ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



VENEZUELA: AVALAN TRIUNFO DE CHAVEZ EN REFERENDO  

     Por una amplia mayoría de 16,51 por ciento sobre la oposición, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fue ratificado en el cargo y podrá continuar ejerciéndolo hasta el año 2007, tras la celebración del referendo revocatorio de su mandato celebrado en ese país el pasado 15 de agosto de 2004.  

    El mandatario, a través del SI, alcanzó al 58,25 por ciento de los votos contra el 41,74 del NO que obtuvo la oposición, integrada en la Coordinadora Democrática (CD) y que denunció “un enorme fraude” llevado a cabo por los tres miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE) adscritos al “chavismo” en connivencia con el gobierno y, de manera concreta, con el diseño fraudulento que hicieron Chávez y el vicepresidente, José Vicente Rangel, según denunciaron el vocero opositor Henry Ramos Allup, y el presidente del partido socialdemócrata Acción Democrática, Jesús Méndez Quijada.  

    Sin embargo, tanto la Organización de Estados Americanos (OEA) como el Centro Carter (CC), a través del secretario general, César Gaviria Trujillo, y del ex presidente estadounidense Jimmy Carter, avalaron el resultado comunicado en la madrugada del 16 de agosto por el presidente del CNE, Francisco Carrasquero, luego de escrutarse el 94,49 por ciento de las actas automatizadas en todo el país.  

    El ratificado Jefe de Estado salió al balcón del Palacio de Miraflores (sede de  la Presidencia) minutos después de anunciar el presidente del CNE el resultado para dar “gracias a Dios por la victoria limpia, transparente y contundente” y pidió a la oposición  que “asuma el resultado como una victoria y no como una derrota”.  

    También dijo, textualmente, que “ojalá que por lo menos algunos de sus dirigentes lo reconozcan, que han vencido la violencia, el golpismo, el fascismo y se han vencido con nosotros el camino democrático, al camino constitucional. Esa es la gran victoria de la oposición. Nuestros respetos”.  

    De acuerdo con el informe de Carrasquero, Chávez obtuvo 4.991.483 votos contra 3.576.517 de la oposición, cifras que tanto Gaviria como Carter avalaron, al señalar que no habían encontrado signos de fraude, durante una conferencia de prensa que ofrecieron el lunes 16 en Caracas. No obstante ese aval de ambos organismos que actuaron como “observadores internacionales”, solicitaron a la oposición demostrar la existencia de  conductas ilegales para “poder comprobar las denuncias formuladas contra el CNE y el gobierno”.  

   Tras dos días de expectativa, el gobierno de Estados Unidos también reconoció la victoria de Chávez, señalando que “demuestra la voluntad de la mayoría de los votantes”, y aclarando que “las dudas no deben afectar el proceso de reconciliación en Venezuela”, según afirmó el portavoz del Departamento de Estado, Adam Ereli.  

    “Los resultados finales –añadió Ereli- no se han anunciado, pero con base a estos resultados preliminares, pareciera que la pregunta ya está contestada y es importante para que la gente acepte como creíbles y definitivos los resultados”.  

    También la poderosa Federación de Cámaras de Comercio de Venezuela (FEDECAMARAS), propulsora del NO a Chávez, por intermedio de su presidenta, Albis Muñoz, aceptó el resultado, aunque pidió que se investiguen las denuncias sobre un posible fraude.  

    A su juicio, FEDECAMARAS y la Coordinadora Democrática “no tuvimos la suficiente fuerza, la suficiente capacidad para hacer llegar nuestro mensaje a quienes iban a tomar la decisión (de votar)”, a la vez que pidió al presidente “asumir el triunfo con moderación y respetar a los que fueron derrotados”.  

    Muñoz, al mismo tiempo, pidió al CNE, entre cuyos cinco miembros se encuentran tres declarados “chavistas”, su presidente Francisco Carrasquero y los rectores Jorge Rodríguez y Oscar Battaglini, que “despeje las dudas sobre los procedimientos de conteo” de los resultados.  

    La oposición a través de Henry Ramos Allup afirmó que “es un fraude y una manipulación grosera”, rechazando “de manera categórica los resultados ofrecidos por los tres rectores del oficialismo en el Consejo Nacional Electoral”.  

