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FMI: PRECIO PETROLEO REBAJARA
CRECIMIENTO MUNDIAL
La inestabilidad en el precio del petróleo, que ha continuado su
escalada alcista, significará que el crecimiento de la economía
mundial durante el año 2005 se rebajará en no menos de 0.7 por ciento,
de acuerdo con el pronóstico elaborado por el Fondo Monetario
Internacional
(FMI), y que este organismo divulgó el 28 de septiembre de 2004 en
Washington.
El organismo crediticio, al mismo tiempo, lanzó una alerta especial
sobre el impacto que tendrá el alto precio del vital “oro negro” y
en el informe semestral titulado “Perspectivas Económicas
Mundiales” que su Director-Gerente, el ex ministro y ex vicepresidente
económico español Rodrigo Rato presentó ante la asamblea anual del
FMI y el Banco Mundial
(BM), indicó que el crecimiento mundial alcanzará a un 4,3 por ciento,
inferior al 5 por ciento pronosticado.
Según Rato, “el número de barriles que se pueden producir, frente a
lo que se produce de hecho, es el menor en los últimos años, si no el
menor en la historia”, y el estrecho margen entre el consumo y la
producción posible explica “la extraordinaria subida” del
petróleo, que
ha llegado a los 51,30 dólares por barril en Estados Unidos, mientras
en Europa alcanzó ya a 47,41 dólares.
El petróleo es un combustible de “primera necesidad” en el mundo,
que al encarecerse origina amplios trastornos en las economías de
países desarrollados y en vía de desarrollo y tiene una mayor
incidencia en los más pobres, porque trastoca totalmente los índice de
precios al consumo por el aumento de todos los productos, especialmente
agrícolas, y los
transportes.
La repercusión por el alza del petróleo en los aumentos de la
inflación están estimados para el próximo año en un 0,3 por ciento
puntos porcentuales en Estados Unidos, de 0,6 puntos en América Latina,
del 0,2 a 0,3 en Europa y un 0,5 en Asia, alcanzando hasta el 0,6 en
África.
Para Rato, los “esperados aumentos de producción durante este año y
el siguiente en países de la Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEP) serán devorados por el previsible incremento de la
demanda, mientras que el bombeo en naciones que no pertenecen a este
cartel podría disminuir”, con la cual las perspectivas económicas
continuarán siendo bastante desfavorables.
El crecimiento mundial se rebaja en 0,3 puntos porcentuales, según los
cálculos del FMI, si el valor del crudo tiene un incremento de cinco
dólares durante un año.
No obstante en Europa existen cálculos más optimistas y se considera
que el crecimiento en la “zona euro” en vez del 1,7 por ciento
pronosticado para 2004 alcanzará al 2 por ciento y que este mismo
porcentaje se registrará el año próximo, aunque según el Comisario
de
Asuntos Monetarios de la Unión, el español Joaquín Almunia, “salvo
que se acelere la actividad económica, se tardará mucho en cerrar la
diferencia entre capacidad real y potencial de la economía”, lo que
ocasionará que la creación de empleo será lenta.
El economista jefe del FMI, Raghuram Rajan, durante una conferencia de
prensa en la capital estadounidense, señaló que “los países en
desarrollo son más susceptibles a sufrir consecuencias inflacionarias
porque su Producto Interior Bruto (PIB) es más sensible a la energía y
porque sus Bancos Centrales tienen menor credibilidad sobre (el control
de) la inflación”.
La mayor demanda interna a lo largo de los nueve primeros meses de 2004
ha facilitado, de acuerdo con el informe del FMI, una fuerte
recuperación de las economías latinoamericanas. “Han tenido
–señaló- un buen comportamiento”.
“Ese incremento se apoya en condiciones monetarias más favorables en
la mayoría de los países y un aumento de la confianza”, al igual que
“la robusta expansión global fortalecida por la creciente
participación del comercio en el PIB”, añadió el organismo
monetario mundial.
El pasado 31 de mayo en el informe anual correspondiente a 2003, dado a
conocer en Santiago de Chile, la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe (CEPAL) afirmó que durante el presente año “la
economía regional crecerá un 4 por ciento, tras seis años continuos
de recesión”, gracias al “buen comportamiento del sector
exportador” en varios países, “debido en buena parte a los mejores
precios del petróleo y a los productos minerales porque las
cotizaciones podrían subir alrededor del 50 por ciento”, lo cual
corrobora el informe semestral del FMI, aunque este calcula el
crecimiento en un 4,6 por ciento.
Para esta institución, las “reformas que (los países
latinoamericanos) han empezado a poner en marcha han comenzado ya a
pagar dividendos”, aunque aclaró por intermedio de Rajan, que el
crecimiento económico de la región “nunca ha sido el problema, el
problema ha sido hacer ese crecimiento sostenible”.
El Producto Interior Bruto latinoamericano y del Caribe que tuvo en 2001
una disminución de 0,1 por ciento, creció en 2003 hasta el 1,8, en el
presente año llegará al 4,6 y se incrementará en otro 3,6 por ciento
durante 2005.
El economista jefe del FMI advirtió que “los precios más altos del
petróleo favorecen a los mayores exportadores de la región (Venezuela,
el primero que es, a su vez, el quinto exportador mundial), Ecuador,
México y Colombia, pero perjudican a los importadores del crudo,
especialmente los países de América Central, a República Dominicana y
a Uruguay”.
La pobreza, que afecta al 44 por ciento de la población latinoamericana
y del caribe, deberá obligar a los gobiernos de la región a “tomar
medidas que los lleve a un crecimiento de sus
economías”, según dijo el ex ministro uruguayo de Relaciones
Exteriores y presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
Enrique Iglesias.
El ejecutivo del BID considera que la solución a todos los temas
sociales regionales pasa por el mayor crecimiento de las economías
porque “si las cosas continúan con este ritmo de crecimiento que
tenemos, no vamos a cumplir con la meta del milenio de bajar a la mitad
en el 2015 la pobreza”.
Respecto a Europa, el informe del tercer trimestre del año, dado a
conocer en Bruselas, que incluye a los 12 países de la “zona euro”,
señaló que la expansión “ha sido superior a lo esperado” y que la
“tasa de crecimiento se está acercando progresivamente al potencial
de
crecimiento real”. De seguir esta tendencia, y así lo espera la
Unión Europea (UE), el crecimiento del PIB será del 2 por ciento, tres
décimas por encima del 1,7 que se calculaba en el primer trimestre de
2004.
No obstante esas buenas perspectivas de progresión económica, sobre
esta surge la incertidumbre por la elevación de los precios del
petróleo, que tendrá efectos negativos en el consumo como en la
producción. Y además, se añadirá otro problema: la amplia subida que
está experimentado el precio del gas natural, un cuerpo gaseoso
utilizado principalmente en la calefacción y también indispensable en
su consumo, máxime cuando se acerca en el hemisferio norte la estación
invernal.
Todos los gobiernos, sin excepción, deberán hacer los mayores
esfuerzos para cimentar lo mejor posible sus economías en este último
trimestre del año, teniendo muy en cuenta que gas y petróleo se han
unido, con su escalada de precios, a la “campaña de la carestía” y
que
los presupuestos calculados para 2004 y muchos para el año próximo se
quedarán, en la mayoría de los casos, cortos y muy debilitados.
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