ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



ORIENTE MEDIO: EEUU APOYA CONVERSACIONES SIRIA-ISRAEL  

    El gobierno estadounidense es partidario de un diálogo entre Siria e Israel y por eso, el pasado 3 de diciembre de 2004, otorgó su apoyo a la propuesta lanzada en Damasco por el Presidente, Bashar Al Asad, y que en primera instancia rechazó el Primer Ministro judío, Ariel Sharon.  

     Al Asad lanzó el pasado 24 de noviembre una oferta para que ambos países, sin “condiciones previas”, se “sienten a negociar” porque no oculta su deseo de recuperar “los altos del Golán a cambio de la paz y normalización de relaciones”, como uno de los pasos previos para que se pueda alcanzar una paz definitiva en todo el Oriente Medio.  

    La oferta del presidente sirio para la negociación “de un tratado de paz” fue realizada al gobierno presidido por Sharon a través del enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Terje Larsen, quien destacó en Jerusalén la postura de Al Asad de hacerlo “sin poner condiciones de ninguna clase”.  

    Sharon había minimizado la propuesta al señalar portavoces diplomáticos que la misma “no tiene nada de nuevo”. Larsen, previamente, se había reunido en Damasco con Al Asad y el ministro sirio de Asuntos Exteriores, Faruk Al Charek, y en Jerusalén, durante una conferencia de prensa, declaró que “el presidente me reiteró que tiende la mano a sus colegas israelíes y que está dispuesto a sentarse a la mesa sin ninguna condición”.  

    Para el portavoz del Departamento norteamericano de Estado, Richard Boucher, la propuesta puede ser positiva porque “siempre hemos apoyado la idea de una paz integral en la región” y, además, “siempre hemos creído que los contactos directos entre las partes son muy importantes para este proceso y por lo tanto alentaríamos cualquiera  que ambos países consideren apropiado para avanzar hacia la paz integral”.  

    Según Boucher, el aún Secretario de Estado, Colin Powell, que se retirará del cargo en enero próximo, en una reunión con su colega Al Charek, mantenida a finales de noviembre durante la conferencia de Charm el-Cheij (Egipto), expresó su apoyo a la reunión bilateral por considerar que sus resultados pueden “contribuir a la paz en el Oriente Medio”.  

    Hace cuatro años Siria suspendió un diálogo sobre este tema con Israel cuando no obtuvo ninguna respuesta concreta del gobierno hebreo sobre una retirada de la Meseta del Golán a cambio de la paz en la martirizada región, ni tampoco el enviado de la ONU dejó en claro cual es la verdadera intención del mandatario sirio.  

    Sin embargo, en varias oportunidades anteriores, el gobierno sirio precisó que “Israel se había comprometido a retirarse hasta la línea de agua en el Mar de Galilea”, lo que significa que lo haría de todo el territorio que ocupó tras la guerra, pero el gobierno de Sharon lo niega, señalando que “nunca nadie se comprometió a devolver a Siria el acceso a su principal fuente de agua”.  

    También el régimen sirio, desde la interrupción de las negociaciones en el año 2000, venía señalando que una reanudación del diálogo con Israel tenía que comenzar desde “lo acordado y no desde el punto cero”. Por eso no está bien concretado su interés de reanudarlas sin “condiciones previas”.  

    Los Altos del Golán fueron conquistados por Israel durante la Guerra de los Seis Días realizada en junio de  1967 contra los árabes y fueron anexados en 1981. Están actualmente habitados por no menos de 17.000 drusos de nacionalidad siria y un número similar de colonos israelíes, según las informaciones oficiales.  

    Una vez conocida la posición estadounidense favorable al encuentro sirio-israelí, Sharon declaró a la prensa que “bajo ciertas condiciones” está dispuesto a reunirse con el presidente Al Asad, aunque aclaró que “no veo ningún signo real” sobre que Siria quiera la paz.  

    Esta declaración de Sharon puso de manifiesto las divergencias entre ambos gobiernos, porque el ministro  al-Charek “saltó a la palestra” de inmediato para calificar de “inaceptable” la afirmación del Primer Ministro de “poner condiciones” para que sean reanudadas las conversaciones.  

    Varios primeros ministros israelíes, entre ellos los socialistas Isaac Rabin y Simon Peres ofrecieron, en su momento al gobierno sirio, que durante décadas presidió el fallecido Hafez El Asad, padre del actual mandatario, la devolución de los Altos de Golán a cambio de obtener una verdadera garantía de paz.  

    Israel exige a Siria una condición especial sin la cual no habrá ningún proceso de diálogo: que el gobierno que preside Al Asad, “antes de hablar, debe poner fin a su apoyo a las distintas organizaciones terroristas”, según declaró el 23 de noviembre en Jerusalén el ministro hebreo de Asuntos Exteriores, Silvan Shalom.  

    Siria, ciertamente, ha venido dando cobertura y apoyo económico y de protección en su propio territorio, según Shalom, a organizaciones que tienen al terrorismo como su razón de ser, tales como las sanguinarias Yihad Islámica y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), palestinas, y al partido pro iraní Hezbolá, que en Damasco tiene viviendo a todos los miembros de su dirección política.  

    “Esa es una condición sin cuyo cumplimiento no puede establecerse ningún diálogo ni ninguna negociación”, según el gobierno israelí, y sobre el cual Siria se ha pronunciado negativamente en anteriores oportunidades porque su gobierno está fuertemente vinculado con ellas y en numerosas ocasiones ha apoyado las acciones terroristas de esas organizaciones contra Israel, además de la “Intifada” palestina en Gaza y Cisjordania, organizada por el recientemente fallecido Yasser Arafat y Marwan Barghuti, preso en Jerusalén, que ha dejado más de 5.000 muertos.  

    También el posible vencedor de las elecciones para la presidencia de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), el ex primer ministro Mahmud Abbas (alias Abú Mazen), espera negociar la paz con Israel para lograr que a través de la “Hoja de Ruta”, se pueda establecer, definitivamente en el año 2005, el Estado Palestino. Los comicios se celebrarán el próximo 9 de enero.  

    De todas maneras, como “rectificar es de sabios” y si ahora se puede contar con el apoyo estadounidense, empeñado como está el presidente, George Bush, en que se pacifique el Oriente Medio, una negociación de paz sirio-israelí sería muy conveniente para alcanzar esos propósitos. La paz justifica que todas las partes cedan en muchas de sus pretensiones pero, por sobre todo, que exista mucho ánimo dialogante exento de arrogancias y, especialmente, de guerras verbales.

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