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Estados Unidos, Rusia, la Unión Europea
(EU) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), otorgaron su apoyo
a las elecciones en Palestina, durante una reunión celebrada el 23 de
noviembre de 2004 en la
localidad egipcia de Sharm El Sheij,
mientras en Ramala se anunció la
presentación de tres candidatos para suceder al recientemente fallecido
líder de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser
Arafat.
También en esta localidad, los
participantes en la Conferencia sobre Irak, expresaron su apoyo para que
en este país se celebren las elecciones generales el 26 o el 30 de
enero de 2005, tal como está señalado por el gobierno interino
iraquí, porque de esta manera se logrará un “país estable”.
Durante una reunión informal de trabajo
entre los representantes del Cuarteto y el Alto Representante de
Política Exterior y de Seguridad de la UE, el español Javier Solana Madariaga,
se expresó la firme convicción porque el proceso electoral palestino
culmine con la realización de los comicios el próximo 9 de enero de
2005, tal como ha sido previsto por el presidente interino de la ANP, Rawhi
Fattuh.
El cuarteto, fundado en 2002, encargado de
mediar en Oriente Medio e integrado por el Secretario de Estado
Norteamericano, Colin Powell,
el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei
Lavrov, el secretario general de la ONU, Kofi
Annan, y Solana, señaló que su plena
“determinación es apoyar con todos los medios posibles las elecciones
que legitimarán la nueva autoridad palestina”.
Powell
destacó que esa reunión “permitió discutir medidas prácticas que
se pueden aplicar para apoyar las elecciones” con un mecanismo igual
al de 1996, y señaló que “la anunciada retirada israelí de Gaza
y partes de Cisjordania contribuye a hacer progresar la `Hoja de Ruta`,
el plan de paz que fue diseñado por el Cuarteto y entregado a
israelíes y palestinos el 30 de abril de 2003.
Al existir dudas sobre si los palestinos
residentes en Jerusalén Este pueden participar en las elecciones, Powell
se refirió al mecanismo utilizado en 1996 y dijo que al igual que en
esa fecha, se registrará a los habitantes de la zona y se les
permitirá votar por correo.
La UE, por su parte, según dijo Solana,
“está decidida a apoyar al máximo el proceso electoral y los
esfuerzos de Abú Mazen (Mahmud
Abas), recientemente elegido presidente del partido Al Fatah,
por considerar que es el candidato de la organización más fuerte.
Aunque Powell
es optimista en relación con este nuevo proceso electoral y a que
Israel no pondrá obstáculos, Solana precisó que las negociaciones con
este país relacionadas con la votación en Jerusalén Este, “van un
punto más retrasadas”, pues el gobierno del Primer Ministro, Ariel Sharon,
“aún no ha definido su estrategia ni su grado de implicación en este
fundamental proceso”.
Según Solana, la UE “está dispuesta a
conceder su mayor crédito al actual ministro palestino de Finanzas, Salam
Fayez, para que la actividad de la ANP no se
colapse en estos complicados momentos” y con base a esta
consideración, “desde el punto de vista de la contribución
económica vamos a seguir ayudando al Ministro (Fayez),
que es un hombre al que conocemos bien para que pueda seguir funcionando
la Autoridad Palestina durante este tiempo electoral tan delicado”.
Además de la indispensable ayuda
económica, la UE también prestará su decisiva colaboración con
tecnología electoral, cooperación en seguridad y, tal vez, el envío
de observadores”. El ministro Fayez
recibió el pasado 21 de noviembre un cheque por 20 millones de dólares
como ayuda de Estados Unidos al proceso electoral y que le fue entregado
por Powell.
Las elecciones está a la vuelta de la
esquina y precisamente el pasado 22 de noviembre, Abú Mazen
fue elegido candidato presidencial por el Comité Central de Al Fatah,
el grupo político y armado que creó y dirigió hasta su fallecimiento,
ocurrido el 11 de noviembre en París, Yasser
Arafat, quien en 1996 fue elegido presidente
de la ANP.
Mazen, de 69
años, fue Primer Ministro en vida de Arafat,
pero se retiró del cargo pocos meses después por divergencias con el
“rais”, porque este no le otorgó el
pleno poder sobre las Fuerzas de Seguridad, siendo sustituido por Ahmed
Qurea (Abú Alá). Actualmente Mazen
es el Presidente de la Organización para la Liberación de Palestina
(OLP), cargo para el que fue nombrado el 12 de noviembre pasado. Ya
nadie discute que Mazen será el “heredero
legítimo de Arafat” y que ganará
ampliamente las elecciones del 9 de enero, pero otras dos personas
anunciaron sus candidaturas a la presidencia de la ANP. Se trata de Hassan
Kreisheh y de Bassan
Salhi, cuyas posibilidades de triunfo son
muy escasas.
Kreisheh, de 46
años, es un miembro del legislativo palestino, que en numerosas
ocasiones se enfrentó a Arafat porque, a su
juicio, el líder de la ANP apoyaba la corrupción; Salhi,
de 44 años, es el líder del Partido Popular, un pequeño partido
izquierdista que, al parecer, se encuentra vinculado con los comunistas.
Ninguno de los dos cuenta con grandes apoyos y para una gran mayoría de
palestinos son “perfectos desconocidos”.
Actualmente la situación económica en los
territorios palestinos es bastante difícil, y la UE recibió una
reciente petición del Primer Ministro Qurea
para “poder pagar a los funcionarios”, informó Solana, al tiempo
que se anunció que el Cuarteto está pensando en organizar una
Conferencia de Donantes para otorgar ayudas a más largo plazo,
posiblemente después de las elecciones del 9 de enero.
La UE adelanta gestiones con Canadá,
China, Japón y Kuwait, porque según dijo Solana a los periodistas,
“consideramos que son países que también deberían contribuir en
este momento” para que el proceso electoral y la celebración de los
comicios no tengan “obstáculos por falta de dinero”.
Tras la muerte de Arafat,
Estados Unidos que consideraba al “rais”
un obstáculo para adelantar seriamente las negociaciones de paz, cree
que “es el mejor momento de avanzar” en ellas. Por eso, Powell
declaró que “creo que se han creado nuevas oportunidades para que los
palestinos reformen su liderazgo y es una oportunidad que también debe
aprovechar Israel”.
Todos los miembros del Cuarteto al igual
que muchísimos otros países y organizaciones políticas consideran que
las elecciones en Palestina serán “un factor de conveniencia” para
empezar a negociar seriamente la paz y para que la “Hoja de Ruta”,
el único plan que se considera viable para alcanzarla, pueda ponerse en
marcha porque todos desean que antes de dos años haya en la conflictiva
zona dos Estados con fronteras claramente delimitadas.
La resolución del conflicto palestino-israelí no debe seguir
prolongándose en el tiempo porque ya es mucha la sangre derramada y es
necesario, ahora más que nunca, calmar los espíritus y desdeñar las
imposiciones a través de las balas y los atentados. Los dos pueblos
tienen el máximo derecho a vivir en paz y armonía y el Medio Oriente a
convertirse en una región de paz. |