ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



"ARAFAT NO HA RENUNCIADO NUNCA A LA VIOLENCIA"
 
    Israel acusó hoy, en Madrid, al presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yaser Arafat, de "no haber renunciado nunca a la violencia", y de haber promovido la "intifada", que ha sido nefasta para ambos pueblos.
 
    La acusación a Arafat la reiteró el embajador israelí en España, Herzl Inbar, durante un "desayuno de trabajo" promovido por el Club Internacional de Prensa, y que tuvo momentos tensos ante "preguntas opinadas" de algunos de los participantes, lo que hizo que el diplomático se abstuviera de dar respuestas a varias de ellas.
 
    Inbar, al mismo tiempo, aclaró que "Israel no se considera directamente involucrado en una posible guerra contra Irak", pero dejó en claro que "actuará en su propia defensa, si es atacado" por el país árabe, que ha amenazado con hacerlo, a través del presidente iraquí, Sadam Husein.
 
    El diplomático defendió los acuerdos de Oslo, pero dijo que ha sido la ANP la que los "ha incumplido", y reclamó el derecho de "legítima defensa" que su país ha realizado ante  los ataques suicidas de palestinos.
 
    "No se puede permanecer pasivo ante esos ataques y se tiene todo el derecho a la defensa", subrayó Inbar, al tiempo que afirmó que 656 israelíes -la mayoría civiles- han muerto desde que comenzó la "intifada". No se refirió a cifras de bajas en el lado palestino.
 
    Según el jefe de la misión diplomática israelí en España, respondiendo una pregunta sobre si existe una relación directa entre el líder palestino y las acciones terroristas, "Arafat definitivamente no quiere la paz" y por ello ha torpedeado en diferentes ocasiones las conversaciones entre distintas organizaciones palestinas encaminadas a buscar una "solución negociada con Israel".
 
    En Israel e, incluso en el mundo árabe, se cree que puede haber una alternativa a Arafat como líder palestino, aunque se considera, por el momento, difícil.
 
    "El margen de maniobra de cualquier gobierno que surja en Israel en las elecciones del 28 de enero próximo es estrecho para lograr un arreglo con Arafat, pues ninguno  -del signo que sea- lo acepta como interlocutor, mientras siga la violencia", dijo el embajador.
 
    En Israel, como en buena parte del mundo árabe, se cree que puede haber una alternativa a Arafat como líder palestino, aunque se considera difícil, salvo que Arafat pierda "las grandes facultades políticas de las que goza como presidente de la ANP".
 
    "Si pierde esas facultades, es posible que surjan sus sucesores", dijo Inbar, aunque no se pronunció sobre los nombres de quienes puedan sustituir al presidente palestino.
 
    El embajador defendió, calificándolas como "comedidas", las decisiones que ha tomado su país en los continuos ataques de suicidas palestinos, y señaló que la mayoría del pueblo  israelí cree que su "primer problema es el terrorismo, más que la recesión económica".
 
    A su juicio, ese terrorismo continuado ha originado a Israel una crisis económica y la parálisis del turismo en un 40 por ciento, al tiempo que también "hay parálisis de inversiones extranjeras".
 
    "Pero, también, la intifada ha destruido la incipiente economía palestina", señaló Inbar, quien denunció que en esas acciones terroristas contra su país ha participado la "policía palestina".
 
    Se quejó el diplomático "de la acción profunda y horripilante" que se realiza por las autoridades palestinas "para convencer a niños que se conviertan en suicidas a través del terrorismo", y reiteró que "para lograr sus objetivos políticos, Arafat no ha renunciado nunca a la violencia".
 
    Reconoció que dentro de este largo enfrentamiento con la ANP, Israel ha "cometido diversos errores", que no quiso señalar concretamente, pero señalo que "los acuerdos de Oslo en vez de crear confianza mutua, han creado desconfianza mutua".
 
    Rechazó, igualmente, que la existencia de "cabezas nucleares" en Israel tenga algo que ver "con la de regímenes como el de Irak", y dijo que, a su juicio,  la actitud del actual gobierno español en materia de terrorismo, "ha sido consistente", porque ha sostenido que "terrorismo es siempre terrorismo", venga de donde viniere.
 
    No quiso opinar sobre una posible guerra entre Estados Unidos e Irak y dijo que la posición del presidente estadounidense, George Bush, en el tema,  es más vendida dentro del mundo en "sustancia", más que en su "propia esencia".

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