ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



CORRUPCION: TRES PAISES INVESTIGAN SOBORNOS TAIWAN  

    Costa Rica, Nicaragua y Panamá, preocupados por la amplia corrupción que ha surgido como una especie de marabunta en la región y que en el primer país tiene encarcelados a dos ex presidentes, están decididos a prestar amplia cooperación a Taiwán para investigar la posibilidad de “malos manejos” en las ayudas que el gobierno del país asiático les ha destinado en los últimos años.  

    El Congreso taiwanés, dispuesto a terminar con una “situación que considera anómala” acordó el 22 de octubre de 2004 la suspensión inmediata de la ayuda enviada a Nicaragua, al tiempo que el propio presidente de este país, Enrique Bolaños, anunció la cooperación de su gobierno y el próximo desplazamiento a Taipei de una delegación oficial para “pedir disculpas por el mal uso” que el anterior ejecutivo presidido por Arnoldo Alemán hizo del dinero enviado.  

    Alemán, que presidió el gobierno entre 1997-2002, es uno de los nicaragüenses más corruptos, pues no solo como presidente del país sino cuando desempeñó el cargo de Alcalde de Managua cometió actos inmorales que le han valido una condena de 20 años de prisión por los delitos de “lavado de dinero, fraude, peculado y asociación ilícita para delinquir” y el mismo periodo de tiempo de inhabilitación para ocupar cargos públicos.  

    De acuerdo con los informes oficiales suministrados por el propio gobierno de Nicaragua, entre los años 1997 y 2003 el ejecutivo de Taiwán otorgó ayudas por un total de 178,1 millones de dólares y según investigaciones de la justicia del país centroamericano otras dos empresas taiwanesas también mandaron una amplia cantidad de dinero que pasaron a fondos de los corruptos.  

    Las investigaciones han demostrado que entre octubre de 2000 y enero de 2001, la “Fundación Democrática Nicaragüense” (FDN) que el corrupto ex presidente Alemán constituyó en Panamá con el único objetivo de “lavar dinero” recibió un total de 4,4 millones de dólares de las empresas asiáticas.  

    Para buscar engañar a la hacienda nicaragüense y a las autoridades gubernamentales, el FDN trasladó una cantidad de dinero a una cuenta en el Banco Central, que la justicia identificó como “Donación Taiwán” y con la cual “se simulaban fondos de la cooperación taiwanesa”, y luego fueron trasladados 2.163.175 dólares a cuentas del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), por el cual fueron candidatos a la Jefatura del Estado el detenido Alemán y el actual presidente, Enrique Bolaños.  

    La justicia de Nicaragua desconoce, por el momento, el paradero de otra cantidad apreciable de dinero que, posiblemente, está en poder de Arnoldo Alemán, quien por razones de salud se encuentra detenido en su residencia campestre, situada en el municipio El Crucero.  

    El Congreso de Taiwán, a instancia de la oposición, en vista de los continuos casos de corrupción que se están denunciando en Costa Rica aprobó una “congelación” de sus fondos destinados a esa nación y a Panamá, país en donde al parecer, por sus peculiares sistemas bancarios, se encuentran depositadas grandes cantidades del dinero enviado a los dos gobiernos como ayudas de cooperación.  

    También en Panamá, el gobierno presidido por Martín Torrijos, ganador de las elecciones de mayo pasado, inició una amplia investigación por presuntas irregularidades cometidas durante el régimen de la ex presidente Mireya de Moscoso por no menos de 70 millones de dólares, también donados por el ejecutivo de Taiwán.  

    Al parecer, la ex presidenta que entregó recientemente el poder a Torrijos, está comprometida con las transferencias realizadas por aquella cantidad a fundaciones de carácter privado que dirigen ex miembros de su gobierno y las que originalmente estaban destinadas a la ejecución de varias obras públicas.  

    Un diputado de Taipei, además, denunció el pasado 20 de octubre, que el presidente taiwanés, Chen Shuibian, había regalado a la ex mandataria, con motivo de su cumpleaños, un millón de dólares. Ante ello, el gobierno panameño respondió con la apertura de una nueva investigación contra quien gobernó el país del istmo entre 1999 y 2004.  

