ACTUALIDAD INTERNACIONAL Y LATINOAMERICANA                  Guillermo Tribín Piedrahita 



COLOMBIA: LOS MENORES NO DEBEN SEGUIR EN CONFLICTO ARMADO
 
    La cada vez más creciente vinculación de menores de edad en el conflicto armado colombiano, reclutados por las bandas terroristas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Ejército Nacional de Liberación (Eln), ambos de extrema izquierda, y Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), de extrema derecha, fue calificada como un "crimen de guerra" por la Onu y la Defensoría del Pueblo.
 
    El organismo internacional, a través del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), a través de su Director para Colombia y Venezuela, Manuel Manrique, de Perú, y el Defensor del Pueblo en el país suramericano, Eduardo Cifuentes Muñoz, pidieron a los grupos terroristas "no reclutarlos" para evitar que sigan participando  en la sangrienta guerra no declarada, que se desarrolla en Colombia desde hace medio siglo con un balance cercano al millón de muertos.
 
    Ambos funcionarios presentaron en Bogotá, dentro del desarrollo de un convenio bilateral, el estudio titulado "La niñez en el conflicto armado colombiano", donde exteriorizan la preocupación por el elevado número de menores de edad que se encuentran reclutados, muchos de ellos sin  "propia voluntad", por las tres bandas que, además del terrorismo, están involucradas en el narcotráfico.
 
   Esas organizaciones terroristas,  como recordó Cifuentes, están violando normas internacionales que prohiben el reclutamiento de menores de 18 años para participar en guerras o enfrentamientos armados.
 
    Una investigación desarrollada por las autoridades colombianas no arrojó el "número exacto" de menores que se encuentran reclutados por los grupos terroristas -como los han calificado Estados Unidos y La Unión Europea-  y de organizaciones guerrilleras y paramilitares, como los denomina la Defensoría del Pueblo.
 
    Sin embargo, los menores vinculados al "conflicto armado", que sembró su primera semilla  el 9 de abril de 1948 con el asesinato del líder populista liberal Jorge Eliécer Gaitán, en hecho que originó el famoso "bogotazo", pertenecen a 20 de los 33 departamentos (provincias) colombianas.
 
    "El problema es de una enorme magnitud", afirmó Cifuentes Muñoz, porque todos los menores participan en "el manejo de explosivos, el uso de armas, secuestros y masacres".
 
    La Unicef y la Defensoría del Pueblo consideran que esa participación activa de los menores de edad en el conflicto armado "supone su deshumanización", porque "se frustra su proyecto de vida, se cercenan sus posibilidades educativas y se conculcan todos sus derechos".
 
    Al menos, un 14 por ciento de los menores de edad fueron reclutados "a la fuerza" por los grupos armados, aunque la gran mayoría de ellos pertenece a las Farc, que comanda Pedro Antonio Marín Vélez, alias "Manuel Marulanda" o "Tirofijo", y que se han convertido en la principal organización "narcoterrorista", con cerca de 20.000 personas.
 
    Las Farc durante 41 meses sostuvieron "negociaciones de paz" con el anterior gobierno colombiano presidido por Andrés Pastrana Arango, pero lo único que hicieron a lo largo de ese tiempo, según un informe de las Fuerzas Armadas, fue "revitalizarse, con apoyo y entrenamiento a sus miembros por parte del Ira y de Eta, bandas terroristas de Irlanda y España, y adquirir el más moderno armamento, porque nunca quisieron terminar con el conflicto armado".
 
    Esa organización, según diversos y coincidentes estudios, ingresa más de mil millones de dólares anuales con el narcotráfico y los secuestros, por lo que "es poco factible que quieran hacer la paz".
 
    También muchos niños han ingresado voluntariamente, "forzados por las circunstancias" (problemas escolares y, sobre todo, económicos), y no menos del 80 por ciento de ellos "ha entrado en combate", mientras otro 90 por ciento "recibió entrenamiento militar".
 
    El estudio adelantado por la Unicef y la Defensoría del Pueblo se hizo con 86 niños que desertaron de los grupos narcoterroristas o que fueron capturados y están recibiendo un "tratamiento adecuado para su recuperación" en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
 
   De ese número de menores, 47 son hombres y el resto, 39, niñas a las que, incluso, contra su voluntad se les ha "sometido a planificación familiar".
 
    Cifuentes Muñoz pidió al gobierno del presidente colombiano, Alvaro Uribe Vélez, "impulsar políticas para evitar el reclutamiento de menores y programas de desvinculación", mientras el peruano Manrique solicitó a las tres bandas que "desvinculen de la lucha armada a los menores de edad".

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