ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



600.000 MILLONES DE DOLARES LAVADOS POR LAS MAFIAS  

    Las mafias dedicadas al tráfico de drogas, a los secuestros y a otras actividades ilícitas “lavan”  anualmente 600.000 millones de dólares sin que las medidas tomadas por los gobiernos hayan servido para contrarrestar la amenaza que ello significa para la economía mundial.  

    Agencias de Estados Unidos y de Colombia dieron a conocer esas cifras del “lavado de dinero” durante el IV Congreso para la Prevención del Lavado de Activos (PLA) que se realizó en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias y fue clausurado el pasado 30 de julio de 2004.  

    El Departamento Estadounidense Antidroga (DEA) dio a conocer durante dicho Congreso que son los narcotraficantes –en especial los de Colombia, México y España- quienes “acaparan gran parte de ese negocio ilegal”, pues cada año ponen a circular no menos de 250.000 millones de dólares obtenidos de esa ilícita actividad.  

    Según la DEA, de la anterior suma, no menos de 65.000 millones de dólares “blanqueados por esta mafia” provienen directamente “de los bolsillos de los consumidores de drogas en Estados Unidos”, país que ocupa el primer lugar en la compra de estupefacientes.  

    Sin embargo, ese organismo norteamericano reconoce también que el lavado del dinero se ha incrementado muchísimo en Europa, especialmente en España, Alemania y Gran Bretaña.  

    Quienes asistieron al certamen estuvieron de acuerdo en señalar  que este delito del lavado de dinero ha crecido con mucha rapidez en los últimos años y por eso se le considera con plena lógica como “una amenaza para la economía mundial” y que se requieren “nuevos y más agresivos instrumentos legales por parte de los gobiernos para combatirlo con plena eficacia”.  

    Cada 24 horas, según las evidencias, las mafias de narcotraficantes, del contrabando de tabaco, terroristas, traficantes de armas, redes de tratas de blancas, funcionarios corruptos y de secuestradores, están “lavando con base a muchos ingenios e, incluso, a diversas colaboraciones de bancos y gobiernos y de empresarios de “cuello blanco”, no menos de 1.624 millones de dólares”, de acuerdo con las informaciones divulgadas en el Congreso de la PLA.  

    Durante ese Congreso, el Fiscal General de Colombia, Luis Camilo Osorio, afirmó que para poder conocer la magnitud  del ilícito negocio, la cifra del lavado anual de dinero -600.000 millones de dólares- equivale a “multiplicar por 8 el total de lo que Colombia produce en un año y a un cinco por ciento del Producto Interior Bruto (PIB)”.  

    Osorio señaló que los “resultados de la lucha contra ese delito son positivos” en su país ya que se han vinculado judicialmente a 459 narcotraficantes, 52 terroristas –incluyendo 40 de las Autodefensas Unidas de Colombia, Auc)- y 3 secuestradores, pero que tanto en Colombia como en el resto del mundo, “el ingenio de los `lavadores´ está poniendo a prueba la capacidad de combatirlo y aplicarle los severos castigos a quienes están implicados en ese sucio negocio”.  

     El embajador de Estados Unidos en Colombia, William Word, quien ha expresado en días posteriores a este Congreso su desacuerdo con la intervención de tres terroristas de las AucSalvatore Mancuso, Iván Roberto Duque (alias Ernesto Báez) y Víctor Manuel Mejía- en el Parlamento Nacional, contando con el beneplácito de los legisladores y del propio presidente colombiano, Alvaro Uribe Vélez,  dijo ante la PLA que los mafiosos están utilizando una nueva táctica para el blanqueo del dinero.  

    Para ello, están dedicados a borrar cualquier rastro de las organizaciones delictivas con la vinculación de industriales y empresarios de todo nivel en los distintos países, con lo que así no se despiertan sospechas pues se recurre a personas que están consideradas como de “intachable conducta”.  

