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La incapacidad de América Central para
escoger un candidato adecuado a la Secretaría General que permita el
consenso de los 34 miembros de la Organización de Estados Americanos
(OEA) ha influido de manera determinante para que los gobiernos de
México y Chile formalizaran las candidaturas de dos de sus ministros
para sustituir al renunciante ex presidente de Costa Rica Miguel Angel
Rodríguez.
El organismo continental se encuentra
atravesando por una de sus peores crisis, desde que fue fundado el 30 de
abril de 1948 a través de la “Carta de Bogotá” aprobada
unánimemente durante la IX Conferencia Interamericana, porque
Rodríguez, con solo 15 días al frente de su cargo se vio obligado a
renunciar por las acusaciones de corrupción que pesan sobre él y por
las cuales se encuentra detenido en San José, desde el 16 de octubre
pasado.
México presentó el 8 de diciembre de 2004
la candidatura de su ministro de Relaciones Exteriores, Luis Ernesto Derbez,
considerado uno de los “grandes expertos” en temas diplomáticos y
que a juicio del presidente de ese país, Vicente Fox,
tiene el “adecuado perfil” para poder ser elegido Secretario
General.
El gobierno chileno, por su parte, hizo lo
propio el 12 de diciembre, al oficializar la candidatura de su ministro
de Interior, José Miguel Insulza, que
también fue miembro del gabinete del presidente, Ricardo Lagos, en la
cartera de Relaciones Exteriores y goza de prestigio, al igual que Derbez,
en toda América.
Tras quedar vacante el cargo de Secretario
General por la renuncia que Rodríguez presentó el 8 de octubre y que
se hizo efectiva desde el 15 del mismo mes, obligado por su corrupto
proceder cuando desempeñaba el cargo de presidente de Costa Rica
(1998-2002), la OEA funciona con Luigi Einaudi,
un adjunto secretario como encargado de ese despacho y con el ex
presidente panameño Aristides Royo al
frente del Consejo Permanente.
En su carta dimisionaria Rodríguez
“pidió perdón a la Organización por hacerles pasar por este
difícil trance y espero que mi decisión contribuya a que la OEA pueda
enfocar toda su atención a las altas tareas que le han sido
encomendadas”.
La justicia costarricense ha procesado a
Rodríguez por haber aceptado parte de un soborno de 2.4 millones de
dólares entregados por la corrupta firma francesa Alcatel
luego de haber recibido la adjudicación de 400.000 líneas para
teléfonos móviles en el año 2001 por un gran total de 149 millones de
dólares.
También se le procesa, según el
Fiscal General costarricense, Francisco Dall`Anesse,
por otro soborno que recibió de la firma española Inabensa
Abengoa, que le entregó 200.000
dólares por la aprobación
de un proyecto de electrificación subterránea.
América Central que nunca había sido
elegida a través de uno de sus representantes para ocupar ese cargo,
propuso posteriormente la candidatura del ex presidente salvadoreño
Francisco Flores, pero de nuevo surgieron acusaciones de corrupción
contra él, que gobernó ese otro país centroamericano entre 1999-2004,
las que evitaron que hubiese un “consenso en torno a su nombre” por
lo que otros países de la subregión se
abstuvieron de apoyarle, entre ellos Honduras.
Durante la XIV Cumbre Iberoamericana de
Jefes de Estado y de Gobierno, celebrada en San José de Costa Rica,
Flores fue propuesto, el 19 de noviembre pasado, para el cargo vacante
en la OEA, pero no encontró todos los apoyos deseados y entonces su
candidatura se fue diluyendo, por lo que México y Chile resolvieron
también entrar directamente en la “puja” para encontrar el respaldo
y el apoyo político que se necesita para ser elegido al principal cargo
de la OEA.
Flores ha sido acusado por el Frente Farabundo
Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de haber desviado fondos
públicos en provecho propio y de numerosas irregularidades en
licitaciones públicas cometidas durante su gobierno en la
Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA).
El nombre de Luis Ernesto Derbez
representa para el gobierno mexicano una “garantía para todos los
países por la brillante trayectoria del candidato” y por esta
circunstancia “se espera contar con el apoyo necesario para salir
elegido”.
Sobre José Miguel Insulza,
el gobierno chileno aseguró que “es una candidatura de gran
expectativa y tenemos el propósito de conseguir la mayoría de votos
para el ministro”, según declaró a los periodistas el embajador
chileno ante la OEA, Esteban Tomic, quien
fue el encargado de presentarla oficialmente.
El organismo interamericano informó a la
prensa que el presidente Lagos dirigió “las cartas
correspondientes” a la presentación de la candidatura de Insulza
al presidente del Consejo Permanente y del Secretario General interino a
través de la oficina del embajador Tomic.
Este diplomático declaró que el gobierno
chileno “notificó la candidatura a esos dos miembros de la
Organización siguiendo procedimientos institucionales mediante
cartas” que fueron entregadas en la sede de Washington
y en las que se señala que “es indispensable que la OEA continúe
reforzando su capacidad de conducción política y contribuyendo a la
articulación de consensos en el ámbito interamericano”.
Convencido como está el gobierno de Lagos
que la candidatura de su ministro puede alcanzar los 18 votos mínimos
que se requieren para ser elegido, a través de Tomic
se ha encargado de dar amplia publicidad a la formalización de la
misma, destacando los principales pormenores de la comunicación
dirigida a Royo y Einaudi.
“Chile, como miembro fundador de la
institución, ha colaborado con los propósitos de la OEA de defensa de
la democracia, derechos civiles y seguridad regional y contribuido a la
aprobación de mecanismos que abran y fortalezcan una nueva etapa en la
convivencia hemisférica”, expresa la comunicación del país andino,
que ya tuvo como Secretario General
en 1951 al ex presidente Carlos Dávila, que falleció
desempeñando el cargo 14 meses después de haberlo asumido.
Aunque Tomic
anunció que el gobierno chileno no va a hacer público ninguno de los
apoyos que reciba Insulza “porque
corresponde a los propios países hacer públicas sus preferencias”,
sí precisó que Lagos adelantó “importantes contactos” con sus
colegas presidenciales suramericanos o sus representantes directos
durante la “Cumbre celebrada en la ciudad peruana de Cusco,
donde crearon la Comunidad Suramericana de Naciones (CSN)”, que
empezará funcionar oficialmente una vez sea ratificada en una reunión
convocada para 2005 en Río de Janeiro.
A pesar que no ha sido fijada la fecha
oficial para la elección del nuevo Secretario General, la
formalización de las dos opciones, una de Suramérica y otra de
América del Norte, sin duda, servirá para enterrar una futura
candidatura centroamericana y la pérdida para esta subregión
de su posibilidad de poder retener el cargo al que llegó elegido por
unanimidad Miguel Angel Rodríguez el 7 de junio pasado durante la
Asamblea General celebrada en Quito y del que salió por la puerta falsa
por su lamentable conducta corrupta.
La OEA no puede continuar sin solucionar su principal problema y
deberá elegir pronto al Secretario General porque seguir de forma
indefinida aplazándolo no le será para nada beneficioso y, antes por
el contrario, demostrará una incapacidad que le restará para el futuro
la autoridad que requiere para cumplir y hacer cumplir los
grandes compromisos pendientes del Hemisferio y será, por ello,
considerada un organismo inservible y llamado a desaparecer. No puede
convertirse en otra entidad burocrática e inoperante. |