ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



COSTA RICA: A LA CARCEL OTRO EX PRESIDENTE CORRUPTO  

    Uno de los países que aparecía en América Latina como ejemplo de democracia y honestidad, Costa Rica, está destapando en cadena los actos corruptos de sus más recientes Jefes de Estado, y a la inmoralidad de Miguel Angel Rodríguez (1998-2002) que se encuentra en “arresto domiciliario” se unió Rafael Angel Calderón Fournier (1990-1994) detenido en una cárcel de la Fiscalía el 21 de octubre de 2004.  

    Los dos han sido acusados por la justicia costarricense, con “pruebas contundentes”, de haber participado directamente en casos de corrupción y de recibir sobornos mientras ejercían sus cargos. Es la evidencia del desmoronamiento moral en que ha caído una parte de la clase política costarricense y directivos de empresas nacionales e internacionales.  

    Calderón fue encarcelado por el denominado “caso Finlandia” acusado de los delitos de enriquecimiento ilícito, cohecho propio y asociación ilícita y su detención obedeció a la petición de la Fiscalía de Delitos Económicos (FDE) por haber recibido no menos de 450.000 dólares, que le fueron ingresados en una cuenta de un banco en Panamá.  

    El “escándalo Finlandia” se relaciona, según la FDE, con un préstamo de 39,9 millones de dólares que el gobierno finlandés otorgó para comprar equipos médicos a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y durante la cual se pagaron comisiones superiores a los ocho millones de dólares que tuvieron como destinatarios al entonces presidente Calderón Fournier, otros funcionarios y políticos y a empresarios locales.  

    Calderón fue interrogado el miércoles 21 durante una audiencia celebrada en la Fiscalía de Delitos Económicos tras haber sido acusado por su amigo Eliseo Vargas, ex presidente de la CCSS, de haber recibido el soborno. De inmediato se dictó la orden de detención porque sus aclaraciones no fueron satisfactorias.  

    Vargas, quien se encuentra en prisión y está calificado por la FDE de ser el “cerebro” de la  “sucia operación de soborno”, denunció, además del ex presidente Calderón, al presidente ejecutivo de la Corporación Fischel, Walter Rieche, entidad que fue intermediaria entre Finlandia y la CCSS para la adquisición de los equipos médicos; a Gerardo Bolaños, ex directivo del Seguro Social y ex diputado perteneciente al mismo partido político que el ex mandatario, y al abogado Randal Vargas. Todos se encuentran detenidos.  

    Como ya lo hizo Rodríguez, que se vio obligado a renunciar al cargo de Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), tras 17 días de gestión, Calderón se declaró “inocente”, y ante la FDE afirmó que “no he cometido ningún delito. En caso de juicio, confío en que sea justo”. También su abogado Gonzalo Castellón dijo que “es inocente”, como siempre lo hacen todos los abogados que defienden a delincuentes, así sean como estos, de “cuello blanco”.  

    De 55 años, Calderón admitió haber “recibido 450.000 dólares”, indicando que “provinieron de un asunto de mi vida privada, por actividades lícitas”. La FDE, por el contrario, sostiene que “formaron parte de actividades ilícitas, pues correspondieron a un soborno”. El ex presidente, de todas formas, depositó esa cantidad de dólares en una cuenta de la Fiscalía, para tratar de “aminorar la acusación”, según dijeron portavoces de la justicia costarricense.  

    Rodríguez y Calderón, comprometidos en casos de corrupción, también se identificaron en algo: antes de ingresar en la prisión de la Fiscalía, sufrieron “desmayos” y problemas médicos. El primero, alta hipertensión –el 16 de octubre-, y el segundo, un  sangrado digestivo, de los cuales lograron recuperarse.  

