ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



ORIENTE MEDIO: DESMANTELARAN CORRUPTA RED FUERZAS PALESTINAS  

    La Autoridad Nacional Palestina (ANP) se propone desmantelar y reformar la corrupta red de fuerzas de seguridad para buscar acabar con el caos y las actuaciones negativas de sus miembros, dentro del intento de acercar sus posiciones a Israel para reanimar el proceso de paz, de acuerdo con las informaciones suministradas el 27 de noviembre de 2004 en la Franja de Gaza.  

    El desmantelamiento de la unidad de seguridad de elite palestina, sobre la que han venido cayendo gravísimas acusaciones de abuso y corrupción servirá, asimismo, para evitar que continúen machacando al pueblo con su poder y de modernizarla para ponerla a tono  con los actuales tiempos y circunstancias. 

    Según el director de los Servicios de Seguridad palestinos, general de brigada Rashud Abu Shbak,  otro de los propósitos que se busca es el de integrar a una amplia cantidad de grupos extremistas del Partido Al Fatah, en el gobierno, para “hacer que se responsabilicen de sus actos y acabar con el caos provocado por los que portan armas en la calle”.  

    El antiguo y doble presidente de la ANP y el Partido Al Fatah, Yasser Arafat, fallecido el pasado 11 de noviembre en París, era un “declarado enemigo” del desmantelamiento de esa corrupta red de fuerzas de Seguridad y por eso mantuvo enfrentamientos diversos con el ex primer ministro Mahmud Abas (alias Abú Mazen), quien lo solicitó en diversas ocasiones y ante las negativas resolvió dimitir de su cargo.  

    Igualmente con el actual Primer Ministro, Ahmed Qurea (alias Abú Alá), hubo desavenencias notorias e, incluso, la renuncia a su cargo, pero el Parlamento impidió que se retirase y como Arafat se encontraba ya gravemente enfermo, aceptó continuar y ahora es posible que pueda ver cumplido su proyecto de reformar esa institución.  

    El general Shbak declaró a los periodistas el 27 de noviembre que “abolirá la Unidad de Seguridad y Protección de Gaza, tras las acusaciones contra varios de sus miembros de haber abusado de su poder y de intimidar a las gentes para mantener el control de las calles”. En Gaza se le conocía como el “escuadrón de la muerte”, calificación que de por sí sola demuestra su gran peligrosidad.  

    “Enfrentamos una nueva etapa y debemos decir adiós al caos y a todos los que lo provocan en las calles palestinas. Debemos despejar el ambiente de los errores de la era pasada”, declaró a los periodistas el general Shbah.  

    Esa Unidad de Seguridad está integrada por 70 personas y el propósito de su creación fue el de “actuar enérgicamente” ante los grupos extremistas y perseguir y arrestar a los delincuentes más buscados de Gaza”, pero sus objetivos se desviaron, ante la mirada complaciente y el apoyo de Arafat y entonces la agrupación se convirtió en un “nido de corruptos y asesinos” y varios de sus miembros se dedicaron, además de la intimidación a las gentes con métodos violentos, a labores de contrabando y a confiscar ilegítimamente tierras de muchos palestinos.  

    También, dentro de Al Fatah, será creado un comité que tendrá el objetivo de integrar sus milicias armadas, incluyendo a las terroristas Brigadas de Mártires de Al Aqsa, cuya principal labor fue la de aportar personas para cometer los atentados de suicidas contra el ejército y los civiles de Israel.  

    Mientras tanto, y con el objeto de explicar el “nuevo proceso político” en que se encuentra involucrada la dirigencia palestina, sus tres principales líderes comenzaron en El Cairo, el domingo 28 de noviembre, una gira que los llevará además de Egipto, a Jordania y Siria.  

    Los presidentes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Mahmud Abbas, de la ANP, Rauhi Fatuh, y el Primer Ministro, Ahmed Qurea, se entrevistaron este mismo día con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, para explicarle los detalles relacionados con las elecciones presidenciales del próximo 9 de enero de 2005 y temas relacionados con la “Hoja de Ruta”, el plan de paz para el Oriente Medio que busca definir con fronteras adecuadas y definitivas los estados de Israel y Palestina.  

