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Una expresa y enérgica condena a todas las formas de terrorismo,
que se ha convertido en una de las peores plagas del mundo, aprobó la
XIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno celebrada en
San José de Costa Rica, que concluyó
el 20 de noviembre de 2004, y que no contó con la presencia de seis
dignatarios, siendo así la más devaluada desde que comenzaron a andar
en Guadalajara (México) en 1991.
La reunión, en la que también se dio especial énfasis a la
generación de mayores expectativas y apoyos a la educación y a la
aprobación de la Secretaría General, no contó con la asistencia de
los Jefes de Estado de Brasil, Luis Inácio Da Silva (“Lula”),
Chile, Ricardo Lagos, Cuba, Fidel Castro, Perú, Alejandro Toledo,
Portugal, Fernando Sampaio y Venezuela, Hugo Chávez,
y con una efímera
presencia de los de Argentina, Néstor Kirchner, y México, Vicente Fox,
que sólo estuvieron en la sesión inaugural.
Al coincidir esta Cumbre con la reunión del Foro de Cooperación
Económica Asia-Pacífico (APEC), celebrada en Santiago de Chile, que
contó con la asistencia del Presidente de Estados Unidos, George Bush,
los mandatarios de Brasil, Chile y Perú resolvieron no viajar a la
capital costarricense, y los de Argentina y México a permanecer escasas
horas en San José. También, por la misma fecha comenzó en la ciudad
argentina de Rosario el III Congreso de la Lengua Española.
Ello abre un interrogante: ¿interesan o no estas citas al más
alto nivel gubernamental, o los pocos resultados que han dejado las
trece anteriores reuniones hacen que muchos mandatarios las consideren
inútiles o intrascendentes?. También se
debe aclarar la causa por la cual una Cumbre cuya fecha ha sido fijada
con un año de antelación permite que coincida con otros foros, para
quedar así muy devaluada en relación con las personalidades
asistentes.
Esta XIV Cumbre trajo consigo, además, el inmenso susto para
todas los mandatarios, ministros y demás miembros de las comitivas
asistentes tras registrarse en la madrugada del 20 de noviembre un
seísmo de 6,1 grados en la escala abierta de Richter, que originó la
consiguiente alarma entre las delegaciones participantes, pero no
registró víctimas mortales ni daños materiales en la sede de la
reunión.
En la “Declaración de San José”, aprobada por los 21
países, se acordó luchar dentro del derecho y la ley para combatir con
toda intensidad el terrorismo e impedir que siga expandiéndose por la
región, mejorando la cooperación de todos y, en especial, de sus
servicios secretos y de inteligencia; además evitar que los partidos
políticos, las fuerzas armadas y otras organizaciones otorguen su apoyo
a quienes violan la ley, y pedir que la justicia proceda con mayor
rapidez a castigar a los terroristas, evitando que continúe la
impunidad.
La XIV Cumbre, que tuvo como lema “Educar para
progresar”, acordó intensificar el “acento social”, especialmente
en América Latina, y renovar su “voluntad de combatir el hambre, la
miseria, la corrupción y el terrorismo” e, igualmente, abrió el
camino para canjear deuda exterior por educación.
Precisamente por llevarse a cabo la reunión en Costa Rica cobró
más importancia la decisión para combatir la corrupción, ya que los
ex presidentes de ese país Miguel Angel Rodríguez y
Rafael Angel Calderón Fournier se encuentran actualmente
detenidos bajo graves acusaciones de haber recibido sobornos de empresas
multinacionales para favorecerlas.
El problema de la corrupción ha cobrado características graves
en casi todos los países latinoamericanos y una elevada cifra de
Presidentes están bajo la sospecha o acusados de haberla cometido,
entre ellos los de Brasil, Colombia, Ecuador y Perú, por lo que se debe
procurar que este importante aspecto aprobado en San José no se quede
en “letra muerta”, como muchos otros proyectos de las 13 Cumbres
anteriores.
Fue el Rey de España, Juan Carlos I, quien dijo que “debemos
tomar mayor conciencia de que nuestra capacidad de contribuir a la lucha
contra los grandes azotes de la Humanidad se multiplica siempre que
actuemos conjuntamente” y que “son miles los ciudadanos que esperan
nuevos programas”.