    El también secretario general de Acción Democrática (AD), expresó que “se cambiaron arbitrariamente miembros de junta y de mesa y fueron sustituidos por militantes del partido de gobierno”, añadiendo que por tal circunstancia “estamos en la obligación de defender  el voto de la gente”.  

    De acuerdo con las denuncias de la oposición, que Gaviria y Carter no quisieron tener en cuenta, “la decisión final (resultado de la votación) la anunció el CNE de madrugada (03.47 hora venezolana, 07.00 GMT), sin que se instalase el Comité de Totalización y sin que hubiera testigos de la oposición en la Auditoría final, como estaba pactado, por lo que los resultados son cuestionables”.  

    El presidente de AD,  Jesús Méndez Quijada, por su parte, afirmó ante los periodistas, dos días después de la celebración de la elección, que “el referendo fue un colosal y vergonzoso fraude contra la voluntad popular”, por lo cual “exigimos que el CNE realice nuevamente el conteo de los votos, en presencia de la oposición y sin que las armas de los militares estén apuntando hacia las cabezas de quienes no deseamos que siga Chávez en el poder”.  

    Además, dos de los cinco miembros del CNE, el vicepresidente Ezequiel Zamora, y la rectora Sobilla Mejías, declararon que no avalan el triunfo de Chávez porque “mal podrían considerarse oficiales los resultados parciales que ahora pretende dar una parte del directorio del CNE, se hace necesario que se escruten los votos que fueron sufragados por los electores”, como afirmó Mejías.  

    El 15 de agosto, por primera vez en Venezuela se realizó una elección mixta: a través del voto directamente ingresado en las urnas por los electores y del sufragio electrónico. La oposición dijo que el gobierno y el CNE manipularon los ordenadores o a las computadoras, como se les conoce en Latinoamérica, para que en una determinada cantidad los votos del NO quedaran consignados en la casilla del SI.  

    Es indudable que el espíritu populista y totalitario que ha destacado a Chávez seguirá predominando en Venezuela, pero lo importante es que ahora no surja –lo que más se teme a nivel internacional- un espíritu “mucho más revanchista” contra los opositores.  

    El presidente debe comprender que, cuando menos, tiene a un 41,74 por ciento de sus compatriotas en contra suyo y que dicha fuerza no la puede desconocer. Tampoco debe olvidar que su obligación es gobernar para todos los venezolanos y que no puede seguir permitiendo que su “escuadrón bolivariano”, desafortunadamente integrado en su gran mayoría por matones, siga “imponiendo el terror en las calles del país”.  

    Chávez no puede negar que el resultado sangriento registrado antes y después del proceso electoral, estuvo a cargo de sus violentos seguidores, captados por cámaras y fotografías en los momentos en que hacían uso de sus armas, como tampoco debe sentirse orgulloso que las bandas terroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y del Ejército Nacional de Liberación (Eln), a las que ha apoyado, se hayan mostrado tan entusiastas y felices por su victoria. Esos gestos de alegría de los criminales –los suyos y los ajenos- deberá desecharlos y cortarlos de raíz.  

    Tiene el mandatario, indudablemente, una amplia tarea en la que debe prevalecer el país como única mira y cambiar su estilo de gobierno para captarse las simpatías y los apoyos de quienes ahora están en su contra. Pero los dos años y medio que aún le restan de mandato deben tener un nuevo norte y pensar que el “bravo pueblo” merece mejor suerte. En su mente y en un nuevo estilo de gobernar se encuentran las soluciones.  

    El presidente debe aprovechar la actual “bonanza petrolera” para favorecer, con programas sociales, a ese más del 58 por ciento de pobres que habita Venezuela y para que el país pueda mejorar sustancialmente su economía, su educación, su salud y su vivienda y terminar con ese enorme porcentaje de desempleados.  

    Además, por su propio beneficio personal e institucional, debe insistir en que se hagan las comprobaciones necesarias que permitan desterrar todas las dudas relacionadas con la posible manipulación de la consulta electoral y, sobre todo, ser generoso con su victoria.

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