    En el curso de esta semana los dirigentes palestinos se reunirán con el Rey de Jordania, Abdala II, y el primer ministro, Faisal Al-Fayez, para tratar los mismos temas y, además, otros relacionados con la cooperación jordana para el futuro. Igualmente se entrevistarán con el jefe del departamento político de Al Fatah, Faruk Kadumi, quien vive en este país, con la intención de discutir puntos relacionados con este grupo político y varios asuntos internos en Palestina.  

    La gira finalizará en Damasco durante una reunión con el presidente de Siria, Bashar El-Asad, para tratar sobre diversos asuntos y comentarle a este mandatario los resultados de sus gestiones en Egipto y Jordania. Además conocerán directamente el plan que el mandatario sirio ha ofrecido a Israel para desbloquear la situación en el Oriente Medio y alcanzar la paz entre ambos países.  

    El proceso electoral palestino continúa su marcha y ahora ha surgido un décimotercer candidato para la presidencia de la ANP y el cual presentó oficialmente su aspiración. Se trata del psicólogo Hossam Nazzal, de 44 años, nacido en Jenín (Cisjordania) y residente en la ciudad francesa de Toulouse, quien dirigió una carta el 24 de noviembre a Hanna Naser, responsable de la organización de los comicios.  

    “De acuerdo con la Ley Básica que permite a todos los ciudadanos votar y concurrir como candidato a las elecciones, envío esta carta para solicitar la autorización a mi candidatura para las elecciones presidenciales”, indicó Nazzal.  

    Aunque nacido en Jenín, Nazzal posee también la nacionalidad francesa y considera que cuenta con todas las condiciones para disputar la presidencia a los doce candidatos restantes, entre los cuales sobresale Abú Mazen, de 69 años, aspirante oficial de Al Fatah, a quien se da como el más seguro sucesor de Arafat.  

    Otros candidatos que eventualmente podrían sumar votos, aunque ninguno tiene mayores posibilidades de victoria son, Hassan Kreisheh, de 46 años, un legislador palestino que en numerosas ocasiones discrepó y se enfrentó a Arafat por el apoyo que este dio permanentemente a la corrupción, y Bassan Salhi, de 44 años, que aspira a ser elegido en representación del Partido Popular (PP), un grupo de pequeña dimensión y de ideología izquierdista.  

    La actual situación relacionada con la seguridad ha originado que cinco partidos de la izquierda hayan pedido al presidente interino de la ANP, Rauhi Fatuh y al Consejo Legislativo Palestino (Parlamento) disponer las medidas necesarias para evitar que las elecciones puedan ser saboteadas o celebradas en un ambiente de violencia.  

    El Frente Popular para la Liberación Palestina (FPLP), el Frente Democrático para la Liberación de Palestina (FDLP), el Partido del Pueblo (DP), El Fida, y el Frente por la Lucha Popular (FPLP) consideraron indispensable que las elecciones se celebren el 9 de enero (“la fecha prevista”), a la vez que exigieron garantías para que los residentes en Jerusalén Este puedan votar –lo que debe autorizar Israel- y una amplia vigilancia para que los comicios “sean limpios” y ningún candidato reciba apoyos distintos a los de sus votantes.  

    Los partidos pidieron, asimismo, “una reforma en la legislación electoral” y que la ANP anuncie, para antes del próximo 30 de marzo, la fecha de las elecciones legislativas y, como lo exige la mayoría del pueblo palestino, que “se aceleren las reformas sobre los aparatos de seguridad a fin de especificar las responsabilidades de cada cuerpo”.  

    Exigieron que las reformas “deben limitar el deterioro de la seguridad y reforzar la autoridad de la ley e imponer una jurisdicción que proteja a los residentes” e insistieron en que se debe “garantizar desde la ANP la absoluta limpieza de los comicios para que el nuevo presidente sea el más digno representante de la población”.  

    La importancia de estas elecciones no reside únicamente en que nacerá una era pos-Arafat sino que el nuevo presidente de la ANP tendrá la máxima obligación de buscar, a través de la “Hoja de Ruta”, los puntos de apoyo indispensables para discutir con seriedad y con elevados porcentajes de éxito la paz ante el gobierno israelí.  

    El compromiso ya no se limita únicamente a Palestina sino que quien gane las elecciones lo adquiere ante el mundo entero con la obligación de erradicar, para siempre, el terrorismo que con tanto entusiasmo, como irresponsabilidad, promovió permanentemente el “rais” fallecido.

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