    “El lavado de activos se beneficia de su imagen de cuello blanco. Personas que jamás participarían en un delito se involucran, y así motivan y facilitan los robos, los secuestros y las acciones y masacres de los terroristas”, indicó Word.  

    ¿Y cómo se puede lograr ese concurso de personas honestas para las acciones delictivas de las mafias?. Esa colaboración de personas de bien se obtiene a través de unas “ofertas muy tentadoras” entre las que se encuentran adquirir dólares a menor precio, el alquiler de cuentas corrientes o el préstamo de documentos de identidad para retirar giros en casas de cambios, entre otras.  

    Por esta razón la DEA y la Oficina Federal de Investigación (FBI) están ampliando sus acciones para combatir no solo a los “capos” sino también a sus nuevos e insospechados aliados en colaboración con las autoridades judiciales y de policía de otras naciones.  

    Debido al elevado número de empresas que se quebraron en Colombia como consecuencia de la crisis económica, el “blanqueo del dinero” encontró en ellas a “sus mejores aliados”, de acuerdo con lo explicado en el Congreso de la PLA por miembros de la Oficina para el Control de Lavado de Activos en el Extranjero (OFAC, por sus siglas en inglés).  

    Como resultado de ese “lavado” de activos, según la OFAC, “los narcotraficantes convirtieron de la noche a la mañana a esas empresas, entre las que se encontraban restaurantes, discotecas y bares, en pujantes y prósperos negocios”; también acusa a los fondos de pensiones, el contrabando de mercancías y el envío de remesas  en esa ilícita acción, en la que, igualmente, participan casas de cambio ilegales.  

    Estas últimas, dice la OFAC, blanquean el dinero comprando los dólares hasta un 20 o 40 por ciento por debajo  del precio oficial, y saben perfectamente que el dinero proviene, especialmente del “narcotráfico”, pero lo “lavan” porque ganan mucho dinero prestando su “deshonesta colaboración a los grupos mafiosos”.  

    Además, como se ha venido comprobando, una gran parte del dinero “blanqueado”  está financiando todas las acciones de las bandas terroristas como las que dirigen los fanáticos Bin Laden y el clérigo iraquí  Míqtada al Sáder, o las que siembran en terror en Colombia, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Ejército de Liberación Nacional (Eln) y las ya citadas Auc o Al Qaeda, autora de los últimos y lamentables atentados de Madrid, Pakistán, Arabía Saudí y otros países.  

    Los gobiernos de Estados Unidos y Colombia –principal consumidor y primer productor mundial de la cocaína- han aprobado reformas para el ingreso y salida de dineros con el objeto de garantizar la limpieza de estos. Por ejemplo, en Estados Unidos, a través de la ley “USA Patriot” no se pueden sacar más de 10.000 dólares en efectivo y en Colombia tampoco nadie puede ingresar con una suma superior a esa cantidad.  

    Todo el sistema financiero estadounidense tiene que reportar, de acuerdo con lo determinado por dicha ley, todas las “operaciones sospechosas” porque de no hacerlo pueden ser castigado con multas de hasta un millón de dólares; En Colombia quien pretenda ingresar más de 10.000 dólares en efectivo deberá hacerlo, según su propia norma legal, a través de empresas especializadas y oficialmente autorizadas.  

    Los bancos Riggs, de Estados Unidos, y Popular, de Puerto Rico, han sido recientemente acusados del lavado de activos y, por ejemplo, sobre el primerp pesa también una denuncia por el mantenimiento de una cuenta secreta perteneciente al  ex presidente chileno Augusto Pinochet.  

    El Congreso de la PLA en Colombia decidió solicitar a todos los gobiernos su más irrestricto apoyo a la lucha contra el “lavado de dinero” y ello es, además de una relevante petición, un urgente clamor para evitar que el narcotráfico, el terrorismo y la corrupción, sigan siendo el trípode de donde emanan todos los delitos. El mundo está viviendo una “época de terror” sin precedentes y es promovida por las mafias que “blanquean” los 600.000 millones de dólares anuales.

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