ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



ONU: ANNAN EN LA “CUERDA FLOJA” POR ESCANDALOS  

    Si hace muy poco tiempo la Organización de Estados Americanos (OEA) se vio inmersa en un escándalo por la corrupción de su Secretario General, el ex presidente costarricense Miguel Angel Rodríguez, ahora el turno le corresponde a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a su Secretario General, Kofi Annan, que además de tener en contra a los trabajadores ha sido acusado de “tapar la corrupción” por los “negocios sucios” de su propio hijo Kojo y de altos funcionarios de la entidad.  

    Mientras el ex presidente Rodríguez se encuentra detenido en San José de Costa Rica desde el 17 de septiembre pasado cuando regresó de Washington, al ghanés Annan, de acuerdo con las informaciones conocidas el 27 de noviembre de 2004, la situación se le está complicando, hasta el punto que en la propia ONU se considera que es posible que no termine su mandato.  

    Hace sólo una semana Annan se vio obligado a afrontar una “moción de confianza” por los empleados de la ONU en Nueva York, que además de acusarle de permitir la corrupción de varios funcionarios, lo denunciaron como un “jefe déspota” que favorece a un “núcleo de amigos” y que permite hechos indecorosos, entre ellos los de acoso sexual, sin que haya “solucionado” estos problemas.  

    La ONU atraviesa, dicen funcionarios del organismo, una “crisis de credibilidad” en la cual está directamente comprometido el Secretario General quien, además, no goza del respeto ni el apoyo del Gobierno de Estados Unidos, al que se encuentra enfrentado desde hace muchos meses, especialmente tras la guerra de Irak.  

    Precisamente el dos de diciembre una Comisión de Expertos, que desde hace dos años viene trabajando en el tema, presentará un informe sobre el papel actual de la ONU y la urgente necesidad de ser reformada so pena de convertirse en un “organismo totalmente inoperante”, del que se culpa a Annan, por parte de sus detractores.  

    El hijo de Annan, Kojo, se encuentra vinculado a la empresa suiza “Cotecna Inspection Services” que, según las denuncias, fue ampliamente favorecida por el Secretario General en el programa “Petróleo por alimentos”  en Irak, ya que se le encargó  supervisar la entrada de bienes en este país a través de dicho plan.  

    Todo comenzó tras el derrocamiento del presidente iraquí Sadam Hussein ocurrido el 9 de abril de 2003, cuando la coalición anglo-americana triunfó en la acción bélica comenzada en la madrugada del 20 de marzo del mismo año, y a principios de 2004, se inició una intensa campaña contra Annan tras las denuncias sobre el desvío de fondos dirigidos al entorno del sanguinario dictador, de varias empresas internacionales, entre ellas en la que trabajaba su propio hijo, y de funcionarios de la ONU.  

    No obstante, la empresa suiza y Annan dijeron públicamente que Kojo dejó su trabajo de consultor para  Contecna Inspection Services en 1998. Este fue el año en que obtuvo el contrato de la ONU, y el hijo de Annan, según está comprobado, cobró honorarios hasta 1999, según dijo inicialmente la ONU y hasta febrero de 2004, de acuerdo con los denunciantes.  

    El programa “Petróleo por alimentos”, de índole humanitaria, se puso en marcha para que Irak pudiese vender su “oro negro” a cambio de adquirir bienes de primera necesidad durante el tiempo que durase el embargo aprobado por la ONU. Según informes fidedignos durante siete años  se movilizaron recursos del orden de 46.000 millones de dólares.  

    Aquellas denuncias originaron la apertura de dos investigaciones, una de la ONU y otra del Congreso estadounidense. En la primera interviene una comisión independiente dirigida por el ex presidente de la Reserva Federal norteamericana Paul Vocker; en la segunda, un amplio número de senadores, pública y privadamente, acusó a Annan de “entorpecer sus investigaciones porque le ha impedido acceder a documentación del programa humanitario”.  

    Ante los nuevos giros dados por las investigaciones, la ONU se vio obligada a rectificar una de sus “numerosas mentiras” y a reconocer, el 26 de noviembre, que Kojo cobró sus honorarios hasta febrero de 2004, mes en el que, “coincidencialmente”, aparecieron las primeras informaciones sobre corrupción en el programa “Petróleo por alimentos”.  

    El portavoz de la ONU, Fred Eckhard, tuvo que “pasar el trago amargo” de rectificar la mentira y decir que “esos pagos hasta febrero de 2004 respondían a un acuerdo de no competitividad”, que obligaba al hijo del Secretario General “a no realizar actividad alguna que entrara en  competencia con Cotecna Inspection Services durante un determinado periodo de tiempo”.  

    Esa mentira, en ningún caso “piadosa”, elevó la sospecha sobre que “algo oscuro estaba ocurriendo en la ONU” y lo cual comprometía el mismísimo Annan, pues este había defendido públicamente que su hijo se había desvinculado totalmente de la empresa suiza desde 1998, lo que no era cierto.  

    ¿Por qué mintió Kofi Annan?. El propio Eckhard no supo explicarlo y declaró a los periodistas que “soy consciente de estas discrepancias, pero no puedo explicarlas”, como “tampoco pudo hacerlo” para despejar la incógnita del por qué el Secretario General designó a una empresa en la que trabajaba su propio hijo.  

    “Dejemos que las relaciones familiares queden fuera de este asunto. Las conversaciones entre Annan y su hijo deben quedar en el ámbito privado”, fue la única peregrina idea que se le ocurrió dar como respuesta al Portavoz de la ONU al ser preguntado por los periodistas sobre esa designación que, según los denunciantes, obedece a un “auténtico caso de corrupción”.  

    La comisión que dirige Volcker, según la ONU, investigará la implicación de Kojo en este asunto, pero los denunciantes y varios de los senadores que integran la otra comisión expresaron “las dudas sobre la presunta independencia de un equipo que fue directamente nombrado por Annan”.  

    A este “oscuro asunto” se han unido “severas críticas” hacia Annan por “haber cerrado sin cargos la investigación” de un presunto acoso sexual por parte del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Rudd Lubbers, contra una de las empleadas bajo su directo mando.  

    “El Secretario General ha favorecido a su amigo (Lubbers) por un oculto motivo que debe ser investigado”, dijeron los denunciantes del presunto caso de acoso sexual que, según ellos, “está debidamente documentado y constatado”.  

    Además de esos casos de corrupción, Annan está visiblemente debilitado por su ineficacia para “hacer funcionar con toda su capacidad a la ONU”, organismo al que ha enfrentado en diversas oportunidades a Estados Unidos y al cual el gobierno presidido por George Bush y otros regímenes han despreciado continuamente.  

    Incluso, el pasado 26 de febrero la ex ministra británica de Cooperación Internacional Clare Short denunció que Estados Unidos, Gran Bretaña y Rusia le habían “espiado” y Richard Butler un antiguo inspector de armas de la ONU, en declaraciones a la cadena australiana ABC, no solo lo confirmó sino que declaró que también había sido objeto de ese procedimiento el jefe de los inspectores de desarme de la entidad, el suizo Hans Blix.  

    Varios funcionarios de la organización han puesto como ejemplo del problema en que “se ha metido él solito (Annan)”, una actitud parecida a cargo del anterior secretario general, el egipcio Butros Ghali, que también se enfrentó a Estados Unidos y no acabó su mandato, siendo su sucesor, precisamente, Kofi Annan . Es posible que este funcionario tampoco acabe su nuevo mandato.

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