    En Costa Rica, el ex presidente Miguel Angel Rodríguez, que gobernó entre los años 1998-2002 y se encuentra en “arresto domiciliario” desde el pasado 16 de octubre, durante su mandato constituyó la empresa “Inversiones Denisse, S. A.” en la que se depositaron 400.000 dólares procedentes de la cooperación del gobierno de Taiwán.  

    La Fiscalía General de Costa Rica, que dirige el magistrado Francisco Dall`Anesse, adelanta una “amplia investigación” para saber por qué esa ayuda de cooperación fue ingresada en la empresa propiedad de Rodríguez que, además, está acusado, “y con pruebas contundentes” –según el Fiscal- de haber recibido otros 1,4 millones de dólares de parte de la corrupta firma francesa “Alcatel”.  

    Los 400.000 dólares engrosaron la cuenta corriente de la empresa “Inversiones Denisse procedente del gobierno de Taiwán, 200.000 dólares girados por el Ministerio de Asuntos Exteriores en el año 2001 y otros 200.000 consignados por la embajada del país asiático en Costa Rica en 2002. Rafael Sequeira gerente de la compañía creada por Rodríguez y amigo personal del ex presidente confirmó las denuncias del Canal 7 de televisión y del diario “La Nación” de San José sobre el recibo de esos 400.000 dólares.  

    Asimismo la Fiscalía sospecha que dos depósitos de 500.000 dólares, efectuados en 1999 en esa empresa propiedad de Alemán, fueron enviados por la compañía “Friendship Company” que, al parecer, podría estar vinculada al gobierno taiwanés.  

    Rodríguez, que sólo permaneció 17 días como Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), tras haber sido elegido por unanimidad de los 34 países miembros el 6 de junio pasado en la ciudad de Quito, en el marco de la XXXIV Asamblea General, renunció a este cargo a partir del 15 de octubre, del cual se había posesionado un mes antes.  

    Teniendo ya el carácter de Secretario General electo de la OEA, Rodríguez compareció a finales de junio ante una Comisión del Congreso costarricense que adelantaba una investigación relacionada con el financiamiento de las campañas electorales, en la que explicó el origen de 232.000 dólares que recibió en octubre de 2002.  

    Tal cantidad, provino presuntamente de contribuciones por 500.000 dólares hechas por empresas taiwanesas al Partido Unidad Socialcristiana (PUSC), que gobierna Costa Rica. Rodríguez dijo que recibió los 232.000 dólares porque correspondían a una deuda que ese grupo político tenía con él desde 1994 cuando se enfrentó por la presidencia al socialdemócrata José María Figueres, quien ganó las elecciones y gobernó Costa Rica durante los años 1994-1998.  

    Las investigaciones por quien resultó ser uno de los más corruptos dirigentes políticos del país centroamericano no cesan y también parece ser que recibió una buena cantidad de dólares procedentes de la donación de 4,8 millones que hizo el gobierno de Taiwán al ministerio de Relaciones Exteriores para realizar, presuntamente, proyectos de desarrollo turístico y económico que, al parecer, nunca se ejecutaron.  

    El ex Secretario General de la OEA se expone a ser condenado a no menos de 20 años de prisión y no fue remitido directamente a un establecimiento carcelario por razones de salud, aunque una vez que se celebren los juicios no podrá salvarse de ir a uno de ellos.  

    De todas maneras la alarma y las luces rojas se han encendido en América Central y en el resto de América Latina ante los numerosos casos de anomalías que han surgido últimamente, especialmente por parte de ex presidentes que en 1994, durante la primera Cumbre de Las Américas, firmaron un “Pacto contra la corrupción”.  

    Ahora sí que en esos países, como en los demás de la extensa región latinoamericana, se necesitan jueces honestos y capaces para acabar con esa inmoral y peligrosa  plaga y que les permita poner a buen recaudo a quienes delinquen y que a pesar de sus altas responsabilidades, se dejan sobornar y corromper.

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