|
ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA Guillermo Tribín Piedrahita |
|
|
|
Al entrar en su séptima semana de huelga, dos nuevas personas resultaron heridas el lunes 13 de enero, cuando simpatizantes de Chávez apedrearon a dirigentes del opositor partido socialcristiano Copei, que celebraba su 57 aniversario de fundación. Un agente de la Guardia Nacional y un militante de Copei resultaron heridos, y el presidente del partido político, Eduardo Fernández, al repudiar los hechos acusó a Chávez de ser "el instigador de los mismos", y también la Cordinadora Democrática (CD) -opositora-, reafirmó que la "violencia gubernamental no nos doblegará". Chávez, en su tradicional programa radiotelevisado "Aló, Presidente" afirmó que "un referéndum revocatorio sobre mi mandato será el 19 de agosto, antes no, y los que quieran sacarme antes no lo van a lograr ni por golpe ni por paro petrolero". Para sus opositores, ese referéndum consultivo tendrá que celebrarse el dos de febrero, y no se aceptará que Chávez y su gobierno "lo paralicen". La oposición comparó a Chávez con "el dictador cubano, Fidel Castro, pues su programa tuvo una duración de siete horas, en la que habló de todo, y no dijo nada". Es bien conocido que el líder cubano pronuncia discursos de hasta 12 o 14 horas de duración. Para el mandatario, el referéndum que se proyecta realizar el 2 de febrero no tiene ninguna "validez constitucional", pero anunció que si en el que se celebre el 19 de agosto resulta derrotado, "se irá" del poder. "Los que quieren sacarme que lean la Constitución; si quieren sacarme soliciten el referéndum revocatorio y si ganan yo me voy", reiteró Chávez, quien pidió también a los opositores que en el objetivo de desalojarlo del poder "sólo tendrían que proponer una enmienda en la Constitución, presentar un proyecto a la Asamblea Nacional (Congreso), y si lo aprueban, eso tiene que someterse a un referéndum popular". Si la oposición lo gana, Chávez insistió en que "se marcharía". El día 13, la policía regional utilizó gases lacrimógenos en Maracaibo, ciudad donde se origina la mayor producción petrolífera del país, para disolver una manifestación oficialista que pretendía exigir el fin del paro general que se realiza en Venezuela desde el 2 de diciembre. "Las Fuerzas Armadas están respaldando al gobierno", afirmó Chávez, añadiendo que "ahora es cuando hay ejército para dar esta batalla por Venezuela. Ahora es cuando tenemos fuerza organizada y dispuesta para dar la batalla". También el presidente ordenó el despìdo de 2.000 trabajadores de la Empresa de Petróleos de Venezuela S. A. (Pdvsa) y amenazó a los directores y profesores de los colegios públicos con suspenderles el pago de sus sueldos si no asisten a dictar las clases. La CD denunció el peligro que representa para la población y el estudiantado la petición de Chávez para que sus seguidores "tomen" las escuelas que permanezcan cerradas apoyando el paro. Uno de los promotores del paro, Carlos Fernández, resaltó que la huelga educativa se está "agudizando" en todo el país, señalando que nuevos sectores de la producción se está sumando al movimiento que busca desalojar del poder a Chávez, reelegido en el año 2000 hasta el 2006. Venezuela, quinto productor mundial de petróleo, debido a la prolongada duración de la huelga general está originando escasez de crudo en el mercado mundial, por lo cual los "precios están sufriendo una peligrosa escalada alcista". Su producción diaria alcanza a 2.8 millones de barriles y, de acuerdo con informaciones oficiales, tras la huelga sólo alcanza a 800.000 barriles/día. Por ello, la Opep, decidió el aumento de la producción en 1,5 millones de barriles diarios, para impedir un desabastecimiento general y evitar que la subida de los precios puedan, en conjunto, perjudicar a los países productores. Además, los temores ante la posibilidad de la guerra de Estados Unidos contra Irak, hizo que tomara desde ahora una urgente "medida de precaución". La propia Venezuela está sufriendo ya el desabastecimiento no sólo de la gasolina y otros hidrocarburos y la situación es "crítica en algunas zonas del paísy bien precaria en Caracas", señaló el presidente de la Federación Nacional de Gas (Fengas), Juan Baquero. Para superar esa crisis, Venezuela están "importando por obligación" gasolina de Brasil, Estados Unidos, Rusia y Trinidad Tobago, y diversos alimentos desde Colombia. La Organización de Estados Americanos (OEA), continúa sin poder acercar las posturas de gobierno y pese a los apoyos internacionales recibidos para la gestión mediadora de su Secretario General, César Gaviria Trujillo, "sólo hay a la vista", posiciones radicalizadas de las partes, con amenazas continuas y un pueblo que se encuentra mucho más dividido que al principio del paro. |