ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



ORIENTE MEDIO: DESAFIO TERRORISTA HAMAS A RETIRO ISRAEL

Las sanguinarias Brigadas de Azedin al Kassam, brazo armado de la banda terrorista “Hamás”, apoyada por el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), reiteraron que no desean la paz en la martirizada zona de Oriente Medio y lanzaron el 16 de octubre de 2004 un nuevo desafío al gobierno de Israel, al anunciar este su disposición para terminar la operación “Días de Penitencia”.

Los terroristas de Hamás volvieron a amenazar con seguir su campaña de lanzar contra los israelíes –militares y civiles- que viven en los asentamientos de la Franja de Gaza, los cohetes “Kasam”, una carga explosiva de 5 kilos y que puede alcanzar un objetivo de 10 kilómetros.

Precisamente, el lanzamiento de esos cohetes fue lo que originó la ofensiva militar israelí, iniciada el 29 de septiembre pasado y durante la cual han muerto, al menos, 111 palestinos, entre ellos 30 niños y numerosas casas quedaron destruidas en el Norte de Gaza.

El terrorista Ismail Haniye, jefe de Hamás en la Franja de Gaza, había anunciado el pasado 2 de octubre, a través de un comunicado, que la banda estaba “dispuesta a interrumpir el lanzamiento de cohetes “Kasam” (o Qasam, como ella los denomina), si Israel pone fin a sus invasiones y agresiones contra los palestinos”.

El gobierno israelí anunció el 17 de octubre su disposición para retirarse de la zona y acabar con su operación militar, todo ello sujeto a que los terroristas de Hamás tampoco continuaran con sus acciones criminales.

Precisamente la operación “Días de Penitencia” se puso en marcha debido al asesinato en el campamento de Jabaliya, de la localidad de Sderot de dos niños israelíes de dos y cuatro años, alcanzados por un cohete “Kasam”, que los terroristas lanzaron desde la Franja de Gaza.

Fuentes del ejército de Israel dijeron a la prensa que desde el comienzo de la operación militar en la Franja de Gaza, la banda
terrorista Hamás ha lanzado no menos de 18 cohetes, fracasando en su intento por “asesinar a más israelíes”.

Esta es, apenas, una mínima cifra de los lanzamientos de Hamás, porque sus terroristas han lanzado en los últimos cuatro años no menos de “450 de esos misiles contra objetivos israelíes y han matado con estos proyectiles a cinco israelíes”, entre ellos tres niños, una mujer y un hombre, según un informe del ejército hebreo. 

Hamás, a través del portavoz Fathu Hamad, en un nuevo desafío, calificó el 17 de octubre, como “una derrota seria para el enemigo porque no pudo lograr su objetivo de frenar el lanzamiento de misiles `Kasam” el fin de la operación del ejército hebreo ordenada por el Primer Ministro israelí, Ariel Sharon, y se adjudicó también el lanzamiento de varios morteros contra un bloque de asentamientos judíos en el sur de la Franja de Gaza.

En un comunicado, la organización terrorista afirmó que lanzó tres granadas de morteros contra el asentamiento de Ganei Tal, cercana a la ciudad palestina de Jan Yunis y otras cuatro contra el vecino Neve Dekelin, y anunció que seguirá esa acción “hasta que el enemigo deje nuestras benditas tierras”. 

Precisamente la Unión Europea, la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el propio gobierno de Estados Unidos, su principal aliado, habían solicitado al Israel poner fin a la operación “Días de Penitencia” para tratar de encontrar soluciones pacíficas a través del
diálogo.

Es bien sabido, sin embargo, que los palestinos, y especialmente las tres organizaciones terroristas que sustentan al gobierno presidido por Yaser Arafat, no desean la paz porque esta acabaría definitivamente con sus acciones criminales. Esto queda demostrado con el incendiario comunicado expedido el domingo 16 de octubre.

Por otra parte, el pasado 11 de octubre en su reunión de Luxemburgo, la Unión Europea (UE) a través del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores aprobó un “plan de acción”, cuyo borrador deberá elaborar el español Javier Solana, Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, que deberán ratificar los Jefes de Estado y de Gobierno
de los “25” durante la Cumbre que celebrarán en Bruselas el próximo 5 de noviembre y el cual está orientado a promover con mayor intensidad la paz entre israelíes y palestinos.

Esta nueva iniciativa de la UE surgió debido al fracaso del plan de paz conocido como “Hoja de Ruta” – acordado por Estados Unidos, Rusia, la propia UE y la Organización de Naciones Unidas- que israelíes y palestinos recibieron el 30 de abril de 2003 con el compromiso de
ponerlo en práctica para terminar en el año 2005 con la creación del Estado de Palestina y la delimitación de la frontera entre ambos países; sin embargo, ni siquiera la primera de las tres fases que contempla el plan ha sido puesta en marcha. 

Sharon, a pesar del interés expresado por seguir adelante con el plan de desmantelamiento de 21 asentamientos judíos en la Franja de Gaza y otros cuatro situados en el norte de Cisjordania, está encontrando obstáculos en su país y dentro de su propio Partido Político “Likud”, que no ven con “buenos ojos” esa medida, aunque algunas encuestas señalan que el 65 por ciento de sus compatriotas está de acuerdo con él.

Este partido ha reclamado a su líder que sean los propios israelíes, por medio de un referendo, los que decidan ese plan y están presionando intensamente a Sharon que, sin embargo, no está de acuerdo para convocar la consulta, por considerarla una “maniobra dilatoria de los sectores radicales que tratan de retrasar la retirada del ejército prevista para
el mes de mayo próximo”.

El Primer Ministro está dispuesto a llevar, como lo previó hace semanas, ese plan a la consideración del Parlamento, el próximo 25 de octubre, pero con ello, de todas maneras, se adentrará en un laberinto, porque sólo tiene tres opciones válidas: 1-gana la votación; 2- convoca un referendo y, 3- se ve obligado a convocar elecciones anticipadas.

Hasta ahora el Partido Socialista, que ha manifestado estar de acuerdo para alcanzar la paz con los palestinos, no se ha pronunciado oficialmente si apoyará a Sharon en el Parlamento o si lo dejará sólo para que pierda y se vea obligado a convocar esos anticipados comicios que le pueda deparar la victoria al partido que lidera Simon Peres.

De todas formas Israel se encuentra siempre en la mira del mundo y son muchos los países, ya no sólo los árabes, y la propia ONU, quienes acosan al gobierno de Sharon para que deje sus acciones militares contra los palestinos. 

Sin embargo, no presionan con la misma constancia al gobierno que preside Arafat y maneja el Primer Ministro, Ahmed Qureau (“Abú Alá”), para que los miembros de Hamás, Yihad Islámica y las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa –brazo armado de Al Fatah, el partido que dirige el “rais”-, dejen sus acciones terroristas y también contribuyan a la paz.

La actual situación que se vive en esa región del Oriente Medio no deja vislumbrar, siquiera, una solución a corto o mediano plazo, porque las posiciones de ambas partes están muy radicalizadas, pero se considera que si los palestinos dejan el terrorismo, Israel no tendrá
nuevos argumentos para desarrollar sus acciones bélicas. Para alcanzar la paz se requiere, cuando menos, del interés de unos y otros o la situación seguirá siendo dramática e, infortunadamente, muy sangrienta.

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