El asesinato del Fiscal venezolano Danilo Anderson, cometido el
18 de noviembre, cuando una bomba explosionó en el vehículo automotor
que conducía por uno de los barrios de Caracas, determinó también que
la Cumbre aprobase un comunicado especial de condena por ese acto
terrorista que impidió al Jefe de Estado, Hugo Chávez, asistir a la
reunión de San José.
Durante la reunión de dos días, intervino el Primer Ministro de
Haití, Gerard Latortue, para exponer la actual situación de su país,
el más pobre de América Latina y el Caribe, que vive una confusa y
conflictiva situación desde los sucesos del 29 de febrero pasado cuando
fue derrocado el presidente Jean Bertrand Aristide.
Latortue solicitó la colaboración iberoamericana
para lograr una solución definitiva a la crisis política y
económica que vive su país, afectado también por la violencia,
encontrando una favorable acogida en otorgar al actual gobierno haitiano
“un fuerte respaldo para construir la paz y la democracia”, a
través de un “diálogo político” que sirva para propiciar la
realización de elecciones libres el año próximo.
Junto a las fuerzas (cascos azules) de la Organización de las
Naciones Unidas (ONU) que fueron enviadas en marzo pasado a Puerto
Príncipe y otras ciudades haitianas para imponer el orden, hay otros
grupos militares y de policía debido a la gestión de cooperación
militar impulsada por los gobiernos de Brasil y Chile para lograr un
mayor número de fuerzas encargadas de persuadir a los haitianos en la
búsqueda de la paz, a la que España se unió con el envío de 200
unidades, una vez que retiró a sus tropas de Irak.
También la Cumbre aprobó una propuesta argentina
para que un porcentaje del servicio de la deuda exterior sea
canjeado por inversión en educación, aunque el presidente
costarricense, Abel Pacheco, en la rueda de prensa posterior a la
finalización de la cita, dijo que “aún está muy verde y debe ser
estudiada con mayor detenimiento”, y su colega de Bolivia, Carlos
Mesa, expresó que “todavía hay que afinarla” porque se “debe
definir, primero, una estrategia común”.
A propuesta española, durante el primer semestre de 2005 se
celebrará en Madrid una
reunión para “desarrollar ese proyecto argentino mediante el diálogo
entre los países tenedores
de deuda y sus deudores iberoamericanos”.
Otro de los aspectos, calificados como “muy positivos” por
los mandatarios y primeros ministros asistentes fue la aprobación
para crear la Secretaría General de las Cumbres Iberoamericanas
que, según ellos, “le dará institucionalidad jurídica
a la región ante el mundo”.
Uno paso importante con este nuevo organismo se dio al aprobar
los estatutos y se acordó que durante el primer semestre de 2005
durante una reunión de los Ministros de Relaciones y Asuntos Exteriores
iberoamericanos en Madrid, se designará al titular de ese Secretaría.
El ex ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay y actual
presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique
Iglesias, figura como el candidato con más opción para ocupar ese
cargo, y tiene la completa unanimidad de los 21 países para ser elegido
el próximo año.
Como el costarricense Miguel Angel Rodríguez se vio obligado,
por su corrupción, a presentar el pasado 15 de septiembre su renuncia
al cargo de Secretario General de la Organización de Estados Americanos
(OEA), en el que sólo permaneció un mes, con solo 17 días efectivos,
los mandatarios centroamericanos propusieron a sus colegas de América
Latina el nombre del ex
presidente salvadoreño Francisco Flores.
Ojalá que esta nueva reunión haya despertado, verdaderamente,
la conciencia de los Jefes de Estado y de Gobierno asistentes para que
todos los compromisos aprobados se cumplan cabalmente y no con base a
“retazos”, como ha venido ocurriendo con las conclusiones y
recomendaciones de las otras trece celebradas. Sin duda la creación de
la Secretaría General y si ella es ocupada por Iglesias, son dos
factores positivos para hacer realidad los proyectos y programas que son
objetivo de las Cumbres.
El próximo año, en octubre, en la muy señorial ciudad
española de Salamanca se celebrará la XV Cumbre y durante ella se
verá si todo lo aprobado en San José no ha sido otro “telón de
fondo” para ocultar los inmensos problemas que tiene Iberoamérica
y si los principales aspectos aprobados y relacionados con el orden
social y la deuda han tenido pleno cumplimiento. |