudado y con peores déficit en campos tan importantes como la salud, la vivienda, la educación, el desempleo (paro), las infraestructuras y no ha acabado con la corrupción.  

    Si a todo eso se le suman sus “problemas sentimentales”, deberá concluirse que cuando Toledo finalice su periodo constitucional ya no va a tener, ni siquiera, el apoyo familiar. Su gestión ha sido, sin duda, nefasta.

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