|
ORIENTE
MEDIO: DESAFIO TERRORISTA HAMAS A RETIRO ISRAEL
Las sanguinarias Brigadas de Azedin al Kassam, brazo armado de la banda
terrorista “Hamás”, apoyada por el gobierno de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), reiteraron que no desean la paz en la
martirizada zona de Oriente Medio y lanzaron el 16 de octubre de 2004 un
nuevo desafío al gobierno de Israel, al anunciar este su disposición
para terminar la operación “Días de Penitencia”.
Los terroristas de Hamás volvieron a amenazar con seguir su campaña de
lanzar contra los israelíes –militares y civiles- que viven en los
asentamientos de la Franja de Gaza, los cohetes “Kasam”, una carga
explosiva de 5 kilos y que puede alcanzar un objetivo de 10 kilómetros.
Precisamente, el lanzamiento de esos cohetes fue lo que originó la
ofensiva militar israelí, iniciada el 29 de septiembre pasado y durante
la cual han muerto, al menos, 111 palestinos, entre ellos 30 niños y
numerosas casas quedaron destruidas en el Norte de Gaza.
El terrorista Ismail Haniye, jefe de Hamás en la Franja de Gaza, había
anunciado el pasado 2 de octubre, a través de un comunicado, que la
banda estaba “dispuesta a interrumpir el lanzamiento de cohetes
“Kasam” (o Qasam, como ella los denomina), si Israel pone fin a sus
invasiones y agresiones contra los palestinos”.
El gobierno israelí anunció el 17 de octubre su disposición para
retirarse de la zona y acabar con su operación militar, todo ello
sujeto a que los terroristas de Hamás tampoco continuaran con sus
acciones criminales.
Precisamente la operación “Días de Penitencia” se puso en marcha
debido al asesinato en el campamento de Jabaliya, de la localidad de
Sderot de dos niños israelíes de dos y cuatro años, alcanzados por un
cohete “Kasam”, que los terroristas lanzaron desde la Franja de Gaza.
Fuentes del ejército de Israel dijeron a la prensa que desde el
comienzo de la operación militar en la Franja de Gaza, la banda
terrorista Hamás ha lanzado no menos de 18 cohetes, fracasando en su
intento por “asesinar a más israelíes”.
Esta es, apenas, una mínima cifra de los lanzamientos de Hamás, porque
sus terroristas han lanzado en los últimos cuatro años no menos de
“450 de esos misiles contra objetivos israelíes y han matado con
estos proyectiles a cinco israelíes”, entre ellos tres niños, una
mujer y un hombre, según un informe del ejército hebreo.
Hamás, a través del portavoz Fathu Hamad, en un nuevo desafío,
calificó el 17 de octubre, como “una derrota seria para el enemigo
porque no pudo lograr su objetivo de frenar el lanzamiento de misiles `Kasam”
el fin de la operación del ejército hebreo ordenada por el Primer
Ministro israelí, Ariel Sharon, y se adjudicó también el lanzamiento
de varios morteros contra un bloque de asentamientos judíos en el sur
de la Franja de Gaza.
En un comunicado, la organización terrorista afirmó que lanzó tres
granadas de morteros contra el asentamiento de Ganei Tal, cercana a la
ciudad palestina de Jan Yunis y otras cuatro contra el vecino Neve
Dekelin, y anunció que seguirá esa acción “hasta que el enemigo
deje nuestras benditas tierras”.
Precisamente la Unión Europea, la Organización de Naciones Unidas
(ONU) y el propio gobierno de Estados Unidos, su principal aliado,
habían solicitado al Israel poner fin a la operación “Días de
Penitencia” para tratar de encontrar soluciones pacíficas a través
del
diálogo.
Es bien sabido, sin embargo, que los palestinos, y especialmente las
tres organizaciones terroristas que sustentan al gobierno presidido por
Yaser Arafat, no desean la paz porque esta acabaría definitivamente con
sus acciones criminales. Esto queda demostrado con el incendiario
comunicado expedido el domingo 16 de octubre.