    Al ex presidente Rodríguez se le acumulan varios delitos y está acusado por el Fiscal General, Francisco Dall`Anesse, de corrupción, cohecho y enriquecimiento ilícito, por haber aceptado sobornos de las multinacionales francesa Alcatel (1.4 millones de dólares), española Inabensa Abengoa (100.000 dólares), del gobierno de Taiwán y de empresas privadas del mismo país que pagaron 1.4 millones de dólares, para repartir entre varias personas.  

    Honduras, otro país centroamericano, en donde la corrupta multinacional francesa Alcatel tiene también contratos de telefonía móvil, adelantará a través de la Fiscalía General y por orden directa del Jefe del Estado, Ricardo Maduro, una investigación amplia para saber si ha sobornado a funcionarios.  

    Maduro ordenó el pasado 16 de octubre que la justicia hondureña revise todos los contratos firmados por Alcatel para prestar servicios de telefonía, tras comprobarse los sobornos que realizó en Costa Rica y sospechar que también en su país puede haber gente que se haya beneficiado con la acción corrupta de la empresa gala.  

    La Empresa Hondureña de Telecomunicaciones (HONDUTEL), por su parte, está segura que la “mano corrupta” de Alcatel no llegó hasta ella en los contratos firmados e, incluso, pagó un aviso en un diario de Tegucigalpa para señalar que “lo que sucedió en Costa Rica fue evitado con tiempo por la actual administración de Hondutel y por decisión del Presidente de la República”, no obstante lo cual Maduro ordenó continuar el proceso investigativo.  

    “Nos parece que es absolutamente necesario seguir adelante con las investigaciones en el caso de Honduras de las empresas que han hecho ventas al Estado, como en el caso de Alcatel”, declaró el presidente al diario “El Nuevo Herald”, y a la vez anunció haberse reunido con el Fiscal General, Ovidio Navarro, para solicitarle que la justicia emprendiese de inmediato la investigación correspondiente.  

    El Jefe del Estado hondureño, durante una conferencia de prensa celebrada el 18 de octubre dijo que Honduras “es el único país de Centroamérica en el que las compras de todas las licitaciones en materia de telecomunicaciones las hace el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)”.  

    El gobierno hondureño también encargó hace varios meses a la empresa estadounidense Price Waterhouse de vigilar todas las operaciones financieras con el objeto “garantizar la transparencia de las contrataciones del Estado”, y el mandatario señaló que le pedirá ahora que “haga un reporte, que será publico”, sobre la posibilidad de sobornos por parte de Alcatel, multinacional que, por fortuna, ha quedado “bajo sospecha” en América Central, con lo que disminuye su influencia corrupta en esta región.  

    Fue rotundo el mandatario cuando describió la manera sucia como se realizan esos actos de corruptela y declaró a los periodistas que “cuando las contrataciones son hechas a través del Estado, siempre intervienen la amistad, el compadrazgo, la influencia política, etc. Entonces a mí me parece que para todos los hondureños, para todos los gobiernos, para todos los partidos políticos  y para la imagen de Honduras es conveniente que las contrataciones sigan en el PNUD”.  

    Los gobiernos de América Latina, muchos de los cuales están señalados como principales sospechosos de aceptar sobornos, deben seguir el ejemplo del Ejecutivo de Honduras y ordenar, como lo hizo el presidente Ricardo Maduro, las correspondientes investigaciones para conocer si Alcatel y multinacionales de Estados Unidos, Alemania, España, Francia, Canadá, Japón, Rusia, China y Holanda, entre otras, han estado involucradas en delitos similares.  

    Generalmente, las multinacionales dedicadas a las comunicaciones, obras públicas, armamento y maquinaria, son las que utilizan inmoralmente las tácticas del soborno y de la corrupción para garantizarse suculentos contratos y en América Latina compran, con facilidad, no solo a presidentes, ministros y otros funcionarios sino a empresarios, aunque generalmente sus anzuelos están dirigidos a cazar personas vinculadas con el sector público, en donde encuentran un terreno propicio para sus fechorías. Y eso es lo que debe evitarse y castigarse severamente.

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