ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



POBLACION MUNDIAL NO CRECERA EN EUROPA 

A lo largo de las próximas cuatro décadas continuará el crecimiento de la población mundial con excepción de Europa, de acuerdo con un informe oficial de Population Reference Bureau (PTB), una organización privada de estudios demográficos, que lo dio a conocer en Washington el pasado 17 de agosto de 2004, a través del autor del mismo, Carl Haub. 

En la actualidad la población mundial alcanza a 6.396 millones de personas, dijo en su informe anual el PTB, de los cuales 5.190 millones habitan en los países conocidos como “menos desarrollados”, mientras otros 1.206 millones viven en los “más desarrollados”, una diferencia muy notable que, a su vez, demuestra inequívocamente, el por qué de las enormes diferencias que existen entre uno y otro mundo.

Tres de los principales países europeos, Alemania, Italia y Rusia, perderán una apreciable cantidad de población hacia la mitad del actual siglo, mientras en otros como Francia, España, Portugal, República Checa, Polonia, Hungría y Holanda, la disminución de habitantes será menor, aunque muy significativa.

Europa es el continente que, según todos los estudios realizados últimamente tiene “negras perspectivas” en lo que se refiere a su población, porque el 9 de diciembre de 2003 un informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), dado a conocer en Nueva York,
también señaló que de los 728 millones de habitantes censados en el año 2000 se pasará en 300 años a la “pobre cifra” de 90 millones.

España será dentro de dos siglos uno de los países más afectados con ese descenso, pues de sus actuales 41 millones de habitantes pasaría a contar solamente con 617.000 en el año 2.300, indicó el informe realizado por la División de Población del Departamento de Asuntos
Económicos y Sociales de la ONU (DESA).

Este informe del DESA dice que el cálculo se basa en un “diferente índice de fecundidad” y la presunción que la “esperanza de vida va en aumento y la mortalidad decrece, lo que conlleva un envejecimiento de la población” en el Viejo Continente.

La tendencia a la baja cambiaría, según los expertos de la ONU, si los gobiernos de los países europeos adoptan varias medidas socio-laborales y sanitarias y ofrecieran, además, incentivos económicos a las parejas para que se decidan a tener hijos en cantidades
suficientes que permitan superar “el cada vez más preocupante envejecimiento de la población”.

Para la ONU, en Italia existen unos “paupérrimos” niveles de fecundidad, que “son los más bajos de la región”. En el mundo, el nivel de fertilidad está actualmente establecido en 2,7 hijos por mujer, “una cifra muy lejana en Europa”, y por esa causa el “viejo continente” está
señalado con un “dedo acusador”.

En la actualidad, según el informe del PRB, los diez países más poblados de la tierra son China, India, Estados Unidos, Indonesia, Brasil, Pakistán, Rusia, Bangladesh, Nigeria y Japón, país este último que en los próximos 45 años perderá un 20 por ciento de su población.

No obstante, este orden cambiará hacia el 2050, y según el informe del PRB, los diez países más poblados por esa fecha serán, India, China, Estados Unidos, Indonesia, Nigeria, Pakistán, Bangladesh, Brasil, República del Congo y Etiopía.

Estados Unidos, dentro de los países industrializados constituirá en la primera mitad del siglo XXI una excepción porque su población seguirá creciendo, principalmente debido a la inmigración, y registrará un aumento equivalente al 43 por ciento, pasando de los 293 millones actuales a cerca de 420 millones en el año 2050.

El continente americano será uno de los que mayor crecimiento de población registre, pues según el informe del PRB, América del Norte pasará de los actuales 326 millones a 457 millones de seres humanos en 2050, y la de América Latina crecerá desde 549 millones, según el censo actual, a 778 millones. La población de esta región tiene una tasa de
natalidad de 22 por cada 1.000 habitantes.

Esa diferencia de crecimiento y de descenso es originada, dice el informe, porque “el uso de planificación familiar se está generalizando más en los países en desarrollo para que las mujeres eviten los embarazos no deseados y bajen las tasas de natalidad”, dijo Carl Haub.

El autor del informe añadió que “un prerrequisito claro es la disponibilidad de anticonceptivos modernos para las parejas que tengan el conocimiento y el deseo de usarlos”, a la vez que indicó que entre las regiones en vía de desarrollo, América Latina y el Caribe “están al
frente del uso de anticonceptivos”, pues el 70 por ciento de las mujeres casadas con edades comprendidas entre 15 y 49 años “usan algún método de prevención de embarazos, y el 62 por ciento usa métodos modernos (médicos)”.

También en Asia, expresó Haub, con la excepción de China, “el 51 por ciento de las mujeres en la misma categoría usa algún método anticonceptivo, y el 43 por ciento emplea anticonceptivos modernos”, pero en el África subsahariana, únicamente el 21 por ciento de las mujeres casadas con edades entre los 15 y 49 años emplea algún “método anticonceptivo, y apenas el 14 por ciento usa sistemas modernos”.

La mortalidad infantil, señaló el autor del informe, está principalmente originada en esas regiones por “la falta de asistencia prenatal y posnatal, como resultado de la carencia de clínicas y profesionales capacitados”, y debido al “hecho de que persisten las altas tasas de mortalidad en muchos países, sin embargo, oculta el hecho que ha habido progresos reales en otras partes”.

La tasa de mortalidad infantil (bebés de menos de un año de edad) es en América Latina y el Caribe de 29 por cada 1.000 nacimientos vivos; en Asia asciende a 54, en África a 90 y en Europa y América del Norte de 7 por cada 1.000 habitantes, de acuerdo con el informe del PRB.

En Latinoamérica y el Caribe no existe el problema del gran envejecimiento de la población, como se registra en Europa, porque únicamente el 6 por ciento de su población supera los 65 años, mientras el 32 por ciento tiene menos de 15 años y las expectativas de vida son
de 75 años para las mujeres y de 69 años para los hombres, indicó el informe.

Mientras tanto, en el informe de la ONU de diciembre pasado, se señaló que “las trabas laborales que sufren las mujeres embarazadas en la Unión Europea constituyen también uno de los mayores problemas”, por lo que pidió a los gobiernos una reforma urgente de las leyes para evitar las discriminaciones y, sobre todo, “para que ellas se decidan a tener hijos”, sin que “ello incida negativamente, como ocurre actualmente en una gran mayoría de los países europeos en sus trabajos y en sus profesiones”.

Ante estos informes realizados con seriedad y profesionalismo, son los gobiernos los que tienen que efectuar la siguiente jugada y, sobre todo los de Europa, para adaptar sus legislaciones a la situación que se registra actualmente. Las leyes nunca pueden ser inamovibles porque se necesita, con urgencia, aumentar los niveles de fecundidad a través de
la planificación adecuada de políticas económicas, sociales y medio ambientales.

Las cifras que se barajan para España no son muy alentadoras, pues para el año 2010 la población podría bajar hasta los 29 millones, aunque podría registrarse luego una “tendencia ascendente y se llegaría, probablemente, a los 32 millones en 300 años”, según el informe de la ONU. 

Portada - Indice