Por otra parte, el pasado 11 de octubre en su reunión de Luxemburgo, la
Unión Europea (UE) a través del Consejo de Ministros de Asuntos
Exteriores aprobó un “plan de acción”, cuyo borrador deberá
elaborar el español Javier Solana, Alto Representante para la Política
Exterior y de Seguridad Común, que deberán ratificar los Jefes de
Estado y de Gobierno
de los “25” durante la Cumbre que celebrarán en Bruselas el
próximo 5 de noviembre y el cual está orientado a promover con mayor
intensidad la paz entre israelíes y palestinos.
Esta nueva iniciativa de la UE surgió debido al fracaso del plan de paz
conocido como “Hoja de Ruta” – acordado por Estados Unidos, Rusia,
la propia UE y la Organización de Naciones Unidas- que israelíes y
palestinos recibieron el 30 de abril de 2003 con el compromiso de
ponerlo en práctica para terminar en el año 2005 con la creación del
Estado de Palestina y la delimitación de la frontera entre ambos
países; sin embargo, ni siquiera la primera de las tres fases que
contempla el plan ha sido puesta en marcha.
Sharon, a pesar del interés expresado por seguir adelante con el plan
de desmantelamiento de 21 asentamientos judíos en la Franja de Gaza y
otros cuatro situados en el norte de Cisjordania, está encontrando
obstáculos en su país y dentro de su propio Partido Político “Likud”,
que no ven con “buenos ojos” esa medida, aunque algunas encuestas
señalan que el 65 por ciento de sus compatriotas está de acuerdo con
él.
Este partido ha reclamado a su líder que sean los propios israelíes,
por medio de un referendo, los que decidan ese plan y están presionando
intensamente a Sharon que, sin embargo, no está de acuerdo para
convocar la consulta, por considerarla una “maniobra dilatoria de los
sectores radicales que tratan de retrasar la retirada del ejército
prevista para
el mes de mayo próximo”.
El Primer Ministro está dispuesto a llevar, como lo previó hace
semanas, ese plan a la consideración del Parlamento, el próximo 25 de
octubre, pero con ello, de todas maneras, se adentrará en un laberinto,
porque sólo tiene tres opciones válidas: 1-gana la votación; 2-
convoca un referendo y, 3- se ve obligado a convocar elecciones
anticipadas.
Hasta ahora el Partido Socialista, que ha manifestado estar de acuerdo
para alcanzar la paz con los palestinos, no se ha pronunciado
oficialmente si apoyará a Sharon en el Parlamento o si lo dejará sólo
para que pierda y se vea obligado a convocar esos anticipados comicios
que le pueda deparar la victoria al partido que lidera Simon Peres.
De todas formas Israel se encuentra siempre en la mira del mundo y son
muchos los países, ya no sólo los árabes, y la propia ONU, quienes
acosan al gobierno de Sharon para que deje sus acciones militares contra
los palestinos.
Sin embargo, no presionan con la misma constancia al gobierno que
preside Arafat y maneja el Primer Ministro, Ahmed Qureau (“Abú
Alá”), para que los miembros de Hamás, Yihad Islámica y las
Brigadas de los Mártires de Al Aqsa –brazo armado de Al Fatah, el
partido que dirige el “rais”-, dejen sus acciones terroristas y
también contribuyan a la paz.
La actual situación que se vive en esa región del Oriente Medio no
deja vislumbrar, siquiera, una solución a corto o mediano plazo, porque
las posiciones de ambas partes están muy radicalizadas, pero se
considera que si los palestinos dejan el terrorismo, Israel no tendrá
nuevos argumentos para desarrollar sus acciones bélicas. Para alcanzar
la paz se requiere, cuando menos, del interés de unos y otros o la
situación seguirá siendo dramática e, infortunadamente, muy
sangrienta.
|