ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



ESPECIES MARINAS CON RIESGO EXTINCION POR ACIDEZ OCEANOS 

El amplio aumento del grado de acidez de los océanos en todo el mundo está incrementando el riesgo de desaparición de numerosas especies marinas, debido a que los grandes mares están absorbiendo una cantidad sin precedentes de dióxido de carbono (CO2). 

Las principales especies que pueden sufrir nefastas consecuencias son las que contienen carbonato cálcico, como los corales, moluscos, crustáceos y fitoplancton, según los resultados de los trabajos de investigación presentados el 16 de julio de 2004 en la sede de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en París. 

Durante un coloquio organizado por la Comisión Oceanográfica Intergubernamental (COI) de la UNESCO y el Comité Científico de Investigaciones Oceánicas (SCOR) del Consejo Internacional para la Ciencia, se informó que la alteración del grado de acidez “podría trastocar las redes tróficas marinas y alterar la composición biológica, geológica y química de los océanos de una forma, por ahora, ininteligible e imprevisible”. 

Científicos de los organismos oceanográficos más importantes del mundo examinaron durante el coloquio la forma como los océanos pueden verse afectados por esos altos niveles de dióxido de carbono atmosférico con el objeto de determinar las prioridades en materia de investigación para conocer las repercusiones de este fenómeno en el futuro. 

Igualmente fueron examinadas las posibles repercusiones en el medio ambiente de los proyectos encaminados a utilizar el océano para “capturar el excedente de CO2 atmosférico”, considerado como “uno de los gases con efecto de invernadero más importante”. 

“El océano es uno de los depósitos naturales de carbono más grandes del planeta, ya que cada año absorbe aproximadamente un tercio del dióxido de carbono producido por las actividades humanas”, se indicó en un informe de las conclusiones de la reunión. 

De acuerdo con el investigador Christopher Sabine, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) -un organismo gubernamental afiliado a la COI-, el “océano ha absorbido desde el año 1800 unos 120.000 millones de toneladas de carbono generadas por las actividades humanas”. 

Por su parte, la COI informó que los grandes mares absorben diariamente una cantidad suplementaria de entre 20 y 25 millones de toneladas de CO2. 

La absorción del CO2 por parte de los océanos es “un proceso benéfico” porque reduce su concentración en la atmósfera y mitiga su impacto en las temperaturas mundiales, pero la comunidad científica se muestra preocupada por lo que denomina “el precio que, por así decir, van a pagar los océanos por ese servicio que prestan”. 

Para los participantes en el coloquio, es un hecho innegable que, de aquí a mediados de este siglo, la carga acumulada de CO2 que forma parte del océano originará en las capas superiores cambios del factor pH o de acidez, cuya magnitud será tres veces mayor y cien veces más rápida que la de los cambios ocurridos en el intervalo de las eras glaciares. 

En los últimos 20 millones de años de la historia del planeta, señalaron los científicos, “nunca se ha observado una modificación tan espectacular del sistema del CO2 en las aguas oceánicas superficiales”. 

Los primeros resultados de las observaciones e investigaciones de modelos efectuadas hasta la fecha, indican que en un mundo donde existiese una proporción elevada de CO2 se producirían los siguientes fenómenos: 

-- Los océanos serían más ácidos en su conjunto y estarían más estratificados en las altas latitudes. Además, la concentración de nutrientes en las aguas superficiales de las regiones de altas latitudes sería menor; las aguas subsuperficiales tendrían menos oxígeno y la exposición del fitoplancton a la luz solar sería mayor. 

Todos estos cambios afectarían a muchas especies y alterarían la composición de las comunidades biológicas de forma ininteligible e imprevisible por el momento. 

Muchos organismos que contienen carbonato cálcico –por ejemplo el placton y los corales- no podrían crecer ni reproducirse correctamente con un grado más alto de CO2 y niveles más bajos de pH. 

-- El ascenso de las temperaturas, unido a un aumento del CO2 y una disminución del pH, representaría una grave amenaza para los arrecifes coralinos y conduciría a su desaparición antes de fin de siglo. 

Durante el coloquio, los científicos pusieron de presente que si bien se ha discutido mucho sobre los efectos del cambio climático en los océanos, no se ha prestado suficiente atención al impacto directo del CO2 propiamente dicho, lo que agrava mucho más el problema para el futuro. 

Sin embargo, como destacaron en sus conclusiones, no sólo las mutaciones en curso son evidentes sino que, además, sus repercusiones pueden “ser serias y acarrear una grave desestabilización de los ecosistemas marinos”. 

Para evitar mayores problemas en el futuro, los expertos expresaron la necesidad de “efectuar más investigaciones” y determinaron cuáles de ellas son las más prioritarias para comprender “mejor los cambios que se han producido y sus posibles consecuencias”, lo que permitirá “adoptar decisiones políticas con mayor conocimiento de causa”. 

Durante el coloquio no quedó ninguna duda acerca de la imperiosa necesidad que existe de “echar manos a la obra” por parte de todos los gobiernos para que las soluciones recomendadas por los expertos “se pongan en marcha” con la inmediatez que el problema requiere. Este es otro de los retos que hay que afrontar con la combinación perfecta de medidas políticas y científicas.

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